Acelerar en el momento oportuno

Túnez. Eddie C.

El principio del fin llegó cuando los protagonistas del primer gol no conectaron para anotar el segundo. Rainford Kalaba, el mejor futbolista de Zambia, volvió a desequilibrar por la banda izquierda. Rainford Kalaba, el capitán de Zambia, centró para que rematara el delantero del Southampton, Mayuka, que ya no maravilla como en 2012 pero que sigue marcando goles con su selección. Sin embargo, el ariete zambiano no desvió el balón a la portería pese a estirarse tanto como pudo. Se quiso estirar tanto que su cuerpo se rompió y terminó retirado sobre una camilla. Después de anotar el 1-0, perdonó el segundo. Enfrente, Túnez parecía un rival menor, tocado, débil en defensa e inocuo en ataque. Pero solo perdía por un gol.

Mayuka Southampton Focus

Mayuka marcó un gol, perdonó el 2-0 y se marchó lesionado. Foto: Focus Images Ltd.

Un minuto después de que Mayuka no anotara el segundo, en ese minuto en el que lo atendían fuera del campo para ver si se tenía que retirar en camilla o si se recuperaba milagrosamente, Túnez empató. Empató en un córner peinado por un zambiano en el primer palo y rematado por un tunecino, Akaichi, en el segundo. Una extraña acción a balón parado, pero gol al fin y al cabo. En la primera jugada de cierto peligro de Túnez, las Águilas de Cartago igualaron un choque en el que su rival había sido superior. No va sobrada de calidad Zambia, pero generó mucho más. Insistió sobre todo a través de sus bandas para encontrar una victoria que le acercase a los cuartos de final. Maravilló Kalaba, con el gol entre ceja y ceja, partiendo desde la banda izquierda aunque a menudo pisaba la frontal del área para disparar. Y se mostró muy activo el extremo del flanco opuesto, el joven Lubambo Musonda, de 19 años. Este delgado jugador del Ulisses armenio pidió el balón, corrió y centró mucho. Cambió de ritmo y creó problemas, que no está nada mal para un encuentro de esta exigencia. Pero quien encontró el gol fue Mayuka, que ya no está de moda como en 2012 pero sigue siendo importante para los Chipolopolo, sobre todo si Kalaba le sirve buenos balones. Anotó uno y falló varios, pues gozó de más ocasiones de las que debería gracias a las dudas de Ben Youssef y Abdennour.

Pero la fortaleza de Zambia se derrumbó con el gol del empate. Quizás porque justo antes habían visto cómo se les escapaba el 2-0. Quizás porque entonces ya se había lesionado Mayuka, su referente en el área rival. Quizás porque el físico no les llegaba para aguantar 90 minutos de dominio. Quizás porque Túnez hibernó durante cerca de una hora de partido para golpear a su oponente en el tramo final, el decisivo. Túnez acometió porque Zambia bajó su nivel, no porque las Águilas de Cartago mejoraran sensiblemente. Sin generar demasiado y aproximándose con cuentagotas al área rival, Túnez llegó a protestar tres penaltis (alguno por torpezas groseras del lateral zurdo Mbola) más que dudosos. No necesitaba esforzarse demasiado para hacer temblar el entramado defensivo zambiano.

No obstante, fue un contraataque lo que desequilibró el encuentro y permitió que Túnez se llevara 3 puntos importantísimos. Msakni, que es otro al que todavía no hemos visto al nivel de la CAN 2012, centró desde la izquierda en el 89′ y puso el balón en la cabeza de Chikhaoui, que entró completamente solo desde atrás. Sin marca, cabeceó muy cómodo a la red y hundió por completo a Zambia, que jugó una sensacional primera hora de partido pero que no fue capaz de mantener el mismo nivel hasta el pitido final. A Túnez le valió con acelerar sólo un poquito. Lo hizo en el momento oportuno.

Túnez Abdennour Magharebia

Abdennour no estuvo especialmente acertado en defensa. Foto: Magharebia
Foto de portada: Eddie C.

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