Tocados

Cristiano Ronaldo and Danilo of Real Madrid during the La Liga match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934
31/10/2015

El Real Madrid volvió a sufrir una abultada goleada en un Clásico en su propia casa, algo que no hace tanto sería calificado de histórico y sería recordado con escozor a la espera de que una siguiente próxima generación pudiera vengarla. Sin embargo, este FC Barcelona lo ha convertido no en un hábito, pero sí en algo que ha sido presenciado las suficientes veces por la presente población como para que no parezca algo demasiado trascendental. Fue solo una vez más en la que el conjunto merengue salió humillado de su estadio, algo que niños de 10 años de edad han visto al menos tres veces durante su corta vida. La inmortal grandeza de los pesos pesados del conjunto culé permite que sus mejores exhibiciones casi siempre hayan sido en el escenario más majestuoso, en la cita más observada, donde todos quieren manifestar su mejor momento de forma porque saben que todo el planeta estará pendiente y que lo que allí acontezca quedará recogido en los libros de historia. No sienten vértigo que les bloquee ante el reto ni saciedad cuando el rival ya se ha vencido: si huelen sangre son capaces de recorrer todo el océano para devorar a su presa, con concentración, brillantez y hasta una sonrisa en la boca. Ocurre que hay algo que sí diferencia esta gesta: esta vez no fueron precisos ni Guardiola, ni Xavi, ni Messi para barrer al Real. Si bajo el reinado del que es considerado uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol, de uno de los centrocampistas más dominantes que ha visto este juego y del mejor futbolista que ha existido uno podía pensar que ser arrasado, como lo eran tantos otros, era una consecuencia más o menos natural de compartir liga con semejante confabulación de astros, esta vez las lecturas son para ser mucho más pesimista. Guardiola ya no está, Xavi se ha acabado y Messi fue suplente y, sin embargo, la tendencia sigue siendo la misma. Que el proyecto que el FC Barcelona hubo de construir mientras su gran generación se apagaba sea a día de hoy cuatro goles superior al proyecto homónimo que fue diseñado como respuesta al éxito de su vecino es una malísima noticia para los madridistas.

FIL MADRID BARCELONA 19
Marcelo. Foto: Focus Images Ltd.

El Real no perdió por falta de actitud ni por nombres aislados, sino que perdió simple y llanamente por puro juego. Sería todo un alivio para Benítez poder pensar que con ponerles a sus jugadores Gladiator y alinear a Casemiro el problema estaría solucionado, pero desgraciadamente para él los defectos de su equipo son mucho más profundos. Lo que ocurrió fue que, tras sufrir severos avisos durante toda la temporada, en el Clásico se encontró a un rival que sí tuvo el talento, la jerarquía y la determinación como para sacar partido a sus evidentes debilidades, que ya se había encargado de mostrar sobradamente a lo largo del año. Una vez entre Bravo, Piqué, Alves, Busquets e Iniesta consiguieron superar la primera línea de presión inicial para la que estaba diseñado el once que situó Rafa, el casi anticompetitivo bloque defensivo merengue fue un juguete en manos del juego asociativo culé, que sabía cómo ir agujereando su desbordada estructura mejor que nadie. A partir de ahí, embotellados contra el área de Keylor, se volvió a repetir algo que venimos viendo durante toda la 15/16: el Real no es capaz de salir de esa fase con continuidad, de desplegarse en campo contrario en cuanto el rival le hace retroceder y, como es lógico, los agujeros aparecen pues no es competitivo defendiendo.

Como apenas contraataca y su salida de balón es mediocre, no consigue superar la presión tras pérdida del contrincante y se ve obligado a permanecer replegado prolongadamente de forma involuntaria quizá la última plantilla de todo el planea a la que ordenarías para tal fin. Levante, Granada, Shakhtar, Atlético de Madrid, PSG o Sevilla habían manifestado tales problemas, pero mientras que unos se encontraron a Keylor o Di María, que hizo en el Bernabéu algo parecido a lo que logró Iniesta el sábado, no encontraba desmarques por delante de él, Suárez y cía no perdonaron. El Real no ataca sostenidamente no porque no quiera, a fe que lo intenta, que se encuentra incómodo cuando está replegado y trata de recuperar el balón, no ataca porque no puede o, lo que es más grave, porque no sabe. El Real es un equipo ofensivo que se ve obligado a defender muchísimo tiempo. Y esta plantilla, al contrario que muchas otras en Europa y al contrario que la totalidad de las que ha tenido Rafa Benítez en su carrera como entrenador, necesita partir de un genial ataque para dominar, porque defensivamente si no no tiene piezas que le permitan sobrevivir.

Casemiro of Real Madrid during the La Liga match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934 31/10/2015
Casemiro. Foto: Focus Images Ltd.

Con las salidas de Di María, Khedira o Alonso, el conjunto blanco aceptaba tácitamente que el futuro de su proyecto pasaría por competir a partir de su posesión, algo que Ancelotti ya había probado sobradamente posible con un once prácticamente idéntico al que pereció en el Clásico. Sin embargo, Rafa Benítez jamás se ha caracterizado por ser un arquitecto de ataques posicionales demasiado ricos en matices y, cuando ha podido, ha virado a sus equipos a una idea radicalmente contraria. Es cierto que nunca ha contado con unas piezas como las blancas, pero no es menos cierto que cuando ha tenido acceso a similares se ha decantado por otras de características totalmente distintas. Por supuesto que podía y aún puede ocurrir una mágica metamorfosis del técnico madridista en una versión madrileña de Pep Guardiola, pero nadie puede afirmar que con los antecedentes que había, lo que está ocurriendo sea algo totalmente inesperado. Benítez es un gran entrenador, de eso no cabe duda, pero es innegable preguntarse si es el hombre adecuado para dirigir este proyecto tan particular. El tiempo dirá si es capaz de redirigir este barco. El Shakhtar es el primer paso.

Alineaciones probables: Shakhtar Donetsk-Real Madrid, 20:45h en beIN SPORTS ESPAÑA

Shakhtar vs Real Madrid - Football tactics and formations

Todo el material fotográfico es propiedad de Focus Images Ltd.

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5 comments

Se te ha multipicado Bale en la alineación.
En cuanto al partido, ya en Madrid ganaron de forma abultada en un partido engañoso, hoy pinta igual.

Estoy acuerdo a medias contigo, puesto que pienso que la falta de actitud fue total. Salvo casos aislados dónde ahí si, era un quiero y no puedo, o un quiero y no me acompaña el resto del equipo. Y aquí si, aquí era la falta de juego, las vergüenzas que ya habían destapado al menos otros 5 equipos con menos suerte.

El Shaktar ha perdido mucho desde la salida de Douglas Costa al Bayern. Además la situación que vive su país tampoco les esta ayudando a mantener la estabilidad que un club de sus características necesita. Pero a pesar de todos los inconvenientes, es admirable como este club consigue situarse cada año entre los 32 mejores equipos europeos.

Por lo referente al partido, el Madrid podría tener problemas si el Shaktar consigue mantener juntas las líneas y cerrar espacios atrás.

El mejor artículo que he leído sobre El Clásico.
Cuando Willy se pone a escribir bien, hay muy pocos periodistas mejores. Enhorabuena!

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