El Leicester City sobrevive en Sevilla

Kasper Schmeichel Jamie Vardy Leicester Focus

Pocas veces una victoria sabe a derrota y una derrota sabe a victoria. Eso ocurrió anoche en el Ramón Sánchez-Pizjuán con el Sevilla FC 2-1 Leicester City de ida de Octavos de Final de la UEFA Champions League. Claudio Ranieri se fue de la sala de prensa del campo de Nervión contento por el “corazón” de su equipo y por una derrota dulce que “puede ser el punto de inflexión” que tanto ansía encontrar el dañado campeón inglés. Mientras, el aficionado sevillista salió de su estadio congelado tras el gol de Jamie Vardy, el primero de su carrera en competiciones continentales y el primero que anota tras dos meses de sequía. El delantero inglés encarnó al final los fantasmas de Deivid o de Keisuke Honda, quienes apearon en el pasado a un Sevilla superior. El equipo de Jorge Sampaoli volvió a ser protagonista del partido y a mandar con el balón. Lo tuvo el doble de tiempo que su rival y lo empleó para triplicar los pases acertados y los disparos del Leicester City. Pero el desacierto en el área, el inconmensurable Kasper Schmeichel (que empezó el partido atajando un penalti) y el crecimiento táctico de los de Ranieri en la segunda parte amargaron al sevillismo. Los hispalenses solo marcaron dos goles y el Leicester City marcó ese gol fuera de casa tan valioso en Europa. Con él, pasa de necesitar tres dianas en el King Power Stadium a, en según qué casos, poder valerse con un solo tanto. El cruce de Octavos más desigual sobre el papel tendrá que resolverse en Inglaterra dentro de tres semanas.

Sevilla FC 2 (Sarabia 25′, Correa 62′)
Leicester City 1 (Vardy 73′)

Planteamientos iniciales del Sevilla FC-Leicester City
Planteamientos iniciales del Sevilla FC-Leicester City. Infografía: Share My Tactics.

Un Sevilla abierto a bandas

El plan de juego del Sevilla anoche parecía claro: provocar superioridad por las bandas y atacar por los flancos. El Leicester actual y el que ganó la pasada Premier League no se caracterizan por una buena defensa de sus costados, con lo que estos parecían la zona ideal para que el Sevilla inclinase la eliminatoria a su favor. Sergio Escudero y Vitolo partían pegados a la banda izquierda, mientras que Mariano y Pablo Sarabia eran sus homólogos en la banda derecha. Para provocar las superioridades era menester que, como mínimo, un jugador de entre el interior Samir Nasri, el mediapunta Joaquín Correa y el ariete Stevan Jovetić cayese a una banda. Para este plan, la salida de balón ideal del Sevilla hubiese sido una salida lateral, en la que Adil Rami y Clément Lenglet conectasen con Mariano y Escudero sin necesidad de intermediarios. O, como mucho, con la ayuda de Steven N’Zonzi. Esa salida hubiese sido muy posible con el sancionado Gabriel Mercado, todo un central-lateral. Pero el argentino no estaba. El Sevilla jugó con dos centrales y el Leicester City trató de impedir (con bastante éxito) su salida de balón. Ranieri colocó a Vardy y a Riyad Mahrez como delanteros de su 4-4-2 y los mandó a presionar a los zagueros franceses del Sevilla hasta el área de Sergio Rico. Esa presión intimidó a unos centrales que no querían arriesgarse a perder el balón y que no ganaban metros conduciendo. Estaban muy cerca de su portería, mientras Escudero y Mariano empezaban las jugadas en la divisoria. Así, el Sevilla necesitaba de N’Zonzi para salir. Danny Drinkwater salía también a presionar al ex del Stoke City, con lo que Nasri se tuvo que implicar atrás. El Leicester consiguió ensuciar la salida de balón sevillista.

Claudio Ranieri Leicester Focus
Claudio Ranieri mandó a Vardy y a Mahrez arriba a la presión. Foto: Focus Images Ltd.

