A Hervé Renard le gustan los retos

Costa de Marfil celebra Groundhopping Merseburg

Hervé Renard ha vivido cuatro Copas de África y sólo ha perdido un partido entre todas sus participaciones al frente de Zambia y Costa de Marfil. Desde 2010, Renard no sabe lo que es caer en un choque de la Copa de África. Fue derrotado en un encuentro de la fase de grupos de 2010 y desde entonces sus Copas de África o bien han terminado en la fase de grupos tras tres empates (2013) o en tandas de penaltis (2010 contra Nigeria en cuartos, 2012 y 2015 en la final del torneo). Logró lo imposible con Zambia, cuando rompió todos los esquemas al alzar el título de campeón en 2012 y repitió con Costa de Marfil tres años más tarde. Una Costa de Marfil con magníficos futbolistas, cierto, pero con una necesidad histórica flagrante, pues estos mismos jugadores habían sido incapaces de alzar la Copa de África. Costa de Marfil se encomendó precisamente al técnico del último equipo que le arrebató el título continental que tanto ansiaba para que rompiera su mala racha, ya sin Didier Drogba, y ganara de una vez la Copa que se le resistió a una generación dorada durante muchísimo tiempo.

Yaya Touré Costa Marfil Manchester City - Focus

Sin Drogba, Yaya Touré se ha convertido en el nuevo capitán de Costa de Marfil. Foto: Focus Images Ltd.

Porque lo de Costa de Marfil en los últimos años ha sido una lucha contra los pequeños detalles y contra el azar. Contra los malos sorteos mundialistas y contra los penaltis, que les alejaron del título de mejor equipo de África en 2006 y 2012 y dejaron a los marfileños sin participar en los octavos de final del último Mundial. También fueron los penaltis, eso sí, quienes otorgaron las dos Copas de África que Costa de Marfil atesora, ambas ante Ghana, otro equipo gafado desde los once metros. Fue en una tanda de penaltis cuando Ghana perdió la final de 1992. Fue en una tanda de penaltis cuando Ghana perdió las opciones de alcanzar la final en 2013. Fue una tanda de penaltis cuando Ghana volvió a caer contra Costa de Marfil este año. Y fue en un penalti y en la tanda posterior, sobre todo, cuando a Ghana se le escaparon las semifinales de un Mundial. Se juntaron Ghana y Avram Grant en uno de sus traumas comunes en la final de la Copa de África.

El triunfo en la Copa de África de Guinea Ecuatorial refuerza aún más el prestigio de Hervé Renard, que convirtió a Zambia en un equipo a tener en cuenta en el continente africano más allá del triunfo de 2012. En Costa de Marfil, además, hizo evolucionar a un conjunto con muy buenos mimbres que a nivel colectivo ofrecía dudas. En los últimos años, Costa de Marfil siempre había sido un equipo con cuatro zagueros, dos centrocampistas físicos, dos extremos (Kalou y Gervinho) y Yaya Touré por detrás de un delantero. En ocasiones, Yaya Touré retrasaba su posición y la selección marfileña formaba con dos puntas. Los defectos de esta estructura casi siempre eran los mismos: equipo que depende del nivel de sus individualidades y que se parte a menudo en un bloque de 6+4, con los extremos, Yaya Touré y el delantero alejados del resto del equipo. De hecho, Renard empezó con una alineación similar a la habitual, en el partido contra Guinea, y los Elefantes mostraron los mismos problemas que siempre.

Guinea vs CIV - Football tactics and formations

Así debutó Costa de Marfil en la CAN (contra Guinea).

