Resignación

Olimp-2 Rostov JukoFF

Terminarán resignados Rostov y PSV Eindhoven después de empatar en el partido disputado en Rusia. Los locales porque desaprovecharon en dos ocasiones una ventaja ganada a pulso con un fantástico rendimiento de su pareja de delanteros en la primera mitad, en la que controlaron por completo el desarrollo del juego. Los neerlandeses, por su parte, volverán a casa con el regusto amargo que les deja su segundo tiempo, en el que desperdiciaron un penalti, se toparon con el larguero y perdonaron varias oportunidades claras para llevarse los tres puntos y reengancharse a la lucha por el pase a octavos.

Tanto Rostov como PSV plantearon sistemas idénticos, pero fueron los rusos quienes lograron que el partido transcurriera según sus intereses en el primer tiempo. Cocu apostó por tres centrales para contener mejor a los dos puntas locales, pero la medida de prevención no le sirvió para detener a un desatado Sardar Azmoun. El iraní no anotó ningún gol, pero participó en las dos dianas de su equipo y destrozó a Schwaab, el eslabón más débil de la zaga visitante. Cayó constantemente a la banda izquierda, ganó todos los balones aéreos y dejó buenas pelotas para los futbolistas que llegaban desde atrás. La jugada del 2-1, un balonazo largo que bajó el iraní para que Poloz la empalmara luego de primeras al fondo de la red, define a la perfección su partido. Azmoun peleó cada jugada como si fuera la última y casi siempre que el esférico pasaba por sus botas producía algo positivo para su equipo.

Rostov 2 (Poloz 8′, 37′)

PSV Eindhoven 2 (Pröpper 14′, Luuk de Jong 45′)

PSV vs Rostov FC - Football tactics and formations

Lo mejor para el PSV fue la reacción a los goles locales. Concedió el 1-0 muy pronto, en una jugada en la que Isimat-Mirin abandonó su posición para perseguir una pelota, llegó tarde y dejó un latifundio a su espalda para que emergiera Poloz. Sin embargo, también tuvo fortuna el campeón neerlandés en sus dos dianas. Pröpper se benefició de que Granat desviara su disparo lejano y luego Luuk de Jong empató antes del descanso en otra acción en la que se produjeron varios rebotes -el pase inicial de Guardado fue una delicia, eso sí-. El PSV se fue al descanso con un resultado muy positivo para un equipo que se había visto totalmente desbordado por su adversario. Pocos equipos lograrán marcar dos goles a domicilio en Champions haciendo menos en 45 minutos.

La historia cambió en el segundo tiempo, cuando las figuras del PSV ganaron peso en el desarrollo del juego. Creció Davy Pröpper, Luuk de Jong empezó a ganar todos los balones aéreos y los neerlandeses se instalaron en campo rival. Así desactivaron a Noboa, el elemento que dotaba de criterio la circulación de balón rusa en el primer tiempo, y no permitieron que el Rostov se desplegara más al contragolpe. Percutió una y otra vez el PSV por la banda derecha, el lado menos sólido de un Rostov que empezó a sufrir e incluso concedió un penalti. Para fortuna para los locales, Dzhanaev detuvo el lanzamiento de Pröpper.

Bergwijn Holanda sub19

La recta final del encuentro estuvo marcada por la lesión de Hendrix, que aceleró la salida de Steven Bergwijn. El joven canterano del PSV se colocó entre líneas y pidió todos los balones. A pesar de ser un atacante algo atropellado y con una toma de decisiones mejorable, empezó a tocar balones y a buscar a sus compañeros en ataque. Agitó el partido por completo, que se empezó a romper. El Rostov se desprotegió y en el intercambio de golpes estuvo muy cerca de salir vencedor el PSV, que se topó con el larguero -otro disparo de Pröpper- y luego vio cómo los guantes de Dzhanaev evitaban el 2-3 del propio Bergwijn. Al final, nadie se marchó plenamente satisfecho con el resultado.

Foto de portada: JukoFF

Related posts

Deja un comentario

*