El Huddersfield Town vuelve a lo más alto 45 años después

Huddersfield Town players celebrate after their team reach the play-off final during second leg of the Sky Bet Championship Semi-final Play-off at Hillsborough, Sheffield
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
17/05/2017

El Huddersfield Town jugará la Premier League 2017/18. El equipo de la región de Yorkshire, apodado los Terriers en referencia a la raza de perro, regresa a la máxima categoría del fútbol inglés 45 años después. Dirigido por David Wagner, técnico alemán amigo y pupilo de Jürgen Klopp, el Huddersfield ha logrado una gesta inimaginable: el equipo venía de haber quedado 19º la temporada pasada. Este año terminaron quintos en liga, por lo que accedieron al playoff. En semifinales eliminaron al Sheffield Wednesday en los penaltis. De nuevo desde los 11 metros, este lunes derrotaron en la final al Reading.

Encima de su escudo hay dos estrellas que conmemoran los tres títulos ligueros que el club ganó en los años 20, época en la que también se alzaron con una FA Cup. Desde entonces, el Huddersfield no ha visto plata mayor que un campeonato de la Second Division de 1970. Sus años dorados quedan muy atrás. Después de ese breve regreso a primera hace más de cuatro décadas, pasaron las temporadas deambulando por segunda, tercera y hasta cuarta división. En 2013 lograron volver a Championship, donde hasta la fecha no habían sido más que un equipo de la parte baja de la tabla sin mayores aspiraciones que conservar la categoría. Pero las cosas cambiaron con la llegada de Wagner. 

Wagner venía de haber sido el entrenador del filial del Borussia Dortmund cuando Klopp dirigía la primer equipo. Ambos habían sido compañeros en el Mainz y tenían una estrecha amistad — tan cercana que Wagner fue el padrino en la boda del actual míster del Liverpool. De la mano de Klopp, Wagner se asomó al mundo de los banquillos; y de él se influenció su idea de fútbol, que incluye adaptaciones de conceptos como el famoso gegenpressing. En noviembre de 2015 llegó al Huddersfield junto con su ayudante Christoph Bühler. El dúo alemán salvó al equipo ese primer año y poco a poco fue dotándole de una identidad definida. Tras un verano en el que incorporaron 11 nuevos jugadores y vivieron una pretemporada peculiar -para sacar a sus jugadores de su zona de confort y reforzar el vínculo entre ellos, Wagner los llevó durante tres días en una isla remota de Suecia sin electricidad ni agua corriente, sólo con un saco de dormir y una tienda de campaña-, esta temporada han dado un enorme salto en la tabla y ahora son un nuevo equipo de Premier. En Huddersfield se frotan los ojos. Wagner aplaudía y asentía desde la banda de Wembley, y después levantaba la copa con entusiasmo; imagen de la satisfacción del trabajo bien hecho.

David Wagner ha cambiado las cosas en Huddersfield. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.
David Wagner ha cambiado las cosas en Huddersfield. Foto: Russell Hart/Focus Images Ltd.

Por muy buenas que fuesen las sensaciones que los Terriers estaban dejando, pensar que podían ascender parecía precipitado. “Muchos expertos creían que seríamos uno de los descendidos, pero yo ya sabía en pretemporada que no sería así”, contaba Wagner en el match programme de la final playoff de ascenso. “Hoy queremos escribir el último capítulo del cuento de hadas que comenzamos hace 10 meses”. Ante ellos tenían al Reading, que tras haber quedado tercero en liga había eliminado al Fulham en semifinales.

Era un todo o nada en Wembley. Ambiente de partido importante en el feudo del fútbol inglés. Más de 75.000 espectadores en las gradas; mitad del Huddersfield, mitad del Reading. En juego estaba una plaza en la Premier League, con todo lo que ello supone. Lo más importante es la ilusión y el orgullo de los aficionados, pero los clubes también tienen muy presente el crecimiento como entidad: el ganador se lleva nada más y nada menos que 170 millones de libras.

