A cuartos con todos listos

Max Gradel (Stefan Meisel)

Las cámaras de televisión enfocaron a Gervinho, en las gradas del estadio, durante el himno. Vestía de calle con una gorra verde que reemplazaba a su habitual cinta de pelo. Cantaba como todos los demás. A su lado, Tioté. Ninguno de los dos pudo estar sobre el césped: Tioté había visto dos amarillas en los dos partidos anteriores, de modo que le tocaba cumplir uno de suspensión, mientras que Gervinho fue expulsado en la primera jornada y estaba ante su segundo y último partido de sanción. El extremo de la Roma hablaba en el último número de la revista ‘Panenka’: “Quiero ganar esa copa, no imagino quedarme fuera antes de la final“. Gervinho, no de los mayores pero sí de los más veteranos en la selección de Costa de Marfil, explicaba que quería transmitir sus ganas de conquistar el título a los más jóvenes de la expedición marfileña. Pero duró una hora, el tiempo que tardó en ver la tarjeta roja contra Guinea. Mediado el primer tiempo del decisivo partido contra Camerún (el que perdiese quedaba eliminado), las cámaras de televisión volvieron a buscar a Gervinho y Tioté en la grada tras el golazo de Max Gradel desde fuera del área, dinamitando un choque aburrido: los dos celebraron, aplaudieron, y supongo que resoplaron cuando comprobaron que están clasificados.

Gervinho: “Quizás este equipo es más joven que en otras ocasiones, pero los colores son los mismos: naranja, verde y blanco. Costa de Marfil siempre impone respeto”.

Durante el partido, con poco ritmo y las mismas ocasiones, es decir, pocas, me imaginé a Gervinho sufriendo en la grada por un error suyo. “En mi caso, tengo 27 años. Yaya tiene 31. No sé cuántas oportunidades tendremos después“, recordaba el extremo marfileño, después de que su selección haya perdido dos finales en las últimas ediciones.

Captura de pantalla (651)Alineación de Costa de Marfil contra Camerún (Foto: sharemytactics)

Costa de Marfil volvió a utilizar el esquema que mejores resultados le ha dado en esta Copa África: 3-5-2 con Aurier y Tiené de carrileros, con Yaya Touré en el centro del campo y con Doumbia y Bony en la punta del ataque. A los pocos minutos de empezar, Bailly tuvo que ser sustituido por Diarrassouba debido a una lesión. Si en el primer tiempo los acercamientos peligros de Camerún fueron prácticamente nulos, en el segundo, por debajo en el marcador y con la presión de estar eliminados, sí apretaron más. Sin embargo, Costa de Marfil optó por sufrir, por sacar todo lo que les llegaba al área y por mandarle balones largos a Bony para que, con su cuerpo, los protegiese y ganase tiempo y espacio, su especialidad. Yaya Touré, que había tenido molestias, fue reemplazado antes de terminar el partido. En realidad fue la misma versión de los marfileños que la vista anteriormente, pero que sirvió, con un nuevo gol de Gradel (también marcó en la segunda jornada para empatar contra Mali), para estar en unos cuartos de final en los que se enfrentarán a Argelia. Para ese partido no sólo estarán Bony y Yaya Touré, de quienes se hablaba que volverían con el Manchester City para enfrentarse al Chelsea si su selección caía eliminada, sino también Tioté y Gervinho, a los que las cámaras de televisión enfocaron en el tiempo de descuento, una vez más, a punto de explotar de tensión.

‘La apatía de costa de Marfil’, Tomàs Martínez: “El ritmo del encuentro, lento, cansino, se acentuó por la indolencia de una Costa de Marfil que casi nunca aceleró la circulación de balón”.

Gradel (focus)Max Gradel, durante su etapa como futbolista del Leicester City (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

¿Yaya Touré de pivote?
Interesante, si bien en sus inicios jugaba ahí, pero con el paso del tiempo ha ido avanzando metros en el campo y pisando más el área rival hasta el punto de ser un jugador ofensivo.
Y es raro que de interiores jueguen Serey Die y Gradel, ambos jugadores de corte defensivo.

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