Ghana castiga la ingenuidad congoleña

Ghana sub-20 -  Eser Karadağ

Con seis semifinales consecutivas en la Copa África, Ghana es la selección más estable y constante del continente. Fiable en las grandes citas, con futbolistas en ligas de primer nivel y con una experiencia acumulada a lo largo de los años que les permite gestionar con oficio los momentos más delicados, a las Estrellas Negras reúnen todas las virtudes necesarias para lograr aquello que tanto ansían. Como hasta hace poco ocurría con Costa de Marfil, a la vigente generación de futbolistas ghaneses le falta un momento culminante que le permita entrar en los libros de historia. Como vencedor y no como vencido, sobre todo. Las Estrellas Negras necesitan un un título, pues no se coronan reyes del continente africano desde 1982. En 2010 perdieron la final de la Copa África ante Egipto con un gol en el minuto 85, mientras los lanzamientos desde los once metros les arrebataron otras dos posibilidades de alcanzar la gloria. En sendas tandas de penaltis perdieron el título continental de 2015 y, por supuesto, la opción de convertirse en el primer equipo africano en alcanzar las semifinales de un Mundial. Camerún es el único escollo que les separa de disputar la tercera final de la Copa África en los últimos siete años.

RD Congo 1 (Mpoku 68′)
Ghana 2 (Jordan Ayew 63′, André Ayew 78′)

RD Congo vs Ghana - Football tactics and formations

Ghana derrotó a la República Democrática del Congo gracias a los errores defensivos del elenco congoleño, mucho más ingenuo en los momentos decisivos. Los Leopardos dominaron el primer tiempo, pero no transformaron sus ocasiones en goles. Mbokani se peleó con los centrales ghaneses y ganó muchos duelos individuales, en especial todas las disputas aéreas, pero el delantero del Hull perdonó las pocas oportunidades que su país generó. Sobre todo una que estrelló en el poste a los seis minutos de juego tras un grosero error de coordinación de la zaga ghanesa. Un malentendido en la línea defensiva de las Estrellas Negras le brindó un balón gratuito en el área. Mbokani regateó a Razak, pero luego su disparo se topó con la madera cuando todo el estadio estaba cantando el gol. Con el ímpetu de Mbokani, Kabananga y los detalles de calidad de M’Poku, siempre peligroso entre líneas, la República Democrática del Congo se desplegó mucho más a menudo que Ghana, con tramos de posesión pero sin fluidez ni creatividad en el centro del campo. Avram Grant reforzó la medular con la entrada de Acquah (por el lesionado Asamoah Gyan), y al romperse el doble pivote Thomas-Wakaso los ghaneses funcionaron peor. Movían el balón, pero siempre en zonas irrelevantes y sin activar a los hermanos Ayew o a Atsu en la banda derecha. Sus únicas aproximaciones en los primeros 45 minutos fueron una cesión defectuosa de la zaga congoleña a Matampi, cuyo deficiente control casi se convierte en un autogol, y un saque de banda largo al corazón del área despejado por la defensa de los Leopardos.

Hull City's Dieumerci Mbokani before the West Ham United and Hull City in the Premier League match at the London Stadium, Stratford Picture by Matthew Usher/Focus Images Ltd +44 7902 242054 17/12/2016
Mbokani perdonó dos ocasiones clarísimas en la primera parte. Foto: Focus Images Ltd.

El miedo al error que atenazó a ambos contendientes en el primer tiempo se desvaneció en la segunda mitad. Ghana salió mucho más decidida, con una declaración de intenciones en el primer minuto, cuando André Ayew obligó a intervenir al arquero congoleño por primera vez en el encuentro. Tras limitarse a dormitar durante 45 minutos, los ghaneses reaccionaron y apremiaron a a la zaga de los Leopardos, mucho más exigida. Los hermanos Ayew asumieron el liderazgo que les corresponde, siendo especialmente relevante el papel de André. El jugador del West Ham pidió la pelota y eliminó a rivales mediante el regate, apareciendo con mayor constancia. También creció Wakaso, que puso a prueba a Matampi con una falta directa que repelió el arquero congoleño de forma poco ortodoxa y protagonizó el robo que originó el 0-1. Mulumba perdió la pelota en campo propio y Wakaso asistió a Jordan Ayew, que batió a Matampi después de una maniobra excelente que le permitió abrirse hueco para el disparo. Un golazo.

La reacción de la República Democrática del Congo fue inmediata, con un zapatazo de M’Poku desde la frontal. Los Leopardos sacaron una falta lejana con premura, lo que permitió al jugador de Panathinaikos recibir con espacio para mirar a su alrededor y armar el disparo. Antes de que saltaran los defensas ghaneses a intentar evitar lo inevitable, M’Poku soltó un misil teledirigido a la escuadra de Razak, desesperado ante la laguna de sus compañeros.

Jordan Ayew of Aston Villa during the pre season friendly match at Sportcentre Weinzoedl, Graz, Austria. Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 09/07/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-IES-160709-0008.jpg
Jordan Ayew anotó el 0-1. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, RD Congo no pudo conservar el botín conseguido en una de sus pocas aproximaciones en el segundo tiempo. Con un pase largo, Ghana superó a casi toda la defensa congoleña. Lomalisa midió mal el envío diagonal y habilitó a Atsu, que le ganó la espalda con facilidad. El extremo del Newcastle entró en el área y Lomalisa redondeó su error anterior con un penalti muy torpe, pues derribó por detrás a Atsu. En el momento de máxima responsabilidad, André Ayew transformó el lanzamiento desde los once metros con sangre fría. Ghana se podía equivocar una vez, pero no una segunda. Con el 1-2, los ghaneses gestionaron su ventaja con acierto, llevando el esférico a las esquinas, provocando faltas y manteniendo la posesión del esférico en zonas intrascendentes. Solo dos balonazos largos peinados por Mbokani y rematados por Bakambu (uno lo paró brillantemente Razak) inquietaron a las Estrellas Negras. Ahora ven el título un poco más cerca.

Foto de portada: Eser Karadağ

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