Finales de cine

One-Night-In-Istanbul

Este sábado, el mítico escenario de San Siro será testigo de una contienda para la posteridad. En lo que será otra muesca más de tantas que han dado esplendor a sus nueve décadas de historia, más de ochenta mil aficionados poblarán sus gradas ansiando que su equipo sea el que consiga viajar con la deseada Champions hasta la capital de España. Para unos sería la primera vez y para otros la undécima, pero lo único que puede darse por seguro es que, con independencia del desenlace, esos minutos serán objeto de numerosos y jugosos relatos.

Aunque ya vimos cómo el moderno coliseo italiano había sido objeto de un homenaje en el cine, resulta curioso que el evento que está a punto de acoger se haya prodigado tan poco en la gran pantalla. La larga serie de películas alrededor de los Mundiales, con aportaciones de casi todos los rincones del planeta, contrasta con la escasa atención que el medio cinematográfico ha prestado a la máxima competición europea, al menos cualitativamente hablando. Dejando a un lado los documentales y obviando la nutrida filmografía que ha huido de catalogaciones, hay una serie de títulos capacitados para ejercer el papel de excepción honrosa.

Galatasaray-Depor
Galatasaray-Dépor (Hannes Stöhr, 2005)

La ausencia de grandes obras puede hacer que nuestro imaginario se dispare hacia lo más espectacular y sonado: en las recientes hagiografías de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, las finales de Champions conquistadas eran mostradas como el punto álgido de dos relatos saturados de épica. Algo más peculiar sucedía en la segunda parte de la trilogía Goal, en la que el Real Madrid vencía al Arsenal en una final que no era otra cosa que su eliminación en octavos de final de 2006 convenientemente maquillada para la ocasión.

Lejos de estos fastos, no es un hecho tan popular que el anterior duelo entre Madrid y Atlético fuera utilizado como telón de fondo de una modestísima comedia. La final (2015), de Valerio Boserman, mezcla los avatares sentimentales de tres seguidores atléticos y tres seguidoras madridistas con el relato de cómo viven el partido que dividió a Madrid en un bar de la capital. Basta con echar un vistazo al tráiler promocional para hacerse una idea de las intenciones y limitaciones de la película, en la que ni siquiera se muestran las equipaciones originales.

Más ambiciosa en sus planteamientos fue Galatasaray-Dépor (One Day in Europe, 2005), que utilizó como excusa una ficticia final en Moscú entre los dos equipos del título español para retratar algo más ajustado a su denominación original que a la traducción: las confusiones a las que da pie el intercambio de culturas y lenguas en la Europa de hoy. De Estambul a Santiago de Compostela, la película transita por escenarios caóticos cuya conexión con el ficticio partido es tangencial. La anécdota de su excusa argumental se convierte en curiosidad mayúscula si tenemos en cuenta que el techo histórico de ambos clubes son las semifinales de la Copa de Europa. Quién sabe si uno de los propósitos de su director y guionista, el alemán Hannes Stöhr, fue reparar este vacío en sus respectivas historias a través de la ficción.

will ellen perry
Will (Ellen Perry, 2011)

Si al iniciar este repaso hemos resaltado la escasez de títulos que se ambienten en una final europea, para terminarlo toca hablar de la coincidencia de dos de los más reseñables en un mismo escenario. La conquista del 25 de mayo de 2005, grabado en la memoria de los aficionados del Liverpool como el día más glorioso de su historia reciente, dio lugar a la crónica del viaje de un huérfano inglés y un excombatiente bosnio hasta Estambul, donde verían a su equipo remontar un 3-0 al Milan de Ancelotti. Will (Ellen Perry, 2011), que así se titula la historia, cuenta con los cameos de Gerrard, Carragher y Dalglish en lo que se presenta como un confeso homenaje a aquella hazaña del club red. Su reverso exacto, One Night in Istanbul (James Marquand, 2014), alejado del tono edulcorado de su precedente en beneficio de un mayor desenfreno, también apuesta por contar el viaje de un grupo de hinchas a la ciudad del Bósforo para ver el triunfo de su equipo. De nuevo, los caminos para mostrar una misma realidad se revelan infinitos e impredecibles.

Foto de portada: One Night in Istanbul.

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