El Blackpool se hunde: “Esto nunca lo había vivido”

Orlandi Focus

En Blackpool ya han perdido la esperanza. Se les acabó pronto. Sólo un milagro evitará su descenso a la tercera división. Hace cuatro años estaban en la Premier League y hace apenas tres jugaron la final del playoff de ascenso. Pero todo aquello queda muy lejano. La inyección económica que recibieron al pasar un año en el máximo nivel desapareció muy pronto. Nadie en el club salvo él mismo quiere que Karl Oyston siga en la presidencia. El equipo comenzó la temporada muerto, sin identidad, por no decir sin jugadores: se plantaron en la primera jornada con un único suplente, al no tener a más futbolistas en la plantilla. En la grada los hinchas son conscientes de la realidad. El pasado sábado se jugaron contra el Wigan la última papeleta que tenían para la salvación: el Blackpool estaba a 12 puntos de la permanencia; el Wigan, a 9. El contraste fue demoledor: una afición que se lo creía, la visitante, y otra que lleva meses sin saber qué va a ser de ellos, la local. El estado del césped de Bloomfield Road tampoco ayuda, pues se ha convertido en un prado donde lo mejor que ocurre es que no viven animales. No lo cambian desde hace años y un concierto terminó de estropearlo. El Wigan ganó 1-3 y lo celebraron en un córner cantando que se van a salvar, dejando al Blackpool a 15 puntos de la permanencia. Mediada la segunda parte, un seguidor local decidió irse del estadio cuando Harry Maguire marcó el segundo gol: bajó las escaleras y antes de irse a la calle se quitó la bufanda, la extendió para que se viese el “Oyston out” grabado en ella y la tiró a la línea de banda.

Andrea Orlandi es un futbolista español del Blackpool que el sábado se vio obligado a contemplar el partido desde la grada por unas molestias físicas.

¿Te vino bien venir aquí?

– Pues la verdad es que no.

¿Fuiste al Blackpool o el Blackpool vino a ti?

– Viendo cómo está yendo la temporada y las otras opciones que tenía, quizás me precipité. Veía que la temporada iba a empezar y me puse un poco nervioso. Tuve la oferta del Blackpool y la acepté. También es cierto que era otro entrenador, pero vine a hablar con él y me convenció. Me habló de un proyecto que al final no se ha cumplido. Es un club muy peculiar, cada día pasa algo diferente.

¿Cuándo se torció todo?

– Me di cuenta muy pronto. En el primer partido de liga. Aquel día sólo teníamos un suplente, un chico joven, y ningún portero reserva. Es decir, sin haber hecho pretemporada sabía que tenía que jugar 90 minutos en el campo del Nottingham Forest y que se me iban a hacer eternos porque no había cambios. Esto nunca lo había vivido antes. Ahí me empecé a dar cuenta de que el tema era serio.

“En el primer partido de liga teníamos sólo un suplente, un chico joven, y ningún portero reserva. Ahí me empecé a dar cuenta de que el tema era serio”.

¿Cómo se motiva un futbolista que desde agosto prepara los partidos sabiendo que va a perder la mayoría de los que juegue?

– Ha sido muy difícil. Hasta hace muy poquito lo pasaba mal. Llegaba el partido y sabía que sería un sufrimiento. Ahora me he autoconvencido de intentar para jugar para mí, como un desafío personal, e intentar sacar provecho de esto.

¿Y cómo se saca provecho de esto?

– Si juegas bien en un equipo como el mío, quiere decir que no eres un mal jugador. Muchos de los futbolistas estamos aquí por distintas circunstancias: algunos venimos de un mal año, otros llevaban mucho tiempo sin jugar por problemas físicos o extrafutbolísticos. Hay varios con los que he jugado este año que vienen de pasados muy turbios en el mundo del fútbol. Esto ha sido un puzzle mal montado. Nunca se ha conseguido tener un equipo.

