Una nueva vida

WIGAN Whelan FOcus

El DW Stadium fue cogiendo color y ambiente, poco a poco, un rato antes de lo normal. Tampoco se llenó, ni mucho menos, porque en Wigan nunca se llena, ni cuando estaban en la Premier League: son los que son y no echan de menos a nadie. Siempre hay entradas disponibles para ir a ver a los “Latics” y si te dicen que no es que te están engañando. De un recinto con capacidad para 25.000 espectadores, esta temporada el récord de asistencia se registró contra el Middlesbrough con 16.300. Hace un año, a punto de ascender, llegaron a los 19.000 contra el Bolton en un derby. En su última campaña al máximo nivel alcanzaron los 22.000. Los aficionados, sin embargo, estaban avisados de ocupar pronto sus asientos: quince minutos antes del partido bajaría al césped Whelan, de 78 años, a despedirse por última vez. Hace pocos días, el ya ex presidente dejó su cargo en manos de su nieto, de sólo 23 años, tras dos décadas al mando, los veinte años de mayores alegrías en la historia del club. Exactamente a las tres menos diez de la tarde, con algo de retraso, Dave Whelan salió del túnel de vestuarios del Dave Whelan Stadium, signo casi inequívoco de grandeza, para decir adiós de forma definitiva.

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Mientras en la megafonía sonaba de fondo la narración del gol de Watson en Wembley, “El Gol” del Wigan en el día más feliz de la historia del equipo, Whelan saludaba a un lado y al otro hasta llegar al centro del campo. Cogió un el micrófono y recordó la realidad del club: “Cuando llegué aquí este equipo era el tercero por la cola de la cuarta división. Bajo su mandato, el Wigan llegó a estar ocho años en la Premier League. La posición más alta fue la 11º en 2009, aunque casi todas las temporadas lucharon por no descender, incluso salvándose en la última jornada de 2011 con un gol de Rodallega en Stoke. “Gracias a todos los aficionados por los éxitos que hemos conseguido juntos“, continuó. Después se giró hacia el fondo donde estaban los aficionados visitantes para recordarles un detalle: “El Leeds es un gran equipo, pero no ha ganado la FA Cup en los últimos 25 años, dijo Whelan en medio de una ovación llena de orgullo.

Wigan Boyce FocusEmmerson Boyce, capitán. Foto: Focus Images Ltd

La imagen principal de la revista oficial del Wigan para el partido de este fin de semana era, como era de esperar, de Dave Whelan. En las páginas interiores se recordaban sus mejores días al frente del club y fotos conmemorativas, así como el repaso a todos los años de su mandato. En la última cara aparecía la lista de futbolistas con ficha en esta temporada: sólo 4 de los 31 estaban en el Wigan hace dos años, y uno de los cuales era del filial. Gary Caldwell, Emmerson Boyce, Ali Al Habsi y Lee Nicholls, porteros los dos últimos y un central casi retirado el primero. Un equipo casi irreconocible.

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Este sábado, por cierto, fueron 16.163 espectadores al DW Stadium. Un muy buen dato si exceptuamos que casi 5.000 eran del Leeds. En la segunda parte, Alex Mowatt marcó el 0-1 y en la última media hora, tras el cambio de Boyce, ninguno de los jugadores del Wigan habían llegado al club hace dos años. Es un Wigan que empieza una nueva vida y, además, está a 8 puntos de la permanencia, rozando ya la tercera división.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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