Sin embargo, la expulsión de Gervinho contra Guinea y su posterior sanción para los otros dos encuentros de la fase de grupos no fueron un problema para Renard, sino una oportunidad para reestructurar el equipo. Costa de Marfil empató sobre la bocina ante Guinea y mejoró cuando plantó a tres centrales, dos carrileros, dos centrocampistas y dos puntas jugando con 10. El técnico francés empezó a reconstruir el esqueleto de Costa de Marfil a partir del esquema con el que terminó el primer encuentro y ya jugó el resto de partidos con un sistema completamente distinto. Bailly y Kanon, dos de las apuestas en el debut, pasaron a escoltar a Kolo Touré en el eje de la zaga. El central del Liverpool, cada día más lento y pesado, estaba mucho más protegido en una defensa de estas características, pues debía abarcar menos metros. Aurier y Tiéné, nuevos carrileros, pasaron a asumir mayor protagonismo en ataque y sufrir algo menos en tareas de contención. Además, poco a poco Yaya Touré y Serey Die fueron ajustando sus roles en el centro del campo, pues el nuevo mediocentro del Stuttgart aporta mucho trabajo y equilibrio en esta parcela. Con las coberturas de Die y una estructura defensiva más poblada, Yaya Touré se podía descolgar sin desproteger en exceso a su equipo y Tioté dejó de ser necesario. Arriba, Bony asumió la responsabilidad anotadora, Gradel no se escondió y apareció en momentos decisivos (marca ante Mali y Camerún) y Gervinho llegó a tiempo para echar una mano en las eliminatorias.

Costa de Marfil - Football tactics and formations

Once en cuartos y semifinales. En la final entró Barry Copa por el lesionado Gbohouo.

Con la nueva estructura, Costa de Marfil fue mejorando con el paso de los partidos. Los integrantes del once titular cada vez se sentían más cómodos y seguros. Kanon y Bailly, centrales menores de 22 años y debutantes en un gran torneo, ganaron en seguridad y el nuevo defensa del Villarreal cuajó un magnífico campeonato, con una final impresionante. De este modo, Costa de Marfil dejó de partirse, fue mucho más estable en defensa e incluso generó un escenario propicio para que Yaya Touré destacara, aunque también es cierto que el centrocampista del Manchester City no arrolló a lo largo del torneo. Hervé Renard demostró que, más allá de ganar otra final en la tanda de penaltis y transmitir que su elegante camisa blanca parece inmune a la suerte, mostró tacto para sacar el máximo provecho de sus piezas y construyó otro equipo rocoso, competitivo, complicado de ganar. Renard sumó la segunda Copa de África en su palmarés tres años después de ganar la primera y ha encajado de maravilla en el continente africano. Ya ha superado a su maestro, Claude Le Roy. 

Costa de Marfil no maravilló. Pero ganó, que es lo que venía buscando en los últimos 23 años. Era lo que desearon durante tanto tiempo los hermanos Touré y los Kalou, pero también Zokora, Romaric, Eboué y evidentemente Drogba, que ve cómo su país gana el título que tanto ansiaba meses después de retirarse de la selección. Son muchos nombres los que han recorrido el camino, pero solo 23 quienes han degustado el título. El próximo paso es alcanzar los octavos de final de un Mundial. La trayectoria reciente y el potencial futbolísticos son motivos de sobra para ser optimistas y pensar que lo lograrán más pronto que tarde. Costa de Marfil aúna aptitud y ganas de ganar.

“A diferencia del Viejo Continente, donde el optimismo se base en la lógica o la razón, el optimismo africano nace del deseo”.

Xavier Aldekoa en Océano África.

Foto de portada: Groundhopping Merseburg

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2 comments

En el mundial a Costa de Marfil se le vio terribles lagunas defensivas, hasta Japón con poco y nada los incomodaron.
El doble pivote (Serey Die y Tioté) era muy rústico.
Trajinaban mucho, pero no tenían salida clara con el balón, cosa que obligaba a Yaya Touré a bajar unos metros a ayudar en la salida, ya que los balones no le llegaban en zona ofensiva.

El tener 3 centrales da libertades a los laterales para sumarse al ataque, ya que tienen un stopper a sus espaldas cubriéndolos.

Me ha gustado mucho esta selección, defensivamente bien pero Aurier a veces falla. En ataque echo en falta unos mejores Bony y Toure pero Die, Gradel y Gervinho han funcionado bien.

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