Thievy Bifouma enfría al anfitrión

FIL CRYSTALPALACE WESTBROM 29

Comenzó la Copa África 2015 con el debut del anfitrión, Guinea Ecuatorial, frente a la selección congoleña dirigida por el francés Claude Le Roy en el Estadio de Bata. Los locales, bajo el mando de Esteban Becker, tenían la difícil papeleta de responder a las expectativas: quedaron encuadrados en un Grupo A sin favorito claro, su potencial era y es difícil de medir puesto que la selección mezcla veteranos curtidos en mil batallas con jóvenes sin apenas experiencia y además el país entero aprieta, la gente se ha volcado con sus futbolistas porque es consciente de la oportunidad única que se les presenta para acceder a la siguiente fase de la competición que organizan. En estas condiciones y con el público y los futbolistas cantando el himno del país a capela, imitando lo que sucedió con Brasil durante el Mundial, el balón echó a rodar.

El partido arrancó con imprecisiones por parte de los dos conjuntos. A ambos les costaba masticar las jugadas y rápidamente tanto unos como otros recurrían al juego directo. Congo buscó explotar buscando explotar la velocidad de Thievy Bifouma y así consiguió poner en apuros en varias ocasiones al anfitrión. Sin embargo, fue Kike Boula el encargado de desequilibrar el encuentro con una acción individual de muchos quilates que dio lugar al 1-0, obra de Emilio Nsue, y desató la locura en las gradas. Kike recogió la pelota pegado a la cal, unos metros por delante del medio campo, le tiró un caño a su par y salió corriendo en conducción como un rayo. Dejó la banda atrás, continuó sin oposición y leyó perfectamente el desmarque a la espalda de los centrales que le marcaba con el cuerpo Nsue. El futbolista del Middlesbrough inglés, capitán esta tarde en ausencia de Juvenal, se encontró solo a escasos metros de Mafoumbi y definió con suavidad. El remate fue limpio, al primer toque. Un golpeo de interior que siguió la trayectoria del pase y se coló en el fondo de la red sin que el guardameta congoleño pudiese hacer nada para detenerlo.

Guinea Ecuatorial. Embassy of Equatorial Guinea.Guinea Ecuatorial. Foto: Embassy of Guinea Ecuatorial, bajo licencia CC.

No hubo demasiadas ocasiones claras después del gol pero sí cierta sensación de fragilidad por parte de ambos porteros. No por habitual resulta menos importante que una de las primeras conclusiones que se pudieron obtener de esta Copa, tras solo 45 minutos disputados, es que la seguridad bajo palos será uno de los aspectos que marcará sí o sí la diferencia en el transcurso de la competición. La discutible toma de decisiones tanto de Ovono como de Mafoumbi generó tensión en ambas defensas y en ese estado de desconcierto se llegó al descanso con una ventaja mínima. El ritmo había decaído.

La segunda parte comenzó con las revoluciones bajas, como había finalizado la primera. Calma, pocas ocasiones, Guinea Ecuatorial tratando de tener un poco más la pelota lejos de su portería y Congo con problemas para encontrar profundidad. La introducción de jugadores de refresco no varió este escenario, si bien Javier Balboa tuvo en sus botas la oportunidad de sentenciar a falta de media hora para el final. Una jugada de tiralineas en la que combinaron con calidad varios centrocampistas locales finalizó con el atacante del Estoril completamente solo delante de un Mafoumbi que esta vez sí estuvo certero a la hora de atajar un remate demasiado centrado. Esta ocasión desaprovechada activó a Congo y Ladislas Douniama tuvo en sus botas el empate. No acertó. La tensión era máxima. Nsue anotó el 2-0 de vaselina y el colegiado erró al invalidarlo por fuera de juego. Fuera de juego que sí pareció haber en el 1-0. El gol del empate o de la tranquilidad no llegaba para ninguno de los dos equipos y los nervios se dejaron notar.

En esos instante finales apareció un imperial Thievy Bifouma para sembrar el caos, demostrar su incuestionable calidad y conseguir un punto que pudieron ser tres si Dominique Malonga no hubiese fallado una ocasión clarísima delante de la portería de Guinea Ecuatorial. Congo, inferior durante 75 minutos, sacó los colores de la zaga ecuatoguineana en un final de partido vibrante que deja a las dos selecciones con mal sabor de boca. Al fin y al cabo, ambas pudieron perder… y ambas pudieron ganar. Terminó en empate.

Foto de portada: Pablo Manriquez.

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1 comments

En esta buena crónica me ha faltado al final la ficha técnica, con alineaciones. Tras leer esto no sé quién ha jugado. Ahh y tampoco sé cómo ha sido el gol de Thievy, y tampoco el minuto de ambos goles. Buena, pero mejorable. Un saludo.

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