Tres minutos son suficientes

Tottenham Hotspur v ArsenalBarclays Premier League

Mi idilio con Tielemans fue tan potente que desde que lo vi por primera vez, hace poco más de un año, no había vuelto a hacerlo hasta ahora, creyendo ciegamente que no me iba a hacer falta: había comprobado que era bueno, muy bueno, y tampoco quería excederme con mis juicios. Un partido era todo lo que yo podía utilizar para dar razonamientos a mi valoración sobre el joven belga, de modo que el del Arsenal, donde a sus 17 años volvió a ser titular -lleva más de 50 partidos con el primer equipo del Anderlecht a pesar de ser un adolescente-, se convertía en una nueva prueba para verlo jugar de nuevo, hasta el punto de que todo lo demás era un complemento, un mero envoltorio, una excusa, de lo único que me interesaba de verdad: Youri Tielemans. Ver un partido sólo fijándote en un futbolista tiene algo de obsesión, pero me parecía oportuno: cuando Tielemans cogió un balón con la zurda, miró al horizonte y puso un pase en profundidad en largo supe que había merecido la pena. En dos toques, control y pase entre líneas, luego volvió a armar una jugada de ataque. Se le habían puesto rojos los mofletes de tanto correr pero daba órdenes a sus compañeros, como si en lugar de 17 años fuesen 17 las temporadas que llevaba como profesional. El Anderlecht no sólo no estaba sufriendo contra el Arsenal sino que estaba bastante cómodo, sobre todo porque Mbemba se estaba presentando ante los que no lo conocían, entre ellos quien escribe. Dos cortes providenciales a Welbeck, un tackle maravilloso y dos o tres acciones más de nivel en todo el primer tiempo dejaron claro que el central congoleño, de 20 años, también puede llegar a valer mucho dinero en un futuro cercano.

Tielemans-rscabeYouri Tielemans (Foto: rscabe)

El partido se fue diluyendo poco a poco en el segundo tiempo, como cogiendo impulso, para terminar de explotar en el tramo final. Y el partido, del mismo modo que las explosiones, se llevó por delante hasta lo que nadie se esperaba, en este caso al Anderlecht, que para entonces ya se había puesto 1-0 con un gol de Najar de cabeza. En tres minutos, los que van del 87 al 90, el Arsenal ganó tres puntos que ni se imaginaban: primero Gibbs remató un centro de volea y después fue Podolski quien aprovechó un balón en el área pequeña.

Cuando acabó el partido me quedé pensando de nuevo en Tielemans porque ya era el segundo encuentro completo que lo veía jugar –en el primero también perdió, pero eso no fue inconveniente para que fuese el jugador que más me había gustado-, y probablemente no lo viese otra vez hasta quién sabe cuándo, así que llegué a la misma conclusión que cuando una tarde de julio apareció en mi vida: tiene una personalidad tremenda, una visión magnífica, una zurda privilegiada y una capacidad de dirigir que asusta.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Lo de Tielemans es impresionante. Menuda bestia. El Anderlecht (Tielemans, Praet, Mbemba, Mitrovic) ahora mismo se encuentra en un clima similar al Standard de Lieja de 2008-2010, que contaba con el tridente Defour (C), Witsel, Fellaini; además de Mangala y Benteke.

Si bien creo que las sensaciones que transmite Tielemans son superiores a las de todos ellos, incluso a las de Defour por aquella época (otro comandante), habrá que estar atentos a cuándo sale de ahí, al igual que Praet. Puesto que el propio Steven tardó mucho en salir de ahí, y acabó quedándose en un buen jugador, sí, pero ese buen jugador es una sombra de lo que se vislumbraba que podría llegar a ser.

Si todo va normal, Tielemans acabará mandando en un equipo top, y ahora mismo Arsenal, Liverpool o BVB (a Klopp en teoría le flipa) agradecerían tenerlo.

PD: A mi Atleti lo descarto, pero ya podríamos hacer el esfuerzo, jaja.

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