Orlandi FocusUna temporada complicada para ser jugador del Blackpool (Foto: Focus Images Ltd)

El Blackpool ganó su primer partido en la 11ª jornada. Hasta entonces sólo habían sumado tres empates. Antes de empezar la liga eran los favoritos en las casas de apuestas para perder la categoría. Están cumpliendo los pronósticos. A nadie le pilla por sorpresa. A día de hoy suman cuatro victorias en liga en 34 partidos. Primero José Riga y ahora Lee Clark han intentado sin suerte enderezar el club desde el banquillo. La mayoría de los fichajes han llegado libres y con contratos cortos, mientras que para tapar agujeros se han utilizado las cesiones. A Nile Ranger, ex delantero del Newcastle que ha tenido problemas por posesión de armas, por alcoholismo y que acumula varias detenciones policiales, se le fichó con un contrato de 600 libras a la semana y un bonus por cada gol que marcase. Lleva dos tantos pero desde enero no ha ido a entrenar. No aparece. A Gary Madine, delantero cedido por el Sheffield Wednesday, lo condenaron a 18 meses de prisión por pegar a un hombre en un pub. Salió a los 5 meses, hace justo un año. A Jacob Mellis, centrocampista, lo echaron de la academia del Chelsea por tirar una bomba de humo por la ventana de la residencia que provocó una evacuación del recinto. Jamie O’Hara, un zurdo que jugó en el Tottenham, estaba sin equipo por sus constantes problemas de tobillo. Por su parte, Islam Feruz está a préstamo procedente del Chelsea, club que le paga 11.000 libras semanales, ni una más ni una menos, y con el que tiene un contrato para los próximos tres años. Ha jugado 16 minutos divididos en dos partidos y todavía se pregunta cómo ha llegado hasta allí. Y, por último, al jovencito Dom Telford, un chico del filial, lo tienen jugando con el primer equipo porque no hay gente de sobra. Cumplió 18 años en diciembre y apenas cobra 90 libras a la semana pero termina contrato esta temporada. Como, visto el panorama, no quiere renovar (por 150 a la semana), el Blackpool ha decidido no pagarle los bonus por cada partido jugado.

¿Existió en algún momento la esperanza de no descender?

– Cuando vine a hablar con José Riga [entrenador desde junio hasta octubre] me habló de varios jugadores que me convencieron. Muchos jugadores de la liga española. Consiguió traer algunos, aunque no todos los que me dijo. Y también me habló de otros de Championship que eran bastante conocidos y que me gustaban. Sin embargo, por parte del club no hubo predisposición, el presidente y el entrenador no se entendieron y Riga fue destituido por los malos resultados.

Cuéntame cómo fue el día del Watford.

– Ese partido nos mató. Sí, estábamos muy lejos de la salvación, pero le estábamos ganando por 0-2 al descanso a un aspirante al ascenso. En la segunda parte conseguimos que nos metieran siete goles en menos de 40 minutos. Acabó 7-2. Ahí nos hundimos por completo. Hemos ganado cuatro partidos en todo el año.

“En la segunda parte conseguimos que nos metieran siete goles en menos de 40 minutos. Acabó 7-2. Ahí nos hundimos por completo”.

¿Qué dice un entrenador en esta situación para convencer al grupo?

– Lo que pide, que es lo mínimo, es que luches y tengas orgullo. Es que si no peleamos no tenemos nada. Te diré una cosa: él al principio no era fan de mi fútbol, porque no soy un tipo de jugador que le guste. Pero le he conseguido convencer. No creo que todo esto sea culpa suya. Está poniendo de su parte, pero el problema viene de lejos. No se construyó un equipo con cara y ojos.

¿Qué tendría que cambiar para que el Blackpool se salve?

– Que les quitasen puntos a todos los equipos contra los que hemos jugado por alineación indebida (risas). Falta calidad, eso lo primero. Y derrota tras derrota el ambiente no es el mejor. Si en un momento delicado no hay ni siquiera un ambiente de unión y confraternización es casi imposible. La afición del Blackpool se merece un monumento.

Orlandi FocusAndrea Orlandi celebra un gol con Gary Madine (Foto: Focus Images Ltd)

Andrea Orlandi llegó al Blackpool tras dos magníficos años en Brighton. En los dos estuvo a punto de ascender a la Premier League y en uno de ellos, el primero, con Gustavo Poyet en el banquillo, era titular indiscutible. Previamente, pasó por el Swansea, al que llegó junto a otros españoles para formar parte del equipo de Roberto Martínez, con el que ascendió de League One a Championship. Y sus primeros partidos profesionales los jugó con el Alavés y el filial del Barcelona, donde llegó a debutar con Rijkaard. En Blackpool, ya con 30 años, aunque aún le quedan más en las piernas, firmó sólo por una temporada.

¿Ha sido tu año más complicado?

– Sin duda. He tenido de compañeros a 60 o 70 jugadores diferentes, había días con 10 chicos a prueba, no se podía montar un entrenamiento de manera normal… Y aún quedan dos meses que van a ser muy largos.

