Todoterreno Saúl

Saúl

Han cambiado muchas caras en el Atlético de Madrid respecto al once que hace dos temporadas se quedó a las puertas de la gloria en Lisboa. Solo 6 integrantes de los 18 convocados ese 24 de mayo de 2014 siguen en la plantilla. Y uno es Tiago, lesionado de gravedad hace unos meses. Sin embargo, los colchoneros se han ido renovando y algunas de las caras nuevas han mejorado las prestaciones de sus antecesores. El caso más evidente es el de Saúl Ñíguez, que este curso ha dado un salto de nivel.

Ya lo insinuó la temporada pasada, pero esta ha sido la consagración definitiva de un jugador que se ha ganado un puesto en la lista de Del Bosque para la próxima Eurocopa. Seguramente Saúl sea el futbolista español que más ha progresado en los últimos meses. No es para menos: el ilicitano se ha convertido en una pieza innegociable para Simeone, que lo ha utilizado en todos los partidos europeos. Se lo ha ganado porque encaja a la perfección con los valores y aptitudes que pide el Cholo, pues es competitivo, se sacrifica para el bien común en el apartado defensivo y tiene pulmones para soportar la intensidad que exige su técnico, pues vale para defender cerca de su área como para presionar cerca del arco rival.

La ductilidad y polivalencia de Saúl lo han llevado a destacar en partidos de contextos muy distintos, incluso en varias posiciones. En Champions, por ejemplo, marcó diferencias desde la banda derecha como receptor del juego directo frente a Jordi Alba o Juan Bernat, en duelos muy desequilibrados que ayudaron al Atlético a ganar metros y opciones en campo contrario ante el Barcelona y Bayern. Pero a pesar de partir a menudo desde la banda, también ha marcado diferencias jugando por dentro. Un ejemplo es el segundo tiempo en el Allianz, donde ejerció de mediocentro en el 4-1-4-1 de Simeone, recordando sus orígenes en las categorías inferiores de la selección española y su pasado en el Rayo, donde incluso actuó como central.

Saul Ñíguez.
Saul Ñíguez ha marcado 9 goles entre todas las competiciones. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, las mejores aportaciones han llegado desde una de las bandas. Si Koke aporta sensibilidad para buscar el pase adecuado y aparecer por dentro, Saúl es un elemento más físico que emerge en zona de remate cuando menos se le espera. Ha exhibido una potencia en zancada sobresaliente que se resume a la perfección con su diana ante el Bayern en el Calderón, unos segundos que recogen varias de sus mejores virtudes. Abarca muchos metros tanto en defensa como en ataque para aparecer allí donde caiga el esférico. No es finísimo, pero goza de cierta calidad en el pase y el golpeo; es efectivo y espectacular en su despliegue. Esto le permite adaptarse a varios registros de partido, tanto los que implican una defensa intensiva como otros de presión a tumba abierta o escenarios que requieran mayor creatividad para abrir la lata ante rivales encerrados. Solo han sido unos meses, por lo que debe consolidar este rendimiento en temporadas venideras, pero lo exhibido por Saúl Ñíguez en el curso 2015-16 es tremendamente ilusionante. Al fin y al cabo, es una de las claves del Atlético finalista en Milán.

Bonus track: Augusto donde Tiago

Lo que en noviembre parecía un drama se ha convertido en un problema absolutamente olvidado. La grave lesión de Tiago ante el Espanyol hacía presagiar lo peor para el Atlético. Sin ningún especialista de recambio en la posición -Gabi rinde mejor con un guardaespaldas detrás-, el veterano mediocentro luso era una de las piezas indiscutibles para Simeone. Su baja aceleró la incorporación del argentino Augusto Fernández, un futbolista que en el Celta de Vigo ha progresado de forma insospechada: en pocos años ha pasado de ser un futbolista de banda a convertirse en un mediocentro de notable lectura de los espacios y una consistencia defensiva más que correcta.

Augusto no ha necesitado tiempo para adaptarse al esquema del Atlético de Madrid, que necesitaba como el comer un futbolista de su perfil para ocupar el hueco de Tiago. Ha adelantado claramente a Matías Kranevitter, una incorporación ya prevista en ese sector pero con una perspectiva más largoplacista. El ex del Celta ha respondido genial al exigente cambio y ha dotado a los colchoneros de equilibrio en la medular. Fernández permite que Gabi vuele para morder en la presión adelantada y tapa cada vez mejor las líneas de pase rivales y posibles huecos entre líneas. Con balón es más ágil que su antecesor, por lo que es un buen lanzador de contragolpes y no suele perder la pelota en zonas delicadas. Cuajó dos grandes partidos de Champions en el Calderón frente a Barcelona y Bayern (exhibición ante los alemanes), si bien luego fue el sacrificado en el descanso en el Allianz Arena para que el Atlético se desplegara en campo rival en busca de un tanto que lo acercara a la final. Por su zona se moverán los mejores futbolistas del Real Madrid en la final. Tendrá el difícil reto de oscurecer sus prestaciones.

Augusto Fernández. Foto: Focus Images Ltd.
Augusto Fernández pugna con Douglas Costa en la semifinal de Champions. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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