Un 1-0 engañoso

Chelsea v Paris Saint-GermainUEFA Champions League

Para marcarle un gol al APOEL hay que sudar. Así lo decía la experiencia de las primeras tres jornadas de Champions, en las que el cuadro chipriota, presunta cenicienta del grupo F, sólo recibió tres tantos. Pero hoy sólo bastaron 55 segundos para perforar la puerta de Urko Pardo. Un centro desde la derecha de van der Wiel acababa en pies de Cavani tras un fallido intento de despeje de Carlao, y el uruguayo no perdonó: control con el interior, giro y disparo a romper con la derecha que puso el 1-0. El tanto, al haber llegado tan pronto, no cambió la predisposición del APOEL, que pretendía mantenerse replegado y esperar su oportunidad para golpear al PSG.

Giorgios Donis sorprendió con el 11, dado que Sheridan, una de las grandes bazas en ataque del APOEL, se quedó en el banquillo en favor de Djebbour. Además, Manduca y Tiago Gomes acabaron siendo titulares a pesar de sus molestias musculares y Ioannou fue el elegido para jugar de lateral izquierdo. “Mala noche para que me saquen por la tele”, debió pensar el pobre Ioannou tras el partido, que ante sí tuvo a un Lucas Moura que hizo lo que quiso con él. Lo regateaba, lo superaba con cambios de ritmo, se le iba en carrera… Lucas siempre salía victorioso ante su sufrido par. Hasta consiguió rematar de cabeza un centro de Matuidi saltando más que Ioannou, que le saca unos cuantos centímetros. Poco después del cuarto de hora, el brasileño participó en una de esas acciones que valen una entrada: Pastore tiró un caño brutal en la divisoria de los dos campos, descargó a la derecha para la carrera de Lucas, este centró y Cavani envió al palo un cabezazo medido que mereció ser la guinda a tal acción.

Lucas Moura PSG

Lucas Moura fue de los más destacados del PSG. Foto: Doha Stadium Plus Qatar

El partido se abrió bastante alrededor de la media hora, cuando el APOEL estaba más volcado arriba. El PSG aprovechó las alegrías de su rival y gozó de ocasiones a la contra para sentenciar. En una de ellas, Pastore salió a la carrera tras una pérdida rival, entregó en la frontal a Matuidi y este dejó el balón de primeras para la mala resolución de Cavani, al que se le hizo de noche con la salida de un enchufado Urko Pardo. El portero fue el mejor de los chipriotas, que tuvieron una gran ocasión para empatar cuando sólo iban 10 minutos de partido. Mário Sérgio botó un córner, Sirigu detuvo un remate de Carlao y en la segunda oportunidad, Nuno Morais mandó el balón arriba desde el área pequeña. Esta fue la mejor posibilidad para el APOEL, al que le costó horrores contactar con sus delanteros. En la segunda parte entraron Sheridan, de Vincenti y Aloneftis por Tiago Gomes, Manduca y Djebbour, pero ninguno de los tres cambios fue capaz de revitalizar el ataque amarillo.

En el segundo tiempo, el PSG bajó un poco el ritmo y contemporizó durante muchos minutos. Lucas Moura había sido un huracán en la primera parte, pero en la segunda estuvo bastante más relajado. En esos minutos de más calma, quien dejó constantes detalles de calidad fue Pastore, que siempre era capaz de sorprender con pases que sólo él podía ver. Y no sólo eso: en el inicio del segundo tiempo, tras una combinación con Matuidi, se plantó ante Urko Pardo, pero este cerró bien el palo corto y evitó que la picadita del ex del Palermo acabase en gol. Se acercaban los últimos minutos y el PSG seguía ganando sólo por un gol, con lo que el APOEL apretó (sin éxito) en los últimos instantes de un partido que los franceses dominaron de principio a fin y en el que no notaron las bajas de Verratti e Ibrahimovic. Los de Laurent Blanc se mantienen líderes de grupo, y tendrán en la próxima jornada otro partido que deben ganar sí o sí: Ajax en casa, la antesala de ese Barça-PSG que se prevé como la batalla final por el primer puesto.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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