Con Nasri tan abajo, el Sevilla tuvo problemas al comienzo. Estaba casi partido en dos bloques: uno de cinco (Rico, Rami, Lenglet, N’Zonzi y Nasri) y otro de seis hombres, compuesto por los laterales y los atacantes, que no tenían muchas posibilidades de recibir el balón. El motivo: el repliegue del Leicester. Ahmed Musa vigilaba a Escudero, Mark Albrighton controlaba a Mariano, Danny Simpson hacía lo propio con Vitolo, Wilfred Ndidi medía a Correa y Christian Fuchs ataba a Sarabia. Además, Jovetić estaba interceptado por los dos zagueros foxes. Ante este escenario, el Sevilla encontró dos maneras de crecer. Una fue el juego directo sobre Jovetić, fichado en invierno por su técnica pero también por su metro ochenta y tres (talla considerable en el actual Sevilla). Pese a ser “poco Sampaoli”, el juego directo ya le permitió al Sevilla resolver partidos recientes como la salida a Las Palmas o la recepción al Eibar. No obstante, esa solución no daría frutos hasta el segundo tiempo. En el primero, el Sevilla aprovechó más los errores en las vigilancias del Leicester. Errores que tuvo que forzar pidiendo a Nasri y a Correa que se escoraran de manera muy notable al costado por el que el Sevilla intentase salir. Nasri podía escorarse a la vez que ayudaba a N’Zonzi a sacar la pelota porque el Leicester no tenía un mediapunta que cercenase su libertad de movimientos. Así, Nasri, además de bajar en la ayuda a N’Zonzi, lo hacía escorado a una banda. Y la cadena de pases más repetida del partido, el N’Zonzi-Nasri (28), no solo dio aire al Sevilla sino que también le permitió activar a Escudero y a Mariano.

Desde entonces, el Leicester empezó a fallar en fase defensiva. Era algo previsible: Musa y Simpson (2) veían cómo el Sevilla les amenazaba con Escudero, Nasri, Vitolo y Correa (4). Por el otro lado, Albrighton y Fuchs (2) veían cómo se les venían encima Mariano, Nasri, Sarabia y Correa (4). El Sevilla provocaba situaciones de “cuatro para dos”, pues Ndidi no estaba especialmente atinado a la hora de escorarse a bandas para ayudar. Por eso, como al Sevilla le sobraba un hombre por la banda, los laterales empezaron a meterse por dentro sin balón con permiso del nigeriano y de Drinkwater. Esto explica por qué Mariano y, sobre todo, Escudero llegaron a disparar cual mediapuntas mediado el primer tiempo. En líneas generales, eso sí, el peligro del Sevilla nació y creció en los costados.

Por el derecho, Mariano metió un balón en el área que Correa quería aprovechar cuando fue derribado por Wes Morgan. Fue el penalti que el propio ‘Tucu’ marró a los 13 minutos, cuando Schmeichel empezó a ser decisivo para que la eliminatoria Champions quedase abierta. Luego, por el costado izquierdo, el Sevilla logró crear la jugada del 1-0. Escudero, Nasri y Vitolo enloquecieron a Musa con una triangulación muy rápida. El lateral vallisoletano centró al área colgando el balón por encima de cinco foxes completamente alineados y paralelos a la línea de fondo. Sarabia apareció solo por el lado derecho del área para ganarle en el salto a Fuchs y marcar de cabeza en el minuto 25. El balón fue de la banda derecha a la banda izquierda y el Sevilla, abierto a bandas, logró adelantarse en el marcador.

Pablo Sarabia Robert Huth Christian Fuchs Sevilla Leicester City Focus
Sarabia remató de cabeza un centro de Escudero para marcar el 1-0. Foto: Focus Images Ltd.

