Sedes errantes

Guinea Ecuatorial Foto:Pablo Manriquez

A falta de un par de meses para el inicio de la Copa de África, la Confederación Africana de Fútbol no tenía la certeza de dónde se iba a jugar la principal competición disputada en su continente. Marruecos, la sede designada por la CAF, había pedido que el torneo se aplazara un año. Su petición se debía al miedo de que el brote del Ébola llegara a su país. Según entendía la Real Federación Marroquí de Fútbol, un torneo en el que se desplazan jugadores, cuerpos técnicos y multitud de aficionados podía facilitar que el virus se propagara en el norte del continente. Una amenaza que Marruecos no estaba dispuesto a correr. Menos si tenemos en cuenta que en 2013 visitaron el país unos 10 millones de turistas, pues este sector, el segundo más importante en la economía del estado marroquí, supone al menos un 7% del PIB del país.

Sin embargo, la CAF no estaba por la labor de posponer el torneo. A falta de tan pocas semanas para el inicio de la Copa de África, retrasar el inicio de la competición sólo serviría para aplazar la problemática durante 12 meses. Además, la CAF alegó que el Mundial de Clubes se iba a disputar en Marruecos en diciembre de 2014, por lo que no tenía sentido suspender el primer torneo si el segundo se iba a disputar apenas unas semanas antes en el mismo país. Aunque la dimensión del Mundial de Clubes y de la Copa de África son muy distintas. En cualquier caso, el máximo organismo del fútbol africano decidió no hacer caso a la Federación de Marruecos. Aceptó su renuncia a hospedar el torneo y buscó un nuevo organizador. Antes, eso sí, descalificó a Marruecos de la CAN. Si no iba a ser el anfitrión, tampoco jugaría la Copa de África. Y falta ver si la CAF castiga a los marroquíes por su renuncia, pues ya hay quien pide 4 años de suspensión. En cualquier caso, quedaba disponible una nueva plaza. Y había que buscar un nuevo país.

“Por supuesto, su razón fue el Ébola. Pero cuando vimos que Marruecos iba a organizar el Mundial de Clubes de la FIFA, sólo 25 días antes de la Copa de África, entendimos que era un argumento que podíamos borrar con rapidez. Esto nos llevó a la decisión del cambio de sede. Una vez pospones este evento, abres la puerta para que todo el mundo pida que se retrase cualquier otra competición. Si esto sucediera, ya no seríamos creíbles y no podríamos organizar nada”, Issa Hayatou, presidente de la CAF, en una entrevista a France 24.

Confederation of African Football (CAF) President Issa Hayatou with FIFA President Sepp Blatter award President Jacob Zuma with the official ball of the Orange Africa Cup of Nations (AFCON) final match between Burkina Faso and Nigeria. (GCIS photo)

Issa Hayatou, presidente de la CAF, acompañado de Jacob Zuma (centro) y Blatter (derecha). Foto: GovernmentZA

Con Marruecos fuera de combate, se abrió la batalla por hacerse cargo de la Copa de África. Y Guinea Ecuatorial fue quien se impuso en una pugna abierta en la que llegó a sonar Catar como opción para albergar la competición. Pero la experiencia de 2012, en la que Guinea Ecuatorial organizó la competición junto a Gabón, jugó en su favor. En paralelo, sigue abierta la lucha por hospedar la edición de 2017, tarea inicialmente para Sudáfrica, que terminó acogiendo el torneo en 2013, pues éste no se podía disputar en Libia por razones obvias. En un principio sería Libia quien organizaría la edición de 2017, pero viendo que el conflicto interno libio va para largo, la CAF decidió buscar otro anfitrión. Argelia, Ghana, Egipto y Gabón son los cuatro candidatos. Por el camino, la Confederación Africana de Fútbol ha aprovechado la ocasión para sumarse la campaña impulsada por FIFA en contra del Ébola, coincidiendo con el cambio de sede. Se mostrarán mensajes de “Juntos podemos derrotar al Ébola” antes de la sexta y definitiva jornada clasificatoria para la CAN. No parece casualidad.

Intereses cruzados en varias direcciones y una designación que ha generado críticas por el régimen político de Teodoro Obiang, en el poder desde 1979 en Guinea Ecuatorial, y por los elevados precios del nuevo país organizador de la CAN. Esto último se explica en parte porque es el sexto país productor de petróleo en África (datos de 2012). La explotación petrolífica, sector clave en la economía nacional desde los años 90, ha permitido que el país crezca en los últimos tiempos, aunque no sin contrastes ni desigualdades. Por ejemplo, una de las consecuencias es la construcción de una nueva capital fuera del territorio isleño del país. Esta ciudad será Oyala, que sustituirá a Malabo en la próxima década. Sin embargo, la nueva capital no llega a tiempo para albergar la CAN, pues las sedes serán Malabo, Bata, Mongomo y Ebebiyin. El 3 de diciembre, el sorteo. Pero, sobre todo, lo más importante llega a partir del 17 de enero. Más al sur de lo previsto, pero la Copa de África sigue en pie.

LAS 16 SELECCIONES QUE DISPUTARÁN LA PRÓXIMA COPA DE ÁFRICA

Banderas por Radosław Rokita, mapa base por NordNordWest y baloncitos por Pumbaa80 / MarcadorInt

Sedes de la CAN 2015. Banderas por Radosław Rokita, mapa base por NordNordWest e iconos por Pumbaa80. Edición: MarcadorInt.
Foto de portada: Pablo Manriquez

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