Victoria de Ghana con lo justo

Everton v Crystal PalaceBarclays Premier League

Se veían las caras en Port-Gentil dos selecciones entre las que hay una gran diferencia, tanto futbolística como histórica: Ghana, vigente subcampeona de la CAN y uno de los planteles de más nivel del torneo, tenía delante a Uganda, que juega su primera Copa de África desde 1978 y dispone de uno de los elencos de menor calidad. Desde el inicio del partido hasta el gol ghanés, se apreció la importante diferencia entre un combinado y otro, pero una vez que se estableció el 1-0 en el marcador, Uganda fue tomando confianza y jugó un dignísimo partido ante las estrellas negras.

Ghana 1 (A. Ayew 32′)
Uganda 0

Uganda vs Ghana - Football tactics and formations

Ghana dispuso un once realmente ofensivo con sus mejores nombres sobre el césped, mientras que Uganda jugó con un 4-4-2 en rombo en el que causaban baja el central Jjuko -le reemplazaba Wasswa- y el mediocentro Aucho -Geoffrey Kizito ocupó su lugar-. Desde el inicio del partido se observó a una Ghana dominadora, teniendo mucho el balón y conteniendo con facilidad los intentos de Uganda, que se reducían a balones largos en busca de Massa o subidas por el costado izquierdo de Ochaya. Las posesiones ugandesas, dada la poca calidad de sus futbolistas, eran muy cortas y Ghana recuperaba balones en el medio de forma sencilla. El más defensivo del doble pivote ghanés era Wakaso, que mantenía la posición para que el otro mediocentro, Thomas Partey, pudiese llegar al área rival. El centrocampista del Atlético de Madrid disfrutó de la primera ocasión del partido con un disparo alto desde la frontal, llegado tras un pase desde el lado izquierdo de Jordan Ayew.

De todas formas, el gran protagonista del primer tiempo fue Christian Atsu. El extremo ghanés, mucho más brillante en su selección que en el fútbol de clubes, fue el gran argumento ofensivo de Ghana durante los 45 minutos iniciales. Encaró frecuentemente y con gran confianza partiendo desde la derecha, donde se batió varias veces en duelo con Ochaya y ganó casi siempre. Bicicletas, cambios de ritmo, recortes, centros… casi todo lo que intentaba Atsu le salía bien. También finalizó algunas de sus jugadas, aunque le faltó precisión en sus disparos. En el lado derecho, por el cual atacó bastante más Ghana, también apareció Afful, asociándose y combinando con el propio Atsu. Por el otro costado, estaba teóricamente André Ayew, pero tendía a irse hacia dentro, y Baba Rahman tuvo pocas subidas peligrosas hasta su lesión de rodilla, que sobre el papel parecía grave. Eso sí, Avram Grant no reveló más detalles en la rueda de prensa posterior y están pendientes más pruebas para saber el alcance de la lesión. Entró en su lugar Frank Acheampong.

Uganda, una selección que siempre juega a resultados cortos, iba a lamentar el error fatal de su central Isinde, que controló muy mal en la frontal un pase de Ochaya y perdió el balón ante Asamoah Gyan, al cual derribó en el área. André Ayew transformó desde los once metros y Ghana se puso por delante. Uganda había estado muy por debajo de su rival hasta el gol, pero pocos minutos después del mismo, las grullas respondieron. Luwagga Kizito lideró un rápido contragolpe y asistió para la llegada por la derecha de Farouk Miya, que entró cómodo por ese lado dada la descolocación de Acheampong, y mandó la pelota al poste. La última de la primera parte también la tendrían las grullas, en un centro del propio Miya que no llegó a rematar Isinde.

Comenzó el segundo tiempo con un cambio en el medio campo ugandés: Azira, uno de los pocos jugadores de Uganda que juega fuera de África -milita en los Colorado Rapids de la MLS-, no compareció en la primera parte y fue reemplazado por Moses Oloya, habitual titular en la medular ugandesa. Esta modificación no evitó que durante muchos minutos, la segunda parte fuese un atasco total. Ghana se echó paulatinamente atrás y sus circulaciones no tuvieron fluidez. Atsu, el mejor en la primera parte, se diluyó con el paso de los minutos y Ghana no se desplegó asiduamente con peligro, más allá de alguna acción puntual de Jordan Ayew. Uganda tuvo más balón y quería ir hacia arriba, pero la falta de recursos dificultaba la tarea al equipo de Milutin Sredojevic. Los constantes pelotazos desde la defensa no surtían mucho efecto inicialmente: Uganda tuvo oportunidades, pero todas llegaron con disparos lejanos. Mawejje, Ochaya y también Massa -en una falta bastante lejana- se quedaron cerca de encontrar portería en sus intentos.

Disposiciones en los minutos finales de partido. Infografía: Sharemytactics

Sredojevic introdujo cambios ofensivos, especialmente con la entrada de Sserunkuma por Isinde. El plan seguían siendo los balonazos y los centros al área, y las grullas volvieron a amenazar con un disparo de Miya, precedido de un control y un giro mejores que la finalización. En otra subida de Ochaya, uno de los grandes activos ugandeses en ataque, tuvo su oportunidad el joven Shaban, aunque Razak la desbarató. Con el 1-0 en su mano y una Uganda cada vez más amenazante, Avram Grant realizó dos modificaciones defensivas: entraron Badu por Gyan y Acquah por Jordan Ayew. Grant prefería la contención a buscar el 2-0 con algún atacante que estuviese fresco, aunque Atsu, en su último fogonazo, pudo conseguirlo. Onyango, el portero campeón de la Champions africana con Mamelodi Sundowns, despejó el potente disparo del ‘7’ ghanés. Uganda compitió muy dignamente, mejor de lo que cabía esperar teniendo en cuenta sus limitaciones técnicas. Cabe decir también que, si lo hizo, fue en parte por la falta de atrevimiento de una Ghana que empeoró su juego tras un 1-0 que debía consolidar su gran dominio inicial. A las estrellas negras les espera Mali en la siguiente jornada. A las grullas, otro gran rival como Egipto, la selección más laureada en la historia de la CAN.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

Deja un comentario

*