Los dos favoritos

Wigan Jordi Gómez Focus

Recuerdo una noche de Europa League en el DW Stadium con los aficionados pitando y silbando a Jordi Gómez. Había perdido varios balones por despistes de no mirar quién venía por detrás. Era octubre y el Wigan peleaba por pasar de ronda pero sobre todo estaba encasillado en una mala posición liguera cuando el objetivo prioritario era volver a la Premier League. En el segundo o tercer error seguido de Jordi, apareció Owen Coyle en la línea de banda, le hizo un gesto al cuarto árbitro y realizó un cambio a la hora de partido. Metió a Fortuné, delantero peleón para competir balones largos contra los centrales. La grada lo celebró porque se iba Jordi, nada entonado aquella noche, y yo no he visto celebrar un cambio como aquel día de octubre. En la primera semana de mayo, Jordi subió al escenario a recoger el premio al mejor jugador del Wigan de toda la temporada, un premio elegido por la misma afición que le abucheaba meses antes. El cambio de entrenador a mitad de curso fue decisivo.

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Jordi Gómez Wigan FocusJordi Gómez ha sido el mejor jugador del Wigan esta temporada (Foto: Focus Images Ltd)

La llegada de Uwe Rösler enderezó el club. Llegaron los resultados en liga y se eliminó el estilo de Coyle, mucho más rudimentario, básico y directo. “Estamos en el escenario para el que hemos trabajado desde diciembre, ahora estamos en el playoff en disposición de ascender“, explica el técnico alemán, que empezó la temporada en League One y opta a terminarla en la Premier League. La amplia plantilla de la que ha presumido el Wigan -ha logrado muchas cesiones (McEachran, Powell, Collison, Maynard) y buenos negocios (Waghorn)- le ha servido para llegar al mes de mayo en plena forma. “Hemos administrado bien a los jugadores y ahora todo el mundo está en disposición de jugar“. Con todo ello, el nivel de McManaman ha ido en aumento a medida que se han acercado los partidos decisivos y, como el año pasado, amenaza con volver a sentirse el mejor extremo del mundo si vuelve a pisar Wembley. Además, Ramis y Maloney ya se han recuperado de sus lesiones de larga duración.

Rösler cogió al Wigan a mediados de diciembre cuando era 13º en Championship y ha terminado el campeonato en la posición 5.

Que el QPR iba a terminar en la zona alta de la tabla se daba por hecho desde el primer día de liga, pero hay un momento en la temporada de los londinenses en el que se dieron cuenta que si no daban un golpe sobre la mesa, una vez se les iba a escapar el ascenso directo, no serían lo suficientemente fuertes como para saberse superiores a sus rivales en los playoffs. Aquel día fue cuando se cerró la cesión de 3 meses de Ravel Morrison, que tardó varios días en oficializarse por un motivo que lo explica todo: el máximo tiempo que podían tener cedido a Ravel era 90 días y desde que se hizo oficial su préstamo hasta la tarde de la final del playoff en Wembley había, exactamente, 90 días. Es decir, su llegada estaba pensada para que fuera clave en un hipotético ascenso. Redknapp sabía que tendría que pelear los playoffs.

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QPR Austin Ravel Morrison FocusRecuperar a Charlie Austin es la noticia más positiva para el QPR (Foto: Focus Images Ltd)

El QPR ha podido terminar el año con la inercia suficiente para estar donde está. El gran número de cedidos (Doyle, Maiga, Kranjcar, Assou-Ekotto, Carroll, Keane o el propio Ravel) han facilitado las cosas a una plantilla en la que Redknapp se deshizo de los futbolistas que no consideraba comprometidos, tipo Taarabt o Bosingwa. Pero ha sido la vuelta a los terrenos de Austin, lesionado todo el mes de febrero y marzo, lo que le da al QPR la facilidad goleadora. El inglés, fichado el pasado verano por 4 millones de libras, suma 17 tantos en liga y fue el traspaso estrella del verano, cuando abandonó el Burnley -ahora ascendido- por el proyecto millonario de Loftus Road. Tanto Wigan como QPR son equipos con nivel de Premier League.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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Ayer me dio la sensación de que el Derby jugó a medio gas, pero que en cuanto apretaba era muy superior. Hoy he visto algo parecido por parte del QPR. Aunque éstos no hayan sido tan determinantes y el Wigan sea mejor que el Brighton. Parece claro que Derby y QPR se verán en Wembley… siempre que a los de Londres les "apetezca". Eso sí, el Wigan -y ya lo ha demostrado- es capaz de imponerse a cualquier, y que esté en la final no es descartable. Gran texto, por cierto. Soy fan de De Grado.

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