La igualdad de colores de ambos equipos -comparten el azul y blanco en su primera equipación y el fosforito y negro en la segunda- se tradujo también en una igualdad en el marcador. Tras 90 minutos de tiempo reglamentario y siete de añadido, el empate a cero seguía inamovible. Entonces se llegó a la prórroga. La posesión había estado disputada -a ambos equipos les gusta tener el balón y salir jugando desde atrás; sólo el Fulham ha tenido un porcentaje de posesión mayor que ellos a lo largo del campeonato- y hubo algunas ocasiones aisladas por parte de los dos equipos, pero nada. Ahí seguía el 0-0, muerto de risa. En el tramo final, el Reading buscó huecos ante un Huddersfield que había reculado y que ahora esperaba en campo propio. Ninguna acción marcó las diferencias. Turno para los penaltis.

La afición del Huddersfield gritó con el sorteo como si de un gol se tratase: la tanda iba a ser en su portería. Acierto del Reading, acierto del Huddersfield, acierto del Reading y… ¡fallo del Huddersfield! Al-Habsi, guardameta del Reading, paró el lanzamiento de Michael Hefele, defensor e ídolo Terrier. El fondo del Reading lo celebró por todo lo alto. Su siguiente lanzamiento, obra del bajito mediocentro Liam Kelly, entró por toda la escuadra. La presión aumentaba para el Huddersfield, pero Wells no falló y acto seguido, Liam Moore del Reading mandó el balón a las nubes. Entonces, el mediocentro australiano Aaron Mooy marcó para el Huddersfield. La tanda volvía a estar igualada a falta de un lanzamiento para cada equipo. Le toca a Jordan Obita, del Reading, y falla. Locura entre los aficionados del Huddersfield, que se llevan incrédulos las manos a la cara: le habían dado la vuelta a la tortilla de los 11 metros y ahora tenían la sartén por el mango. Llega el penalti decisivo, lo tira el defensor Christopher Schindler: carrerilla con la cabeza baja, sin darle pistas al guardameta, disparo por el lado izquierdo, estirada del portero… y gol. El Huddersfield se convirtió así en un nuevo equipo de Premier League.

Ascendidos de Championship a Premier League:

-Newcastle United (1º)

-Brighton & Hove Albion (2º)

-Huddersfield Town (5º, campeón del playoff)

Foto de portada: Russell Hart/Focus Images Ltd

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10 comments

El entrenador del Huddersfield que llevó al equipo a sus dos primeros títulos de First Division en los años 20 era el mítico Herbert Chapman. Tengo muchas ganas de ver a este equipo dirigido por Wagner el año que viene en la Premier.

Así es. Después ganó otras dos con el Arsenal. Es uno de los únicos cuatro entrenadores que han ganado la primera división inglesa con dos clubes diferentes. Los otros son Tom Watson (Sunderland y Liverpool), Brian Clough (Derby y Forest) y Kenny Dalglish (Liverpool y Blackburn).

Será interesante ver qué equipo puede formar Wagner. Con uno de los presupuestos más bajos de Championship han logrado el ascenso.

Estamos muy emocionados aquí en Huddersfield y esperamos que la próxima temporada también

We are all very excited here in Huddersfield and we look forward to next season also.

A mí me es difícil vaticinar que va a pasar en un año pero también pienso que el Huddersfield tiene todas las papeletas para descender y no es porque sean casi debutantes, si no porque este año han ascendido siendo sextos en Segunda. Tienen que reforzarse muy muy bien para tener una plantilla competitiva.

@Kempes

Con esa cantidad de dinero claro que pueden hacer una plantilla competitiva, pero los rivales tiene más dinero aún para hacer plantillas mejores y quizás tengan una base más sólida o incluso mimbres más válidos por el hecho de haber estado ya en Premier League o por haber quedado más arriba en Championship.

El Bournemouth subió y no necesito fichar demasiado.Siguio y sigue (algunos jugadores titulares llevan desde la League one)apostando por el bloque y el éxito ahí está 2años en Premier ya.Tiene que ser el espejo donde mirarse para el Huddersfield.

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