El Wigan de Coyle se acaba a los seis meses

Wigan Athletic Coyle Focus

El Wigan ha confirmado en la mañana del lunes que Owen Coyle deja de ser el entrenador del club. Después de sólo seis meses en el cargo, Coyle se va dejando al equipo en la 14º posición (un partido menos) de la Championship y sin depender de ellos mismos para pasar a las rondas eliminatorias de la Europa League. El cambio de estilo que propuso a su llegada, borrando cualquier recuerdo de la etapa de Roberto Martínez, no ha surtido efecto.

Wigan Athletic Coyle FocusOwen Coyle ha sido destituido como entrenador del Wigan (Foto: Focus Images Ltd)

La opinión de Pol Gustems

Seis meses después de su fichaje y tras un generoso esfuerzo en barrer cualquier rastro de lo que fue el Wigan en los cuatro años anteriores, Coyle abandona porque su equipo jugaba un fútbol vulgar, tedioso, primitivo y que no tenía capacidad alguna de evolucionar hacia un estado aceptable. Delanteros tanque arriba, defensas con limitaciones técnicas exageradas abajo y mediocampistas con la cabeza siempre arriba, perjudicados por el sistema, mirando al cielo donde les sobrevolaban balones a toda velocidad mientras soñaban algún día con bajarlos al césped. Se va también, claro, por los malos resultados. Un equipo cuya principal misión era el ascenso se encuentra a seis puntos de la promoción en la jornada diecisiete.

Wigan Maloney Focus
Maloney está lesionado

No lo ha tenido fácil. El calendario ha jugado en su contra con la distracción europea y una acumulación de partidos molesta. Además, las lesiones de larga duración de Shaun Maloney, Scott Carson e Ivan Ramis, principalmente la de los dos primeros, claves en las dos áreas, hubieran condicionado el rendimiento de cualquier equipo. Aunque sus sustitutos, Lee Nicholls en puerta y Nick Powell en la mediapunta, son de plenas garantías. También le birlaron a James McCarthy en el último día de mercado, aunque seguramente eso se lo esperaba desde hacía meses. No había proyecto, sólo supervivencia. A juzgar por el comportamiento de Dave Whelan anteriormente con Roberto Martínez, estos resultados podrían haber sido aceptados si detrás de ellos hubiera algo en lo que creer. Pero con Coyle no había nada. Un balón a las nubes a lo sumo. El escocés firmaba sus textos en los programas con una última frase: “Enjoy the game”. Los believers del Wigan no han disfrutado ninguno.

La opinión de Álvaro de Grado

Estaba claro que iba a ocurrir, sólo faltaba descifrar cuándo. Coyle intentó eliminar cualquier resto del Wigan vencedor de la FA Cup y ha terminado despedido: un juego mucho más directo y menos pausado, centrocampistas de llegada y no de creación y muchos fichajes todos en la misma dirección. Holt, el traspaso estrella del verano, delantero de balones largos, juego aéreo y contacto con los defensas, apenas ha marcado 2 goles en lo que va de temporada. Shotton, Crainey y Barnett, destinados a proteger la defensa ante la salida de Alcaraz, no atinan a dar un pase en corto. Fyvie, a quien Roberto Martínez dejó en el club para que hiciese las veces de McCarthy una vez éste se hubiera ido, se marchó cedido. Además, ni Maloney, lesionado, ni Jordi Gómez, por estilos contrarios, ni McManaman, más irregular que en la temporada pasada, han logrado tener continuidad, así que las únicas noticias positivas de este nuevo Wigan han sido Nicholls en la portería (de casualidad, por las lesiones de Carson y Al-Habsi) y Nick Powell en el frente de ataque, con 6 goles.

Wigan Athletic Nick Powell FocusNick Powell está cedido por el Manchester United (Foto: Focus Images Ltd)

La opinión de Tomàs Martínez

Tampoco tenía tanta mala pinta Owen Coyle cuando llegó al Wigan. Uno leía los entrenadores relacionados con los latics, como Meulensteen, y no parecía una mala contratación. Llegaron muchos fichajes para tapar la ingente cantidad de bajas que sufrió el Wigan el pasado verano, y fueron las caras nuevas las que se impusieron en las alineaciones pese a las declaraciones continuistas del técnico escocés. Las lesiones de Maloney y Ramis tampoco ayudaron, claro. Los Fortuné, Holt y McClean pasaron a ser tres de los jugadores que mejor reflejaban al nuevo Wigan. Mal asunto cuando antes los latics eran el resultado de la mezcla entre los Maloney, McCarthy, Watson, Jordi Gómez con el ímpetu de los Boyce y McArthur. Ni siquiera el buen cartel de Coyle en el trabajo con jóvenes promesas (él dirigió a Sturridge y Wilshere en el Bolton, por ejemplo), que sí se ha visto reflejado en la forzada aparición de Nicholls y el protagonismo de Powell, ha salvado al técnico escocés, incapaz de gestionar la complicada herencia de Roberto Martínez. Ni buen juego, ni puntos: desconcierto y decepción. El aficionado latic no ha visto lo que se esperaba de su equipo ni en Championship. La reacción ha sido rápida y quizás ahora los seguidores del Wigan puedan volver a soñar.

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4 comments

Dan como posible sustituto a Ian Holloway (ex-Crystal Palace), aunque también he leído el nombre de Mike Phelan (ex-asistente de Ferguson).

Se sabe si pretenden seguir con el mismo estilo o si buscan un entrenador más parecido a lo que era Roberto? Pienso que la mejor opción sería la segunda, pero hay quue tener en cuenta que la plantilla está confeccionada para todo lo contrario.

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