¿Ha merecido la pena todo esto, al menos como experiencia vital?

– Doy gracias que tengo 30 años, que llevo ocho temporadas en el fútbol británico y que lo he podido soportar. Pero, por ejemplo, mi compañero José Cubero, costarricense, viene de jugar un Mundial. Un Mundial en el que, encima, Costa Rica pasa a la historia porque los elimina Holanda por penaltis. Y su primera experiencia en Europa es venir a Blackpool en un año como este. El chaval está en estado de shock. En definitiva, me ha servido porque a cualquier sitio que vaya prometo no quejarme nunca más.

“Prometo no quejarme nunca más. Porque esto no es normal”.

Y, a poder ser, no volver a repetir esto.

– El futbolista siempre se queja por todo, aunque este año tengo motivos para quejarme porque no es normal. Es que yo he estado en el Barcelona y me he quejado de estar en el Barcelona.

¿De qué se queja un futbolista del Barcelona?

– Por mil cosas. El futbolista es egoísta. El futbolista, si puede, le echa la culpa al otro. Esto es así: siempre intentas echarle la mierda al otro. Es una actitud mala, sí, y no estoy diciendo que todo el mundo sea así porque yo no lo soy al 100%, pero sí intentas escurrir el bulto y decir que no todo es culpa tuya. Yo qué sé por qué te quejas en el Barcelona: porque el césped está muy blando, por ejemplo. O por cualquier tontería. Luego sales y ves lo que es el fútbol. Me fui a Swansea y allí entrenábamos con una farola encendida porque no había luz. Y dices: “Hostia, esto es la realidad”. Al final, Blackpool es otra realidad que me ha tocado vivir, una experiencia que me servirá de mucho.

Orlandi Brighton FocusBrighton, el mejor momento de Orlandi (Foto: Focus Images Ltd)

FICHA DEL JUGADOR
Nombre: Andrea Orlandi.
Edad: 30 años.
Equipo: Blackpool.
Posición: Centrocampista.

Cada lunes, uno de los protagonistas del fin de semana en el fútbol de Inglaterra.

– 23 de febrero: Ben Mee.
– 16 de febrero: Zach Clough.
– 9 de febrero: Sheyi Ojo.
– 2 de febrero: Billy Sharp.
– 26 de enero: Oliver Norwood.
– 19 de enero: Benik Afobe.
– 12 de enero: Tom Lawrence.
– 29 de diciembre: James McClean.
– 22 de diciembre: Darren Bent.
– 15 de diciembre: Michael Keane.
– 8 de diciembre: Jake Cooper.
– 1 de diciembre: Marcus Maddison.
– 24 de noviembre: Jacob Murphy.
– 17 de noviembre: Greg Leigh.
– 10 de noviembre: Max Clayton.
– 3 de noviembre: Bartosz Bialkowski.
– 27 de octubre: Dan Burn.
– 20 de octubre: David McGoldrick.
– 6 de octubre: Jeffrey Schlupp.
– 29 de septiembre: Ryan Mason.
– 22 de septiembre: Dele Alli.
– 15 de septiembre: Harry Forrester.
– 8 de septiembre: Josh Morris.
– 1 de septiembre: Michael Mancienne.
– 25 de agosto: Paddy Madden.
– 18 de agosto: Jordan Cousins.

Los futbolistas del lunes de la temporada 2013-2014

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9 comments

Muy, muy bueno, como acostumbras. Cuesta entender que esto también es fútbol profesional, buff.
P.D. Has puesto Granger en vez de Ranger al hablar de Nile Ranger, una errata sin importancia 😉

No esperaba mención sobre José Miguel Cubero (costarricense como yo). pero con el comentario al final de la nota me bastó. A sus 28 años Cubero viene de ser partícipe del mejor momento futbolistico en la historia del país – irrepetible – en un rol secundario; primera opción de cambio para el doble cinco. La opción de un club inglés parecía en un principio adecuada (a pesar de ser del Championship), sin embargo, al enterarse sólo un poco de la realidad del club, uno ya se podria imaginar de lo lejos que estaba de serlo. Contaban con unos 7 jugadores profesionales y el equipo al principio de temporada se sustentaba con jugadores recién incorporados, a prueba y algunos que apenas conocían el fútbol profesional. Por si fuera poco, Cubero sufrió una lesión (no preciso con exactitud los detalles) que sólo le han permitido participar en dos partidos de liga, aunque ha aprovechado para visitar el país en su tiempo de recuperación.

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