Valdés y Neymar

Neymar y Fàbregas celebran el gol del triunfo en Celtic Park (Foto: Focus Images Ltd.).
Neymar y Fàbregas celebran el gol del triunfo en Celtic Park (Foto: Focus Images Ltd.).
Neymar y Fàbregas celebran el gol del triunfo en Celtic Park (Foto: Focus Images Ltd.).

Víctor en la acción concreta (una) y Neymar en la persistencia ante las dificultades, en la personalidad para liderar a pesar de todo. Así ganó el Barcelona en Glasgow, siempre un escenario dificilísimo por mucho que cada vez que empieza el partido pensemos que la diferencia entre unos y otros es abismal. A Lennon estuvo a punto de salirle bien de nuevo, incluso en inferioridad numérica.

No fue un partido brillante. No había espacios porque el Celtic no los entregaba. Era difícil no acordarse del famoso debate post-Vallecas. Mira, aquí tienes más de un setenta por ciento de posesión, pero ni tiras a puerta ni nada. ¿A alguien le gustó más el partido de hoy del Barça que aquel 0-4 ante los de Paco? Uno no juega siempre a lo que quiere: hay un rival delante que propone, y en función de eso es más útil utilizar una estrategia u otra. ¿Qué sentido habría tenido en Vallecas, una vez superada la presión altísima del Rayo, ralentizar la circulación y ser más horizontales sólo porque en teoría el estilo obliga a eso? ¿No habría sido una absurdidad no aprovechar por voluntad propia la osadía del enemigo? Al final, en términos de guión, el Rayo-Barça de este año se pareció al del pasado y el Celtic-Barça de hoy se pareció también al de hace doce meses.

Sin embargo, éste el Barça lo ganó. Pudo perderlo, pero lo ganó. Pudo perderlo porque, tras quedarse con diez el Celtic por la expulsión de Brown, Lennon redistribuyó sus piezas y consiguió incluso generar peligro a la contra. Su movimiento táctico fue interesantísimo, ya que pasó a tener dos jugadores de vértigo y vocación ofensiva en los costados -había empezado sólo con uno- y además rehizo ese doble pivote metiendo a Kayal. Su planteamiento inicial contemplaba un doble lateral por la derecha para intentar frenar a Neymar y dejaba a Commons en la izquierda, donde se siente menos cómodo porque no puede tirar diagonales. La intención, imaginamos, era atacar a Alves con su profundidad.

Celtic - Football tactics and formations

En un primer momento, Lennon le pidió a Stokes que ayudara a Mulgrew en el doble medio centro, tiró a Samaras a la izquierda y dejó a Commons en punta. Tras aguantar bastante bien el chaparrón durante diez minutos, hizo un cambio valiente dando entrada al jugador más hábil de la plantilla (Forrest) y a un medio centro de más capacidad pasadora (Kayal).

Celtic - Football tactics and formations

 Este segundo partido duró seis minutos y fue mejor que todo lo que había sucedido hasta entonces. Increíblemente, viendo que su equipo estaba resistiendo con diez frente a todo un Barcelona, Lennon se sintió con fuerzas de ganarlo. Y sólo Valdés evitó que en efecto los escoceses se pusieran por delante. En una acción rápida y muy bien ejecutada por su nuevo ataque, Forrest acabó sacando un zurdazo impresionante que iba a la escuadra. Valdés reaccionó con una parada sobresaliente. Una parada sólo al alcance de los mejores del mundo. En el córner posterior, Mulgrew remató de cabeza fuera por muy poco. Ahí el Celtic había tenido el partido.

Pero el nuevo aire ofensivo del Celtic significaba que el cuadro local corría más riesgos atrás, y Busquets interpretó de maravilla que el choque empezaba a parecerse a lo de Vallecas. Y claro, vio un adversario partido, mandó un pase largo repleto de inteligencia para Neymar y éste, tantas veces criticado por su mejorable toma de decisiones, actuó con el sentido que el momento requería. No era fácil: había sido objeto de muchas faltas y el público la había tomado con él interpretando que había exagerado en la expulsión de Brown. Había motivos para acelerarse, para jugársela individualmente como ha hecho en infinidad de ocasiones en su carrera, pero su frialdad y su pausa en un contexto de electricidad emocionaron por inesperadas. Bajó el balón, lo protegió de espaldas, lo retuvo, esperó a que llegara algún compañero, juntó a tres rivales y cuando Alexis ya estaba tirando el desmarque le mandó un pase sublime entre el central y el lateral. El chileno centró, Fàbregas remató rectificando su posición en el aire y mandó la pelota justo al lugar del que venía Forster, quizá el mejor portero de Inglaterra en este momento. Y se acabó.

CONSULTA EL RESTO DE TEXTOS SOBRE LA JORNADA DE CHAMPIONS LEAGUE.

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1 comments

Una victoria del Barça que hay que valorar. Se encontró a un rival que de nuevo le supo jugar, hasta el punto de poder haberse adelantado ya con uno menos.
Neymar está demostrando que ha venido al Barça para seguir creciendo como jugador. Ayer hizo un gran partido, jugó con mucha inteligencia.
Y el remare de Cesc… es de 9 puro, cambiando la dirección del remate para ponerla donde el portero no puede alcanzarla.

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