El Shakhtar de Paulo Fonseca completa su gesta europea a lo grande

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10/12/2013
General view showing Manchester United and Shakhtar Donetsk players shaking hands ahead of the UEFA Champions League match at Old Trafford, Manchester.

El Shakhtar Donetsk puso fin, en la fría noche de Járkiv, a una fase de grupos casi inmaculada que tardará muchos años en borrarse de la memoria de la siempre excitada hinchada minera. Ya no sólo por cerrar el tramo inicial de la máxima competición continental asestando la primera derrota del curso a un Manchester City que parecía ir sobre raíles, o por lograr clasificarse tras quedar encuadrado con dos de los equipos con una propuesta más asentada y brillante de Europa, sino por haberse mostrado como un conjunto completísimo, capaz de aguantar repliegues intensivos para dejar fluir todo su talento ofensivo al contragolpe pero también de iniciar la jugada desde atrás y asentar el ataque en campo contrario sin que a ninguno de sus futbolistas les queme la pelota en los pies. Por si fuera poco, el cuadro exsoviético se ha sobrepuesto a la inesperada ausencia de una figura de la importancia de la del croata Darijo Srna, y a estas alturas parece evidente que tanto algunos de sus futbolistas como Paulo Fonseca poco tardarán en dar un paso adelante en sus respectivas carreras.

El Shakhtar dio una relativa sorpresa al vencer como local en la primera jornada al Nápoles, y a partir de ahí hizo todo lo que se supone que debía hacer aprovechando también, como comentamos en la previa, las ventajas que le otorgó el calendario. Cayó en el Etihad de forma más que digna, sacó los 6 puntos en sus duelos directos contra el Feyenoord y no estuvo a la altura en San Paolo ante un Nápoles híper motivado, pero sabía que puntuar en esta última jornada le daba el pase a octavos. Poco importó que los de Sarri no hicieran su parte del trabajo en De Kuip, pues los locales demostraron desde el primer minuto estar dos o tres escalones por encima de un Manchester City que llevaba muchos meses sin sentirse tan inferior sobre un campo de fútbol. Y las rotaciones de Guardiola, que evidentemente tuvieron su influencia, no deben llevarnos a engaño acerca del potencial de este equipo. Sería una herejía definir al Shakhtar como un conjunto a evitar en el sorteo de octavos de final teniendo en cuenta que clubes de la talla de Chelsea, Bayern o Real Madrid se han clasificado como segundos de grupo, pero no creo que nadie esté deseando verse emparejado con este rocoso y a la vez dañino equipo del este de Europa.

Shakhtar Donetsk 2 (Bernard 26’, Ismaily 32’)
Manchester City 1 (Agüero 92’)

Shakhtar Donetsk vs Manchester City - Champions League - 6th December 2017 - Football tactics and formations

Guardiola se tuvo que dejar las neuronas en los días y horas previas al encuentro, porque realmente no resultaba nada sencillo dar cobijo en el once a todas las novedades que quería introducir teniendo también en cuenta que no podía cargar de minutos a los teóricos titulares de cara al decisivo derbi del domingo frente al United. Por eso, se inventó un sistema de 3-4-3 con Fernandinho en el centro de la zaga para dar seguridad a la salida de balón y con la idea de atacar mucho por bandas con Danilo por un lado y Foden o Sané por el otro para cargar el área en la última fase de la jugada. Sin embargo, nunca terminó de funcionarle. Gündoğan y Touré perdieron claramente la batalla en la medular contra el trío de centrocampistas del Shakhtar, mientras que Mangala y Adarabioyo se mostraron excesivamente prudentes en el ejercicio del pase, dejándole demasiada responsabilidad a un Fernandinho que desde su posición centrada tenía dificultades para conectar con los carrileros. Además, y aunque la presión se situó muy arriba, en ningún momento fue lo suficientemente intensa como para poner en apuros a un equipo local muy seguro con balón, que en cuanto enlazaba tres pases era capaz de avanzar con facilidad y girar así las líneas de un City muy inómodo en todo momento.

Phil Foden debutó en partido oficial. Foto: Focus Images Ltd.
El canterano Phil Foden jugó de inicio. Foto: Focus Images Ltd.

Fonseca, por su parte, salió con lo esperado y ni mucho menos experimentó en una de las noches más importantes de los últimos tiempos para el conjunto ucraniano. Taison, capitán en ausencia de Srna, fue duda hasta última hora por unos problemas físicos, pero finalmente estuvo en el once. Parecía que se tendría que retirar a los cinco minutos cuando frenó una carrera en seco al sentir un pinchazo en el muslo izquierdo, pero tiró de carácter para aguantar todo el partido y firmar una actuación de notable alto. En ese tipo de detalles quedaba clara la importancia que el partido tenía para el Shakhtar: era el aquí y el ahora, no había nada más allá de los noventa minutos.

Tite se desplazó hasta Járkiv para presenciar en directo a una buena nómina de futbolistas seleccionables de cara al Mundial del próximo verano. Además de los habituales Ederson, Danilo, Fernandinho y Gabriel Jesus, Taison y Fred habían aparecido de manera intermitente en las últimas convocatorias del técnico de Río Grande do Sul. Aparte estaba el caso de Bernard, que no ha vuelto a dejarse ver con la selección desde el fatídico partido contra Alemania con Scolari todavía en el banquillo, y cuyo rendimiento en los últimos meses le está convirtiendo en acreedor de nuevas internacionalidades. Ese detalle lo captó muy bien el realizador del partido, al posar sus ojos sobre Tite instantes después de que el habilidoso extremo carioca abriese el marcador a los 26 minutos con un misil teledirigido a la escuadra ante el que poco pudo hacer su compatriota Ederson.

Sí que pudo hacer más, en cambio, cuando tan sólo 6 minutos más tarde midió mal en una salida (es un error algo recurrente del ex portero del Benfica) para dejar el gol en bandeja al lateral izquierdo Ismaily, que mientras le duró el físico se incorporó al ataque con muchísimo acierto. Este segundo gol provocó un delirio generalizado, con una afición y un equipo que por primera vez parecían verse realmente capaces de ser los primeros en derrotar al todopoderoso Manchester City de Pep Guardiola.

Al de Santpedor no le gustaba nada lo que estaba viendo, y por eso a los pocos minutos de iniciar el segundo acto retiró a Fernandinho y Sané para dar entrada a Agüero y al malagueño Brahim Díaz, situando así a su equipo en una especie de 3-2-3-2 asimétrico con Danilo, Adarabioyo y Mangala cerrando, Gündoğan y Touré en el centro del campo, una línea de 3 volantes con Bernardo Silva, Foden (qué facilidad la del inglés para jugar en diferentes posiciones con una soltura casi incompatible con su edad) y Brahim, y una doble punta con Gabriel Jesus y el Kun. Fue en estos minutos cuando el equipo británico más se mostró en ataque, gracias a que ya no tenían nada que perder y también al desgaste de los locales, que habían realizado un ímprobo esfuerzo a lo largo de todo el partido. Una acción de pillería de G. Jesus dentro del área sirvió para que Agüero recortara distancias con un penalti postrero, pero ya nada podía evitar la victoria de un Shakhtar que se ha plantado en octavos de final por méritos propios. Cuidado con los de Paulo Fonseca, que han venido a jugar.

Brahim.
Brahim jugó los últimos minutos. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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