Casi

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En San Petersburgo hace más frío cuando se acerca el invierno. En mi casa también. Frío, truenos, rayos y lluvia. Por eso casi me quedo sin poder ver el Zenit-Bayer Leverkusen. Casi. Pero lo pude ver. Pude ver cómo Danny le puso dos pases de gol a Kerzhakov que el punta ruso no consiguió resolver con acierto delante de Leno en el primer tramo del encuentro. Casi, pero no. Y también cómo el Bayer amenazaba con partirse en dos en el centro del campo mientras Roger Schmidt escudriñaba con rictus serio la situación. Y casi se parte, pero no. Como también casi se parte el labio, la nariz o la mandíbula Spahic, pero tampoco. Un codazo aparentemente involuntario de Kerzhakov impactó en su cara y la sangre casi salió a borbotones. Casi. Casi se adelantó en el marcador el Zenit con una falta botada por Hulk desde el perfil derecho que fue escupida por el poste ante la atenta mirada de un petrificado Leno. O congelado. En San Petersburgo hace más frió cuando se acerca el invierno. Pero no es invierno. Casi. André Villas-Boas temblaba en el banquillo con cada oportunidad desaprovechada y protestaba por las continuas interrupciones que rompían el ritmo cada dos por tres. Una falta tras otra. El partido no rompía. Casi rompía. Tampoco rompía el invierno. Casi. Seguía lloviendo en mi casa. Y mi televisor perdía por momentos la imagen. Casi sin darme cuenta Undiano Mallenco señaló el descanso tras una primera mitad marcada por un juego discontinuo. O casi continuo. Ninguno de los dos equipos estaba contento con el resultado. Tampoco con el juego. Tampoco parecían muy descontentos. Casi.

Witsel Hulk Zenit Kristina KorovnikovaWitsel y Hulk. Foto: Kristina Korovnikova

Casi no había aparecido Brandt y Schmidt movió ficha primero dándole una buena oportunidad a Drmic para demostrar su talento. El suizo creó problemas partiendo desde la banda derecha; sin embargo, una recuperación en ese mismo perfil seguida de un error de bulto de Spahic casi desestabiliza por completo el partido. Casi. Arrancó Kerzhakov en el centro del campo y el central ex del Sevilla llegó a tiempo para pisar la pelota, milagrosamente, evitando así una ocasión manifiesta de gol. Casi la tuvo Kerzhakov. Los mismos protagonistas volvieron a verse las caras cinco minutos después: Kerzhakov y Spahic. Spahic, otra vez él, impidió un remate franco del delantero del Zenit desde dentro del área pequeña con un escorzo que a punto estuvo de costarle un penalti en contra a su equipo. Casi penalti. Pero no. Y Kerzhakov comenzaba a desesperarse. Y esta vez sin “casi”. En San Petersburgo hace más frío cuando se acerca el invierno. La afición no se cansaba de animar y el césped permanecía en un estado envidiable. Todavía no es invierno en San Petersburgo. Casi.

Y cuando el partido acariciaba el minuto 70, la pizarra de Roger Schmidt casi me deja sin palabras. En una jugada ensayada que nace de una falta cometida por Ezequiel Garay a más de 35 metros de la portería defendida por Lodygin, Çalhanoğlu amagó con el disparo, se la tocó hacia delante -10 metros- a Bellarabi y el internacional alemán se la dejó en cortito a Heung-Min Son que con un golpeo potente de interior ajustó la pelota al poste izquierdo. Un movimiento colectivo cuidadosamente medido que casi vale la entrada del Petrovsky Stadium. Casi. Porque aprovechando el shock local, el Bayer golpeó de nuevo dejando su clasificación para octavos de final (9 puntos) a un paso. Bender para Kiessling, Kiessling para Son y segundo tanto del surcoreano. Salomón Rondón acortó distancias a dos minutos del final y el Zenit se fue arriba a la desesperada. Era demasiado tarde. Aunque comanda con autoridad la liga rusa, Villas-Boas ya lo sabe: en San Petersburgo hace más frío cuando se acerca el invierno. En mi casa también. Frío, truenos, rayos y lluvia. Por eso casi me quedo sin poder ver el Zenit-Bayer Leverkusen. Casi. Casi me pierdo la pizarra de Roger.

 Foto de portada: Kristina Korovnikova

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19 comments

Axel, espero que pronto encuentras una pareja sentimental, porque usar toda tu poesía y romanticismo en un partido de fútbol de miles que se disputan es malgastar tu talento literario. El cual, un amor que lo recibiese sentiría tremendamente halagado.

Un saludo y a seguir así; está genial que combines crónicas super tácticas con estas joyas en las que de menos es el partido.

Jaja. Axel hizo la previa, LautrucheMolti, ¡no la crónica! Aunque básicamente tienes toda la razón del mundo en lo que dices.

jooooder, que fallo, perdón Carlos Rosende, creía que era de Axel Torres porque hizo la previa y porque también me encajaba la forma de escribir

perdón y enhorabuena!

Jaja. O al revés. ¡Porque si fuese igual de bueno escribiendo crónicas que en Pyckio creo que seria muy malo!

A mí me pasó ayer lo mismo con la tele. Debido a los rayos y truenos que tiñeron el cielo vizcaíno, me quedé sin ver el chiringuito. No me miréis con esa cara, es un gran programa de humor donde se llegan a ver cosas como a Inda defendiendo a Messi y Gatti dando clases de madridismo a Martín Vázquez. Parece una obra de Miguel Mihura. Casi.

Kloppo Esloveno,pero ser Skofja Loka(Escocia Loca para los habitantes del lugar),Jason Scotland dando ascensos y Saludar a Pablo Silva de forma recurrente más dice:

Casi,sin darnos cuenta como el frio en San Petersburgo cambias la foto de perfil.
Venga ahora empezemos con lo importante. Casi la pizarra de Roger Schmidt se equipara a tu texto. Casi. Casi a cualquier lector se le pone los pelos de punta tanto como el pelo de Axel Witsel. Casi y ya por ultimo,sin peros ni casi solo felicitarte por el articulo que no da lugar a la confusion sobre su calidad,cosa que quizá(o deberia de decir casi? xd)pasa con la trayectoria de Vilas-Boas

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