Bancé impulsa a Burkina Faso hacia las semifinales de la Copa África

Burkina Faso empató por segunda jornada consecutiva. Foto: Dormiveglia.

No estaba sucediendo absolutamente nada sobre el Stade d’Angondjé de Libreville. Burkina Faso y Túnez movían la pelota con una parsimonia contagiosa, casi con tedio, como si no albergaran interés alguno en derrotar a su adversario. El fútbol desplegado en el segundo tiempo era inexistente, con ambos contendientes resignándose a disputar la prórroga que se divisaba en el horizonte. Sin el más mínimo indicio de ambición, el balón circulaba cerca del círculo central, sin que delanteros ni defensas interviniesen en zonas decisivas. Hasta que en el minuto 76 entró Aristide Bancé, en la primera sustitución de Burkina Faso. El impacto del delantero burkinés en el encuentro fue inmediato. En el primer balón que tocó, Bancé devolvió una pared en la frontal del área que provocó una falta en una zona peligrosa. Él mismo se encargó de ejecutar el lanzamiento del libre directo. Bertrand Traoré tocó en corto y Bancé fusiló a Mathlouthi con un disparo potente dirigido al poste del portero. Un minuto después, en la tercera pelota que tocó, Bancé disparó al palo. El 2-0 llegó pocos instantes más tarde, en un córner a favor de Túnez que desembocó en un contragolpe letal, sin futbolistas norteafricanos para despejar el posible rechazo.

Burkina Faso 2 (Bancé 81′, Nakoulma 84′)
Túnez 0

Tunez vs Burkina Faso - Football tactics and formations

Paulo Duarte arriesgó con la confección del once titular de Burkina Faso, pues dejó fuera a Alain Traoré y apostó por dar entrada a dos jóvenes con poco bagaje con la selección que terminaron el último partido de la fase de grupos contra Guinea-Bisau. Los inexpertos Touré Blati y Cyrille Balaya apenas tuvieron incidencia en el desarrollo del juego, pero modificaron ligeramente la versión de Burkina Faso que venía siendo habitual en la Copa África. Razak Traoré adelantó unos metros su posición, dejando a Touré junto a Kaboré en el centro del campo, mientras Balaya ocupó la banda izquierda. En consecuencia, casi todo el juego se volcó al flanco derecho. Allí recibía a menudo Bertrand Traoré, el gran referente ofensivo de los Potros. Junto a Nakoulma, que también caía en ese perfil, el jugador del Ajax encaró a Abdennour, lateral izquierdo en la tarde de hoy para intentar frenar a la gran amenaza burkinesa. Le costó a Túnez asentarse en defensa, pues en los primeros minutos se produjeron varios desajustes. Tres de los zagueros tunecinos vieron la tarjeta amarilla y Traoré disparó a la madera antes de la media hora.

Sliti fue uno de los mejores jugadores de Túnez. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Sliti fue uno de los mejores jugadores de Túnez. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Túnez vivió sus mejores minutos cuando sus atacantes de mayor calidad se juntaron en la medular. Poco a poco Ben Amor empezó a recuperar balones en el centro del campo y se desplegó en ataque, donde se asociaron Msakni, Khazri y Sliti cerca del carril central. Este último se erigió como el atacante más problemático para el elenco burkinés, con dificultades para frenar sus arrancadas. Ben Amor estuvo cerca de inaugurar el marcador con un disparo desde la frontal en el minuto 31 y poco después Túnez volvería a llamar a la puerta del gol con un córner peinado en el primer palo que nadie pudo rematar en el segundo. La superior calidad técnica de los norteafricanos pudo decantar la balanza en sus mejores minutos, que se prolongaron hasta el arranque de la segunda parte, pero ni Msakni ni Khazri mantuvieron la regularidad en el encuentro decisivo. Más constante fue el rendimiento de Mohamed Ben Amor, cuyo despliegue físico y capacidad para ganar todos los balones divididos fue descomunal.

Túnez generó más peligro que Burkina Faso en sus fases de mayor brillantez, pero cuando el encuentro entró en la fase más tediosa en la que ambos contendientes parecían esperar a la prórroga, Burkina Faso fue más ambiciosa y golpeó con dureza. Túnez no supo reaccionar al primer tanto de los Potros y cuando quiso darse cuenta ya había regalado el segundo en una jugada esperpéntica por la pésima colocación de la línea defensiva en un córner a favor y la desesperada salida de Mathlouthi para evitar un contragolpe cantado. Con espacios, Burkina Faso explotó la fortaleza física de Bertrand Traoré y sobre todo Nakoulma, que firmó su segundo gol del campeonato en una acción muy parecida a su diana contra Gabón en la fase de grupos. Los burkineses jugarán por tercera vez en su historia las semifinales de la Copa África, una instancia en la que no son precisamente un clásico. Burkina Faso a menudo se queda atascado en los grupos, pero cuando ha superado la primera fase del campeonato siempre ha alcanzado las semifinales. La última vez, en 2013, cuando fueron subcampeones. Es el caso opuesto al de Túnez, icono extremo de la regularidad. Los norteafricanos casi siempre superan la fase de grupos, pero desde que alzaron el título en 2004 nunca han pasado de los cuartos de final. Por quinta vez en las últimas siete ediciones, la primera ronda de eliminatorias marca el techo de las Águilas de Cartago.

Túnez disparó mucho, pero fue incapaz de marcar. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Túnez volvió a caer en cuartos de final. Foto: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Dormiveglia.

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