El recuerdo romano de 1984

Former Liverpool players Ian Rush (left) and Kenny Dalglish ahead of the Barclays Premier League match at Anfield, Liverpool
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30/03/2014

Roma trae buenos recuerdos al Liverpool. En la capital italiana el equipo rojo de la ciudad de los Beatles conquistó su primera Copa de Europa, en 1977, cuando derrotó al Borussia Mönchengladbach de Jupp Heynckes, Allan Simonsen, Berti Vogts o Ulie Stielike, todos dirigidos por Udo Lattek. También en Roma el Liverpool ganó su cuarto título continental, en un partido que todavía hoy se recuerda en la Ciudad Eterna. En 1984 el Liverpool se impuso en la primera final de la Copa de Europa decantada en los lanzamientos desde el punto de penalti. Liverpool y Roma empataron a uno y los disparos desde los once metros coronaron al equipo inglés. La Roma se convirtió en el primer equipo que perdía una final de la Copa de Europa en su casa, en su estadio, ante su hinchada en su propia ciudad.

Más de tres décadas más tarde, el Liverpool se vuelve a cruzar en el camino giallorosso en una instancia decisiva. Después de eliminar al Barcelona en cuartos de final, la Roma está firmando su mejor actuación en la Copa de Europa desde que alcanzó la final en 1984. Entonces remontó un 2-0 en contra ante el Dundee United: ganó al cuadro escocés por 3-0 en el Olímpico de Roma y se clasificó para la final. Necesita el mismo resultado para apear al Liverpool, su verdugo en 1984. El dolor de esa final todavía dura en la capital italiana. Nunca ha estado la Roma tan cerca de alcanzar la gloria como aquel 30 de mayo de 1984.

Liverpool 1 (Neal 13′)
Roma 1 (Pruzzo 42′)

Liverpool vs Roma - Football tactics and formations

El Liverpool levantó su cuarta Copa de Europa en 1984 a costa de una Roma que se estrenaba en una gran final europea. Quizás esta presión la acusara el equipo italiano, que salió algo nervioso al terreno de juego y regaló un gol en una jugada cómica en el primer cuarto de hora. Johnston centró desde la banda derecha, Tancredi no descolgó el balón aéreo y la defensa no se mostró lo suficientemente contundente en el rechazo. El despeje del zaguero italiano pegó en la cabeza de su propio portero, en el suelo después de una mala salida, y la pelota le cayó al lateral derecho Phil Neal, el capitán del Liverpool, que ya había ganado tres veces el torneo. Neal apareció en la frontal del área pequeña y empujó el balón al fondo de la red. La final no podía empezar peor para la Roma.

Tanto Roma como Liverpool alternaron fases de dominio y posesión en la final de 1984, marcada por el desempeño de los dos cerebros en el centro del campo. En el Liverpool el líder de la medular era el escocés Graeme Souness, que con 31 años también sabía lo que era disputar varias finales continentales. Souness bajaba a recibir para dar los primeros pases, siempre con elegancia. Su desplazamiento en largo era un arma difícil de neutralizar para la Roma. Ese recurso también era recurrente en el juego de Agostino Di Bartolomei, el capitán de la Roma, regista en el conjunto giallorosso. El “10” romano era un futbolista de enorme calidad técnica que con el avance de su carrera fue retrasando su posición. En la final de 1984 fue el alma del equipo capitalino, pues jugó con una personalidad bestial. Bajó a recibir cerca de los centrales y no paró de pedir la pelota para repartir juego con criterio. En ocasiones arriesgaba más de la cuenta, pero fue uno de los mejores futbolistas del combinado italiano.

