Locura congoleña

Mbokani Anderlecht Mbemba (www.rsca.be)

Lo visto en la primera mitad no nos hacía intuir, ni por asomo, lo que iba a ocurrir en la segunda. Los dos Congos se respetaron muchísimo en los 45 minutos iniciales. La República Democrática del Congo llevó la iniciativa durante más tiempo y se acercó tímidamente en varias ocasiones, sobre todo gracias a un Bokila que intentaba rematar lo que generaban los hombres de banda. La República del Congo se repuso en el tramo final y respondió con alguna que otra aproximación sin demasiado peligro. El miedo presidía el primer choque de los cuartos de final, sobre todo en los hombres de Claude Le Roy, más tímidos que en encuentros anteriores. En cambio, la RD Congo cuajó una de sus mejores actuaciones en la CAN en este primer tramo de partido, con un notable Mbemba en el centro del campo. Tampoco era muy complicado mejorar su rendimiento tras terminar la primera fase con tres empates. Aunque todo cambió en la segunda parte, pues, 45 minutos después, pasamos del 0-0 al 2-4 final.

República Democrática del Congo contra la República del Congo. El contexto previo al encuentro entre dos vecinos.

El punto de inflexión fue un remate al larguero. Un remate al larguero que puso en evidencia los principales defectos de la defensa de la República del Congo en el 53′. Balón largo a Mbokani que el delantero del Dynamo Kiev gana para que Bokila se aproveche de la distracción que supone su compatriota para los defensores rivales. Mbokani atrae a los dos centrales, Bokila queda libre de marca y el punta del Terek Grozny revienta el larguero. En la acción inmediatamente posterior, un compañero de Bokila cometió una falta en el centro del campo, N’Dinga la colgó al área y apareció en el segundo palo Doré para empujar el balón a la red. El futbolista congoleño se escurrió entre Kidiaba y el central Mongongu y sorprendió a sus vecinos para abrir la lata.

Con el primer gol, el partido se abrió por completo. La República Democrática del Congo fue a buscar el empate y se encontró con el segundo tanto de los chicos de Claude Le Roy, que llegó justo después de que Makiadi estrellara una falta al larguero de la portería de Mafoumbi. El segundo gol, además, lo propició un grave error de Kasusula, a quien se le ocurrió perder el esférico en la frontal de su área para regalarle una clara ocasión al adversario. El Congo pequeño le dio las gracias al lateral vecino, Thievy anotó el 2-0 y encarriló un choque que ya parecía visto para sentencia. La República Democrática parecía hundida tras encajar dos dianas después de dos remates a la madera, los errores defensivos eran groseros y el Congo se había mostrado especialmente efectivo de cara a portería.

Thievy West Brom, Congo, Focus

Thievy anotó el 2-0 del Congo. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, los vecinos congoleños no estaban dispuestos a rendirse tan fácilmente y justo después de encajar el segundo tanto, la República Democrática recortó la distancia. Lo hizo tan solo tres minutos más tarde, lo que les permitió seguir creyendo en que, como mínimo, forzar la prórroga era una posibilidad muy real. Aparecieron en ese momento las dos grandes estrellas del conjunto de Ibengé. Bolasie para desbordar y asistir; Mbokani para rematar al fondo de la red.

Al mismo tiempo, el 2-1 impactó negativamente a la República del Congo. Los de Le Roy no digirieron bien el tanto encajado, que el margen de seguridad que otorgan los dos goles de ventaja se esfumara tan pronto. Mientras la excolonia francesa esperaba que pasaran los minutos, la excolonia belga añadió más madera al fuego con la entrada de Kebano. Apretó la República Democrática y siguió dañando con un arma imparable para el Congo pequeño: la corpulencia de Mbokani. Una y otra vez, el delantero del Dynamo Kiev sembró el pánico en el área rival. Chocaba, provocaba faltas y asistía a Bokila mientras bajaba balonazos frontales y centros laterales. Por primera vez en el torneo, vimos una notable versión del delantero de la República Democrática del Congo, clave en la acción del 2-2, que nace en un centro que no consigue rematar Mbokani pero que le termina cayendo a Bokila, que necesitó más de cinco disparos para encontrar la red rival.

Mbokani (www.rsca.be)

Mbokani marcó dos de los cuatro goles de su selección. Foto: www.rsca.be

A partir del empate, el desenlace fue el previsible. La República Democrática del Congo, crecidísima, buscó la victoria mientras la República del Congo se descompuso a medida que avanzaba el reloj. Claude Le Roy fue incapaz de frenar la sangría y su equipo no supo detener el ritmo de un partido cuya dinámica cada vez le era menos favorable. El preparador francés no introdujo ningún cambio y su selección ni siquiera agarró el balón en la última media hora, o amenazó a la espalda de un equipo bastante expuesto. A balón parado, terminó encajando el 2-3 y con el marcador en contra hubo más ocasiones para la sentencia que para el empate. Perdonó Bolasie, pero en el descuento remató la faena Mbokani, en una acción de contraataque que nace en una brillante recuperación del central del Anderlecht, Mbemba, en el centro del campo. La República Democrática del Congo, por primera vez en bastante tiempo, rindió a un nivel acorde con el potencial futbolístico de sus estrellas y firmó una remontada memorable, pues levantó un 2-0 en contra en apenas un cuarto de hora, escribiendo así una página en la historia de la Copa de África. Una página, además, escrita a costa de sus vecinos en un encuentro que no se celebraba desde 1974.

Foto de portada: www.rsca.be

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