Un coche rojo en la Champions

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La señora ocupaba la parte posterior de un coche rojo. En una posición curiosa, imprimía entradas y las vendía por la ventanilla trasera del vehículo. “No tenemos un espacio para poder vender entradas, así que tiramos de imaginación”, cuenta. La Champions se pone en marcha en estadios así. No muy lejos de la estación de tren de Vilnius, al estadio de la Federación lituana aún le falta un gol, el gol donde se situarán las taquillas. Con capacidad para 5000 espectadores y césped artificial, el estadio resulta inapropiado para partidos importantes. En una tierra de baloncesto, el estadio es ideal para el torneo local. Pero un día de previa de Champions, se colapsa, en espera de ese gol en que se situaran las taquillas. Ahora, en un partido de Champions, compras las entradas en un coche. Con una veterana dama rompiéndose la espalda en el asiento posterior.

foto 1Un coche rojo en la Champions (Foto: marcadorint)

El Zalgiris sueña con la Champions. Eso afirma su presidente, aunque ha quedado eliminado por un Dinamo Zagreb muy superior sin brillar: 0-2, con un 4-0 de global. La hinchada del Zalgiris (no confundir con el Zalgiris de baloncesto, equipo de la vecina Kaunas), ni se ha puesto triste con el golazo de Soudani. Pocos creían en la remontada. Con un estadio por acabar, destellos del polaco Wilk, la experiencia de un Semberas de retorno a casa y un desesperante partido del brasileño Ari (ex del Steaua), el Zalgiris ha chocado contra un Dinamo que generó más, aunque le faltó gol durante los primeros 45 minutos. Luego, entró el argelino Soudani y se inventó un golazo. Tres goles en tres partidos importantes de un tipo que en pocas semanas, ha pasado del Mundial a jugar en Vilnius. Luego, el capitán Simunic sentenció de cabeza. Y en las gradas, frío. La afición lituana no se alteró.

Entre los 300 croatas presentes, división. La gestión del presidente Zdravko Mamic ha provocado tal oposición que los hinchas radicales del club, los temibles Bad Blue Boys, no celebran los goles de su equipo. Mamic, un tipo metido en mil asuntos oscuros, ha intentado comprar la complicidad de los radicales, provocando una escisión: en Vilnius, la policía lituana separó a los croatas en dos grupos. Los partidarios de Mamic y los opositores. Los dos grupos, con banderas con el símbolo de los “Bad Blue Boys”. Al final del partido supimos que, en la frontera, la policía lituana encontró cuchillos y barras de metal en el bus con los ultras partidarios de Mamic. Su idea era atacar a los opositores del presidente de un Dinamo que vive en la mediocridad. Sin patrocinador, con la hinchada dividida y la única aspiración de llegar a la fase de grupos. Suerte de los destellos de Soudani.

La policía lituana encontró cuchillos y barras de metal en el bus con los ultras partidarios de Mamic.

foto 3Así lucía el estadio durante el partido (Foto: marcadorint)
Foto de portada: marcadorint

1 comments

Las fotos y todo lo que cuentas, Toni, son mega-representativos de estas interesantísimas previas de Champions. Gracias por este artículo de primera mano.

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