El protagonismo de Di Bartolomei fue creciendo con el paso de los minutos en la primera parte y el dinámico juego de combinación del Liverpool se fue diluyendo, pues cada vez le tocaba defender más atrás. El esquema del equipo dirigido por Joe Fagan fue cambiando con el paso de los minutos: Ian Rush empezó más abierto a la banda izquierda, un flanco que Ronnie Whelan cubría con trabajo, sacrificio y despliegue físico para permitir al delantero galés incorporarse por dentro. Kenny Dalglish empezó como referencia arriba, pero luego fue retrasando su posición para echar una mano en la medular. La Roma obligó al Liverpool a recular y activó a dos de sus mejores armas en ataque. Cerca del flanco derecho se movía Bruno Conti, un habilidoso futbolista zurdo que disfrutaba encarando a su rival. Conti empezó en la banda derecha, pero con el avance del partido acabó jugando en el costado opuesto y permitió a Francesco Graziani caer más a la banda derecha. Insistente en ataque, Graziani también dividió la atención de la defensa del Liverpool. Aunque quien empató antes del descanso fue el goleador Roberto Pruzzo, vigilado siempre de cerca por Mark Lawrenson. En una de las pocas oportunidades en las que se zafó del central irlandés, Pruzzo cabeceó al fondo de la red un centro de Conti desde la banda izquierda.

Liverpool vs Roma - Football tactics and formations

El gol antes del descanso impulsó a la Roma, que acabó mejor la primera mitad y también arrancó mejor después del paso por los vestuarios. En el segundo tiempo creció la participación de Falcao y Toninho Cerezo, los dos centrocampistas brasileños del equipo giallorosso. La intervención de dos de los futbolistas internacionales con Brasil en el Mundial de 1982 fue clave para que la Roma viviera sus mejores minutos. También acompañó la entrada de Chierico en la banda derecha, un extremo que esperó abierto en el flanco y se mostró punzante con la retaguardia británica. Sin embargo, la Roma produjo pocas ocasiones de gol. En parte gracias al buen trabajo de Bruce Grobbelaar, que no tuvo que detener muchos disparos peligrosos porque a menudo los anticipó. El portero nacido en Sudáfrica tenía muchos defectos, pues era un guardameta excéntrico y poco ortodoxo, pero prevenía a su equipo de jugadas de peligro porque era un cancerbero rápido a la hora de salir a despejar los balones que la Roma filtraba a la espalda de la defensa inglesa. Así, era habitual verle salir del área para acabar con el peligro antes de que la pelota llegara al delantero romano de turno, una imagen habitual hoy en día pero muy poco común entonces. También se mostró atento en un par de ocasiones en las que se lanzó a los pies de los atacantes contrarios para evitar que armaran un tiro a la altura del punto de penalti.

El Liverpool se recompuso en el tramo final del segundo tiempo. Nicol remplazó a Johnston y dotó de mayor empaque a la medular del equipo inglés. El conjunto dirigido por Joe Fagan creó una oportunidad de gol en los últimos minutos, pero Nicol se topó con Tancredi. Ya en la prórroga, la mejor ocasión la protagonizó Falcao con un disparo lejano que atajó Bruce Grobbelaar. El partido se definiría en la tanda de penaltis, escenario en el que ha pasado a la historia el portero del Liverpool por sus bailes previos a los lanzamientos romanos. Nicol mandó a las nubes el primer lanzamiento, pero pronto Conti falló. La tanda se mantuvo igualada hasta el cuarto penalti de la Roma, el momento en el que Grobbelaar desconcertó a Graziani con sus temblores de piernas, que han pasado a la historia bajo la denominación de spaghetti legs. La maniobra de distracción surtió efecto: Graziani disparó a la madera y Alan Kennedy transformó el lanzamiento definitivo.

Fans of A.S. Roma wave flags and set flares alight during the UEFA Champions League match at the Stadio Olimpico, Rome Picture by John Rainford/Focus Images Ltd +44 7506 538356 10/12/2014
En 1984 la Roma se convirtió en el primer equipo que perdió la final de la Copa de Europa en su estadio. Foto: Focus Images Ltd.

La derrota en la tanda de penaltis marcó la historia de la Roma, que no volvió a disputar la Copa de Europa hasta el año 2001, cuando ganó su tercera liga bajo las órdenes de Fabio Capello. No lo pudo ver Agostino Di Bartolomei, el capitán de la Roma en la final de 1984. El canterano giallorosso abandonó la Roma pocas semanas después de la final perdida y fue bajando peldaños en su carrera hasta caer en el olvido, pese a comentar el Mundial de 1990 para la RAI. Di Bartolomei se suicidó el 30 de mayo de 1994, justo en el décimo aniversario de la derrota ante el Liverpool. Su recuerdo sigue presente a la espera de que Roma y Liverpool escriban este miércoles un nuevo episodio de su estrecha relación.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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