La apatía de Costa de Marfil

Yaya Touré Costa Marfil Manchester City - Focus

Hervé Renard decidió, en el minuto 38, dar entrada a Gradel por Diomandé. No había lesión alguna de por medio, así que el mensaje del técnico de Costa de Marfil era claro: no le gustaba nada lo que estaba viendo. Costa de Marfil, por enésima vez, se mostraba como un equipo lento, plano, demasiado previsible. Los jugadores prácticamente caminaban sobre el terreno de juego y por mucho que Doumbia y Bony jugaran juntos en ataque nadie conectaba con ellos. Renard recicló el esquema que funcionó en los últimos minutos del encuentro anterior, pues dejó a tres centrales atrás, optó por Aurier y Tiené como carrileros y alineó a Bony y Doumbia en punta de ataque. Sin embargo, hubo una particularidad relevante en el centro del campo: Yaya Touré era el más retrasado de los mediocampistas marfileños. Si en el encuentro anterior el jugador del Manchester City y capitán de la selección no había participado demasiado en una posición más adelantada, quizás podría lograr que intervinera más y que Costa de Marfil jugara mejor si crecía su influencia en el partido. Podían bajar a recibir Diomandé o Tioté, pero la idea era que Yaya Touré jugara en la base, iniciara las jugadas y después las acompañara hasta el final.

Mali vs CIV - Football tactics and formations

Sin embargo, el planteamiento de Costa de Marfil se rompió muy pronto, pues Mali aprovechó una pérdida en el centro del campo para desplegar un contraataque letal. Con todo el tiempo del mundo para armar la pierna, centró Sambou Yatabaré desde la banda derecha y remató Sako al fondo de la red en el segundo palo. Apareció el extremo del Wolverhampton a la espalda de Bailly, en un hueco inmenso que Aurier no llegó a tiempo de cubrir. El extremo maliense no participó demasiado, pero intervino en la mejor acción de su selección y se ha destapado como uno de los nombres a seguir en Mali. La diana, anotada a los 7 minutos, cambió el rumbo del encuentro. Con el marcador a favor, Mali se despreocupó de buscar la portería contraria y se centró en replegarse. Se echó hacia atrás e invitó a Costa de Marfil a desprotegerse, para ver si cazaba el segundo en otro contragolpe, el traje en el que los hombres de Kasperzcak se sienten más cómodos. Mali ha logrado adelantarse en los dos partidos más complicados del grupo, contra Costa de Marfil y Camerún. Aunque es probable que le cueste más dañar a Guinea, cuando le toque asumir la iniciativa con el balón, pues entonces existe el riesgo de que afloren sus limitaciones.

Ante tal panorama, los Elefantes fueron incapaces de reaccionar. Seydou Keita se pegó a Yaya Touré e impidió que su excompañero en el FC Barcelona recibiera con facilidad. Estaba ahí para estorbarle siempre. El futbolista del Manchester City, una vez más, volvió a decepcionar con su selección. Aunque por delante nadie ofrecía soluciones. Los envíos largos hacia Bony y Doumbia no eran precisos mientras Diomandé y Tioté pasaron desapercibidos. De ahí que entrara Gradel, un futbolista mucho más dinámico y eléctrico para agitar la parcela central del campo. Aun así, el movimiento de Renard tardó en cuajar. Mali, ordenada, solo sufría en las acciones a balón parado. Aunque le costaba salir, pues siempre que recuperaba el balón los extremos estaban muy cerca de sus laterales y Mustapha Yatabaré se convertía en una isla que debía superar a tres centrales antes de encarara Gbohouo.

Yaya Touré Costa Marfil Manchester City - Focus

Yaya Touré volvió a jugar por debajo de las expectativas. Foto: Focus Images Ltd.

Pero, en cualquier caso, quien necesitaba marcar para evitar la derrota era el equipo marfileño. El ritmo del encuentro, lento, cansino, se acentuó por la indolencia de una Costa de Marfil que casi nunca aceleró la circulación de balón, pero también por las constantes interrupciones. Acusó la baja de Gervinho, sancionado para este partido y el siguiente contra Camerún. Con el paso de los minutos, además, la desesperación se fue apoderando de Costa de Marfil. Renard protestaba desde la banda y gritaba a sus jugadores, que se encaraban con los malienses a la mínima que se producía cualquier falta. Una mezcla entre desidia y potencia hizo mella en los marfileños. Durante largas fases del choque, Costa de Marfil fue la nada.

La única vía de ataque era la banda derecha de Aurier, profundo y quizás enfrascado en corregir el error del primer gol y del tanto encajado en el debut contra Guinea. El lateral del PSG está cuajando un torneo irregular, pues ha cometido graves errores en defensa pero al mismo tiempo ha intentado compensarlos con buenas incorporaciones cuando Costa de Marfil tiene el balón. Por su flanco llegó el tanto del empate, ya en el minuto 87, cuando parecía que Costa de Marfil se iba a complicar su futuro en la Copa de África. Centró Aurier y remató Gradel desde dentro del área para marcar un gol vital para las aspiraciones marfileñas. Apareció el jugador del Saint-Étienne en el momento decisivo para que Costa de Marfil dependa de sí misma de cara a la última jornada de la fase de grupos. Y por segunda vez consecutiva, Mali encajó un gol en los últimos diez minutos de partido. Por segunda vez consecutiva, Mali deja escapar una victoria: lo que podrían haber sido seis puntos son tan solo dos. Aunque de momento a nadie le pasa factura, pues parece que en el Grupo D esté prohibido ganar.

Foto de portada:  Focus Images Ltd.

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7 comments

Esta Costa de Marfil no es la que era hace unos años con Drogba a la cabeza es mas que evidente, pero tampoco es normal el juego tan frustrante que esta haciendo , los aficionados de Costa de Marfil no deben de estae muy contentos pero tampoco trstes ya que sin que su pais haga nada en estos dos primeros partidos depende de si mismo para clasificarse.
Espero que el nivel no solo de los Elefantes mejoren sino que de todo el campeonato en general.
Puxa Sporting!!

Totalmente de acuerdo con tu apreciación, Dani -al que no conozco-. Costa de Marfil se llevó un varapalo durísimo en el pasado Mundial cayendo en la Fase de Grupos pero tiene mimbres para reflotar el proyecto. Futbolistas como Yayá Touré, Gervinho o Wilfried Bony (escándalo de delantero) deben liderar a su Selección para alzar la Copa de África.

Sorteo puro, según parece, en caso de que haya dos empates con el mismo número de goles en la última jornada (0-0 y 0-0, 1-1- y 1-1 o lo que sea).

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