Un hueso chipriota en el debut de Samper

Camp Nou Barcelona Focus

Al final, lo mejor fue el resultado”, admitía Luis Enrique tras el partido. El debut en Champions de su Barça fue un coitus interruptus. La hinchada barcelonista se animó, y mucho, con la alineación, al constatar que el asturiano se atreve con rotaciones valientes y con apuestas como la de Sergi Samper. Pocas cosas gustan más al hincha del Barça que ver debutar un chico de la casa como Samper, un chico de Barcelona que entró en la escuela del club con 6 años y, de repente, se encontró en la posición de Busquets en un partido de Champions.

El Barça, después de ganar los primeros partidos, no gustó. Fue todo intención, aunque no concretó. Luis Enrique quizás se pasó con los experimentos y el equipo, con muchas caras nuevas, se bloqueó. Sin la capacidad de Busquets y Rakitic de recuperar balones, se perdió la capacidad de encerrar a un Apoel magnífico en su planteamiento defensivo. Los chipriotas, con dos líneas de cuatro y Sheridan y De Vincenti arriba, defendieron sin faltas (12 del Apoel, por 15 del Barça) y llegaron vivos al final del partido. Justo resultado a su esfuerzo. Y justo resultado por la propuesta de un Barça demasiado lento con el balón.

Al equipo azulgrana le costó dar vida a la conexión Neymar-Messi, aunque el brasileño fue el principal referente. El dominio de la pelota fue total, pero las estadísticas no ganan partidos y el único gol lo metió Piqué con un soberbio cabezazo. Messi, apagado, demostró que esta temporada se divierte con las asistencias y le metió una pelota maravillosa al central.

Barcelona Barça Piqué Focus

Piqué anotó el único gol del encuentro. Foto: Focus Images Ltd.

El primer tiempo, por momentos, era un ataque de balonmano sin fin, con el Barça meneando el balón de banda a banda sin resultado. Además, el Apoel, cuando salía, conseguía llegar hasta Piqué y Bartra, muy centrados los dos. Pero recuperar un balón en el centro del campo no es lo mismo que recuperar un balón en la frontal del área rival. Más allá de las diabluras de Neymar y las carreras sin éxito de Alves, el Barça se atascó en ataque, aunque Ter Stegen fue un espectador más.

Con el gol de Piqué en el saco, el Apoel no se puso nervioso. Su apuesta era clara: aguantar como fuera y en los últimos minutos buscar el milagro. Y cómo defendió, el Apoel. Urko Pardo recibió pocos disparos y las ayudas defensivas de los chicos de Giorgios Donis fueron maravillosas. A los delanteros locales, como Munir, siempre los vigilaban tres sombras amarillas. Pasada la primera media hora, Luis Enrique intentó dar velocidad a la pelota. Esa velocidad que faltaba. Puso a Iniesta primero, a Sandro después. Pero el Apoel tampoco se quedó quieto y entró el siempre listo Manduca, viejo trotamundos que revolucionó las contras chipriotas. Luego, entró otro jugador rápido, Djebbour. Y finalmente el experimentado Charalambides. Y fueron ellos los que obligaron a Piqué y al debutante Samper a cortar balones una y otra vez. Al final, el Apoel casi metió su gol, cuando Manduca, pillo, se sacó un latigazo en la frontal que provocó que Ter Stegen acabara el día como héroe local.

Cierto es que antes Messi dispuso de dos ocasiones y Neymar otra. Pero fue un Barça previsible, que se pone líder de grupo pese a no enamorar contra un Apoel que se frota los ojos imaginando que le puede amargar la fiesta a Ajax, PSG y Barça, emulando ese sueño europeo que ya vivió cuando se cargó al Lyon. Los experimentos de Luis Enrique sirvieron para sacar conclusiones, eso sí. Y Luis Enrique, sincero, admitió que la cosa no funcionó del todo. Quedó clara la necesidad de jugar con el alma, velocidad. Gustaron los detalles de Ter Stegen, decepcionó la falta de presencia de Sergi Roberto, Munir no apareció y todos quedaron a la sombra de la capacidad de Samper de estar siempre en su sitio. Quizás esa fue la mejor noticia del día en el Barça: ver en acción a un chico que recuperó balones, dio juego y entendió su tarea.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

6 comments

Y no creo que esta temporada Messi se “divierta” con las asistencias, de hecho, es el jugador que más ha dado en los últimos años. Le siguen Mesut, Cesc y Di María.

Honestamente no se de donde se pueda decir que Messi estuvo en buen nivel. Como todo el Barcelona se le vio bastante espesito.

Una cosa es estar a buen nivel, que lo estuvo (en promedio general, no en SU nivel), y otra es estar apagado. Recibió e intentó siempre jugar.

Muy de acuerdo Toni, una excelente aparición de Samper dejó muy buenos detalles y siempre buscando el balón, caso contrario de Sergi Roberto. La estampa que le da Ter Stegen en el arco me transmite muchísima mayor seguridad que Bravo.

Bueno, sinceramente esperaba mucho más del Barça en este partido, pero si el rival, en este caso el APOEL, se planta con una defensa muy trabajada y no hay la misma frescura que en ocasiones anteriores… pues al final doy por bueno el 1-0, y me quedo con que al menos no hubo peligro. El partido fue un monólogo, y sirve de test para Luis Enrique, que ya sabe que habrá muchos rivales que apostarán por planteamientos calcados.
Ayer comentaba que esperaba un paso adelante de Sergi Roberto, y anoche se vio que tiene que trabajar mucho todavía. No es el mejor partido para juzgarlo, pero por el momento parece claro que es la última opción para el mediocampo del Barça. Me gustó mucho Samper, que jugó con criterio y madurez. En cuanto a Munir, todos los días no son fiesta… paciencia con él.
Una cosa positiva, por otro lado, es que para la próxima jornada de liga Luis Enrique tendrá fresco a su trío de medios y su pareja de centrales.

Deja un comentario

*