Claude Le Roy lo ha vuelto a hacer

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Su selección era la que más años llevaba sin jugar una fase final. Pero este tipo de retos no asustan a Claude Le Roy, que en 1985 ya se marchó a entrenar a la liga de Arabia Saudí cuando fue destituido en el Grenoble. Ese mismo año se convertiría en el técnico de Camerún, y ese sería el primero de los ocho combinados nacionales a los que ha dirigido (cinco en África y tres en Asia). Si reducimos su currículum sólo a los títulos, muchos lectores no quedarán impresionados: ganó una CAN con Camerún en 1988, una Copa del Oeste Africano con Senegal en 1991 y una Copa del Golfo con Omán en 2009. Pero su trabajo como formador en países poco desarrollados en lo futbolístico ha sido muy bien valorado a lo largo de los años y le ha otorgado un prestigio considerable. Fue, además, el mentor del actual seleccionador de Costa de Marfil, el también francés Hervé Renard, campeón de la CAN con Zambia en 2012. Se conocieron cuando Le Roy dirigía en China al Shanghai COSCO Huili: necesitaba a un asistente y buscó entre los entrenadores emergentes de su país en divisiones menores. Cómo llegó a pensar en Renard, que había subido al modestísimo Draguignan de la sexta división a la cuarta, es algo que se me escapa, pero en realidad en esta historia es mejor intentar no buscar lógica alguna. Son tipos entrañables que han llegado a serlo precisamente porque se lanzaron a aventuras que hubiesen declinado la mayoría de entrenadores occidentales en esos tiempos en los que aún no se habían abierto tanto estos caminos. La conexión entre ambos fue tan extraordinaria que se marcharon juntos al Cambridge United de la cuarta división inglesa en 2004. Luego Le Roy introdujo a Renard en el fútbol africano llevándoselo de segundo a la selección de Ghana en 2007. Entonces le surgió la posibilidad de dirigir en solitario a Zambia y sus caminos se separaron. Y aunque nada hacía presagiarlo, en esta Copa África podrían encontrarse de nuevo. Y es que, pese a que Costa de Marfil y la República del Congo están en grupos diferentes, las perspectivas de que el modesto conjunto al que dirige Le Roy se meta en cuartos de final han aumentado notablemente tras sus dos primeros partidos (un empate ante la anfitriona Guinea Ecuatorial y una sorprendente victoria por 1-0 este miércoles frente a Gabón).

GABÓN 0-1 REPÚBLICA DEL CONGO: PLANTEAMIENTOS INICIALES

Gabon vs Republica del Congo - Football tactics and formations

Lo logrado por Le Roy esta vez con el Congo futbolísticamente más débil de los dos tiene un mérito especial: en su once titular hay cuatro futbolistas (todos los defensores -salvo Baudry- y el centrocampista Gandzé) que militan en el AC Léopards de Dolisie, el club que ha ganado las tres últimas ligas de la República del Congo. Ellos eran los que tenían que defender este miércoles a atacantes que juegan en grandes ligas como Aubameyang (Borussia Dortmund) o que lo han hecho en el pasado (Bulot está ahora en el Charlton de la segunda división inglesa, pero compitió antes en primera en Francia con el Mónaco y el Caen y en Bélgica con el Standard). La experiencia en campeonatos potentes era mucho mayor en Gabón, que cuenta con otros jugadores enrolados en equipos de la Ligue 1 gala (Biyogho Poko en el Burdeos, Ndong en el Lorient, Palun en el Niza…) y de la liga española (Madinda, del Celta) o en conjuntos de la estructura de un Cardiff City (Écuélé Manga). En el once del Congo sólo había tres futbolistas acostumbrados a la élite: el autor del gol que decidió el partido en una acción algo embarullada, Prince Oniangué (juega en el Reims); el auténtico referente ofensivo y anotador del 1-1 en el choque inaugural, Thievy Bifouma (Almería) y el medio centro que da equilibrio al 4-1-4-1 que plantea Le Roy, Delvin N’Dinga (lo hemos visto jugar grandes partidos en la Champions con el Olympiacos, como aquel que lo enfrentó al Manchester United la pasada temporada y al que pertenece la imagen que ilustra este artículo). A partir de aquí, mucho trabajo táctico y transmitir lo que siempre ha aportado este hechicero occidental: fe en las posibilidades de los futbolistas anónimos. También la suerte juega su parte, claro: que no acabara en gol ninguna de las grandes ocasiones que creó Madinda no se puede explicar; que le anularan el 2-0 a Nsue en el estreno por fuera de juego inexistente tuvo mucho peso; que ese balón colgado le cayera a Oniangué en su pierna buena tras dos o tres rebotes es como apostarlo todo al 17 y que la bola ande bailando en sus bordes hasta acomodarse en su base al detenerse la ruleta. Pero cuando uno se va a entrenar a continentes lejanos en 1985 supongo que ya cuenta con que a la suerte la va a necesitar en algún momento. O en muchos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Creo que esta Copa de África esta muy igualada,no hay un equipo débil o fuerte que marque las diferencias, se la llevara el equipo que tenga el portero mas fiable (de momento M’Bolhi) y un medio de campo capaz de presionar y conseguir 5 pases sin perder el balón, cosa complicada viendo la verticalidad que quieren llevar todas las selecciones.Argelia por experiencia de sus jugadores es mi favorita.

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