Con el 1-0, la inercia del Sevilla fue la de atacar más y mejor para intentar asegurarse su primera presencia en Cuartos de Final de Champions League/Copa de Europa desde 1958. El Leicester se sintió amenazado y, pese a mantener a Vardy y a Mahrez presionando, los demás jugadores se juntaron cerca del arco de Schmeichel en dos compactas líneas de cuatro. Consecuentemente, las superioridades en banda del Sevilla fueron menos claras y menos cuantiosas. Pero, a cambio, Correa gozó de espacio en la zona del ’10’ para recibir el balón de un costado y distribuirlo con un pase hacia el otro. Esto hacía bascular al vigente campeón inglés y los aparentemente sencillos centros al área de Mariano y Escudero empezaron a encontrar remates de Jovetić y de Vitolo, quien mandó la pelota al palo al poco de empezar la segunda parte. Pero para entonces, algo había cambiado a mejor al Leicester City.

Ranieri rellenó el centro del campo

Concretamente, el Leicester cambió al descanso su esquema por un 4-2-3-1 que tenía a Vardy como único punta, a Mahrez como volante derecho y a Musa como mediapunta. El nigeriano sería desde el minuto 45 el socio de Vardy en la incómoda presión alta visitante. No obstante, que hubiera un mediapunta como tal implicaba que el Leicester iba a ponerle un guardaespaldas permanente a N’Zonzi, con lo que Drinkwater iba a poder vigilar a Nasri aunque cayese a una banda. El centro del campo del Leicester pasaba a estar poblado por un hombre más, lo cual acotó la libertad de movimientos de los centrocampistas franceses del Sevilla. Musa, tocado en el primer tiempo, tuvo que dejarle su puesto a la hora de juego a Demarai Gray, atacante de banda que se sacrificó en el medio para la ocasión. El Leicester mejoró notablemente sus prestaciones sin balón.

Planteamientos en la segunda parte del Sevilla FC-Leicester City
Planteamientos en la 2ª parte del Sevilla FC-Leicester City. Infografía: Share My Tactics.

El Sevilla ya no podía sacar el balón como en la primera mitad y ya no podía generar tantas superioridades por las bandas. Eso sí, intentó aprovecharse de que Mahrez no es solidario en defensa. Con Musa y Gray retrasados respecto a Vardy, Daniel Carriço (sustituto del lesionado Lenglet) y Rami empezaron a atreverse a avanzar su posición. Sobre todo el portugués, ajeno a la primera mitad al entrar de refresco. Eso le permitió encontrar a Escudero y el Sevilla empezó a practicar un juego exterior simple, en el que el lateral encuentra al volante o centra al delantero. ¿Por qué? Porque Mahrez seguía poco a Escudero. De hecho, Vitolo estrelló el citado balón en el palo porque Mahrez no le siguió y Escudero ayudó al canario frente a Simpson y a un Drinkwater que llegó ante la emergencia.

El ataque del Sevilla se simplificó y se limitó más a centros laterales. Y también a ese juego directo ya mencionado, que no por ser “poco Sampaoli” ya le ha dado puntos al Sevilla en Liga. Con ese juego directo, Sarabia le colgó un balón descontextualizado a Jovetić que el montenegrino convirtió en una excelente asistencia a Correa para el 2-0 en el minuto 65. El gesto técnico del ex del Inter fue muy bello, pero también fue efectivo porque Huth fue con Morgan a por él en lugar de vigilar quién llegaba por detrás. El mediapunta argentino se redimió de su penalti fallado y Lillo le sustituyó por Vicente Iborra.

Si el Sevilla iba a vivir del juego directo y de centros laterales por la oposición de Ranieri, parecía oportuno meter antes a las torres (aunque sean mediocentros) que no a los delanteros, como hiciera Sampaoli ante la Juventus. Iborra jugó de mediapunta, como en tiempos de Emery. Y por momentos, de delantero junto a Jovetić. El Sevilla no era fluido pero el Leicester City seguía sin atacar bien. Con Albrighton y Mahrez en bandas, los foxes habían recuperado esos pelotazos hacia las bandas para que uno de los dos convirtiesen una sandía en un gran centro a Vardy. Pero el Sevilla estaba defendiendo bien esas acciones aisladas. Sin embargo, una vez perdió el control de la zona derecha de su centro del campo. Y Drinkwater, recordando al “Drinkwater extremo” que Ranieri se inventó contra el Chelsea, le centró a Vardy desde el perfil izquierdo del ataque para que el otrora internacional inglés anotase el gol que lo cambió todo. El Sevilla, por inercia, acabó el partido volcado en el área del Leicester City, pero el planteamiento táctico ya explicado le impidió hacer más que buscar por alto a Iborra y a Jovetić.

