Simeone quiere lograr lo que a Lorenzo se le escapó

11702

El entrenador que dirigirá al Atlético de Madrid en la segunda final de Copa de Europa de su historia es, al igual que el primero, argentino. Diego Pablo Simeone buscará completar la obra que a Juan Carlos Lorenzo se le derrumbó en el último instante después de haber maniobrado con tremenda maestría desde el banquillo para superar en cuanto a juego al Bayern Munich de Beckenbauer y compañía. En los prolegómenos de la final de Lisboa estamos escuchando muchas veces los nombres de los futbolistas que cayeron hace cuarenta años tras dos partidos en Bruselas, pero muy pocas el de su técnico, que falleció en 1991 en su Buenos Aires natal.

Lorenzo, que ya había militado como jugador en el Atlético, se hizo un nombre como entrenador al lograr la hazaña en 1960 de ascender al Mallorca en su primera experiencia en un banquillo desde tercera división hasta la máxima categoría del fútbol español. Era la primera vez que los baleares se codeaban con la élite, y el prestigio alcanzado con semejante proeza le valió a Lorenzo para dirigir a clubes de la dimensión de San Lorenzo de Almagro, la Lazio, la Roma o incluso la selección argentina. En 1973 el Atlético lo fichó como entrenador y sólo el tanto de Schwarzenbeck en el último segundo de la prórroga evitó que pudiera alcanzar la gloria con la que ahora sueña Simeone.

De hecho, Lorenzo tuvo mucha influencia en el desarrollo de aquel partido. El Bayern llegaba a Heysel como favorito indiscutible: sus figuras habían ganado la Eurocopa del 72 con Alemania Federal en ese mismo estadio y se habían quedado muy cerca de la final del Mundial del 70. El ritmo alto del conjunto de Udo Lattek parecía encaminar el partido hacia esa lógica prevista de cierta superioridad alemana, pero poco a poco el Atlético se fue haciendo con la pelota y, pasándosela, logró desconectar a Hoeness y a Müller, que pasaron inadvertidos durante casi todo el primer encuentro (luego, claro, se saldrían en el desempate). Al utilizar un único extremo puro e incorporar constantemente a los defensores, que adelantaban su posición conduciendo la pelota, el Atlético encontraba a menudo superioridad numérica en el medio del campo. El rival, que marcaba claramente al hombre, se sentía un poco confundido ante las imprevistas incursiones de Adelardo, que partía desde el centro de la zaga para acabar muchas veces como extremo izquierdo. Para el sistema de marcas al hombre de Lattek, ese Atlético era difícil de defender, sobre todo cuando Luis Aragonés, Jabo Irureta y Salcedo se juntaban por dentro.

Atletico vs Bayern - Football tactics and formations

 

Las marcas al hombre estaban muy definidas. Schwarzenbeck se ocupaba de Gárate y Hansen hacía lo propio con Ufarte. Breitner, conocido básicamente por jugar en el lateral izquierdo -aunque siempre con una tremenda anarquía-, se movía por todas partes, y acabó encontrando un espacio vacío en el costado opuesto, desde donde iniciaba sus aventuras individuales. Lorenzo interpretó muy bien lo que estaba sucediendo. Si las marcas eran tan poco flexibles… se trataba de confundir a los zagueros muniqueses. Quitó a Ufarte y metió al argentino Becerra, al que situó como delantero centro móvil, obligando a Hansen a dejar la banda. A Gárate lo hizo caer entonces a la izquierda, con lo que alejó a Schwarzenbeck del área. El Bayern se encontró mucho más incómodo tras esa modificación táctica y el 1-0 anotado por Aragonés venía a ser una consecuencia directa del desarrollo del juego. Habría sido, en cierto modo, un triunfo muy de entrenador, pero el gol en el 120′ lo evitó. Lorenzo ganaría luego la Copa Libertadores dos veces con Boca Juniors, pero esa final de Heysel siempre quedó como una espina clavada. Simeone, que para mayores coincidencias también llegó al banquillo del Atlético tras haberse sentado antes en el de San Lorenzo de Almagro, intentará que la herida cicatrice en Lisboa de una vez por todas.

Related posts

3 comments

Sí, de abril de 2009 a abril de 2010. Aunque es cierto que no fue el lugar del que procedía directamente, porque luego pasó por Catania y Rácing en una segunda etapa. He modificado ligeramente la frase porque sí daba a entender que, como sí ocurrió en el caso de Lorenzo, había pasado directamente de San Lorenzo al Atlético.

El Toto Lorenzo. Personaje si los hay. Se podría escribir un libro entero de él. Sus locuras son muy conocidas en Argentina.

Deja un comentario

*