Jamie Vardy Leicester City Sevilla Focus
Vardy marcó ayer su 7º gol de la temporada tras 32 partidos. Foto: Focus Images Ltd.

Mariano acabó con molestias, Lenglet acabó lesionado, el Sevilla fue de más a menos porque el Leicester fue de menos a más y Vardy, pese a su mala temporada, marcó un gol que puede significar lo que significaron otros de infausto recuerdo para el Sevilla en esta ronda de la Champions. El timing hizo que el Sevilla ganase el partido con más disgusto por haber encajado que con la alegría propia de la victoria. No obstante, sus futbolistas en zona mixta y Sampaoli en rueda de prensa se manifestaron contentos con el juego. Parece difícil que el Sevilla no marque en el King Power atendiendo a la cantidad de disparos y de pases peligrosos dados hoy por los hispalenses. Pero el Sevilla no viajará tan tranquilo como lo hubiese hecho con un 2-0. Los engañosos datos dice que el Leicester no ha perdido nunca en su estadio en Champions (en 3 partidos) y que solo ha encajado un intrascendente gol (en 270 minutos). El Sevilla deberá superarse en las Midlands ante un público soñador. Deberá resolver el cruce ante un equipo que no tiene nada que perder y sí muchas alegrías que llevarse en Europa para trasladarlas a las competiciones domésticas.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

FASCINANTE análisis!! Digan lo que digan, y como seguidor del Arsenal me duele reconocerlo, Rainieri mostró en este partido porque ganó la Premier la temporada pasada: aprovechó que los “grandes y favoritos” no mostraron lo que debían y sacó petróleo de las pocas oportunidades que tenía. Para mí esto es fundamental en un DT (y que lamentablemente Wenger ha perdido mucho): generar en lo posible el mejor contexto futbolístico (y anímico) para que las cualidades de tus futbolistas se maximicen. Rainieri preparó el partido, y envío el mensaje de que a pesar de que el Leicester tenía todas las de perder, no le iban a regalar la victoria al Sevilla.

Una pena que este haya sido el ultimo partido de Ranieri, de momento estan vivos en Champions y fuera del descenso, yo no lo hubiera despedido; pero esta claro que yo no soy quien toma las decisiones en ese equipo ni pongo el dinero.

Me gustó mucho el encuentro que hizo el Sevilla, sobre todo hasta el minuto 60. Dominaron, sometieron al Leicester y solo los palos y un gran Schmeichel evitaron que la eliminatoria quedara resuelta.

Que genio es Jovetic. Y que fichaje ha hecho el Sevilla con el montenegrino. Le pongas al dado del que le pongas, se acaba entendiendo y terminan mabos potenciándose.

En el gol visitante tuvo mucho que decir Carriço, que estuvo bastante flojo en la marca. Quizás notó la inactividad, pero lo cierto es que esta temporada cuando lo he visto jugar ha transmitido mucha inseguridad. Todo lo contrario que Lenglet, que estaba haciendo un muy buen partido hasta que se lesionó, me ilusiona bastante el central francés.

Creo que pasa el Sevilla. Lo veo ganando en el King Power Stadium, y más tras lo visto ayer.

La primera parte del Sevilla me parecio buenisima, la transición de como los laterales avanzan hasta medio, como los centrales se abren, como acaban con linea de 4 con 2 defensas y nzonzi y nasri me parecio un trabajo tactico de estudio y muy trabajado; aunque despues el Sevilla bajo el ritmo y hacia el final estaba sin ideas ya.
El leicester con ese futbol inglés con el que acabo quedando solo 2-1, un resultado mucho mejor que para el juego que hizo.
El sevilla tiene mas que oportunidades para llevarse esta eliminatoria pero no estoy tan seguro porque aunque hizo un partidazo, solo gano al final por 2-1, con un gran dominio

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