Una acelerada Camerún remontó el susto de Piqueti

Ondoa ha sido uno de los protagonistas de Camerún en la CAN. Foto: joshjdss.

Sí, los antecedentes eran los que eran y el discreto estreno de la selección de Camerún ‘B’ frente a Burkina Faso sumado a la sorpresa de la debutante Guinea-Bisáu ante Gabón hacían tambalear un poco los roles de verdugo y víctima. No obstante, la lógica por nombres y por tradición invitaba a pensar en un encuentro en el que Camerún fuera la parte activa y los bisauguineanos la parte reactiva de la mezcla.

Camerún 2 (Siani 61′, Ngadeu-Ngadjui 78′)
Guinea-Bisáu 1(Piqueti 13′)

Camerun vs Guinea-Bisau - Football tactics and formations
Alineaciones del Camerún-Guinea-Bisáu, jornada 2 del grupo A de la CAN 2017. Infografía: sharemytactics.com

Los compases iniciales contradijeron totalmente tal receta y en el Stade d’Angondjé se pudo ver un primer cuarto de hora totalmente inesperado, alocado y muy estimulante. Tanto Camerún –esta vez con el potente Vincent Aboubakar en el once inicial– como Guinea-Bisáu salieron con todo, ofreciendo un duelo de idas y venidas, metros cuadrados libres para las galopadas y muy poco orden. Este esquema podía parecer favorable a Camerún, una selección con a priori más mimbres para decidir en las áreas y de hecho pareció confirmarlo una oportunidad clarísima en la que Clinton N’Jie remató en el minuto 11 un centro al segundo palo cerrado de forma calamitosa por Guinea- Bisáu en la zona del lateral derecho.

Un golazo de Piqueti

Desconocemos si el guión de partido convencía demasiado al seleccionador Baciro Candé pero la conexión de los dos jugadores del Levadiakos griego Zezinho-Toni Silva se sentía cómoda para tejer sus buenas acciones. Aunque no fue ninguno de los componentes del equipo heleno el que puso patas arriba el partido en el minuto 13 sino un integrante del Sporting de Braga. En medio del disparatado tráfico del medio del campo, Piqueti protagonizó la que probablemente haya sido la acción de su carrera hasta ahora: se encontró con un balón en una zona bastante lejana, hizo un sombrero de espaldas a portería y empezó una potentísima conducción, ante el ímpetu del joven del Sparta de Braga, Mandjeck y Ngandeu-Ngadjui no encontraron mejor solución que ir reculando al trote hasta que Piqueti se encontró lo suficientemente cerca como para empalar un disparo a la escuadra, inalcanzable para el ex proyecto de la Fundación Eto’o y actual cancerbero del Sevilla Atlético, Fabrice Ondoa. El gol fue la culminación hecha jugada de lo que había sido el partido hasta entonces: espacios, locura, una inspirada Guinea Bisau y una Camerún muy blandita.

Con esa maravillosa acción, Guinea-Bisáu asestó un puñetazo de realidad a sus contrarios, y entonces sí se permitió volver a un esquema más parecido al que se podía esperar en un principio, Camerún con la iniciativa y los bisauguineanos replegados. Por parte camerunesa, N’Jie intentaba ser el gran argumento ofensivo de los suyos, aunque pecando de intentar demasiadas veces la guerra por su cuenta. De su lado salió otra buena volea en el 25 que aunque fue potente, llevaba la dirección con destino directo a los guantes del guardameta.

En este esquema Camerún poco a poco se fue creciendo, dominando, jugando en campo rival aunque sin llegar con excesivo peligro. Además, Guinea-Bisáu suponía una amenaza a la contra, no porque ejecutara las réplicas con mucha gente ni orden pero el repliegue defensivo camerunés era tan deficiente que una carrera de dos o tres jugadores de Guinea-Bisau servía para poner en apuros a los de Hugo Broos. La primera parte acabó con algunos coletazos de Vincent Aboubakar, demasiado sólo y poco acertado como para amenazar la victoria parcial de la selección debutante.

La reanudación se inició más o menos como acabó la primera mitad, con una Camerún voluntariosa enviando centros laterales pero tampoco sin generar un peligro letal. Eso sí, el héroe bisauguineano Piqueti fue retirado bien pronto del terreno de juego. Justo después de su cambio, el delantero con el número 13 propiedad del Jeju United surcoreano Frédéric Mendy– quien parece bastante claro que debe de tener una carismática biografía- dispuso de una clarísima ocasión para hacer el segundo tras el enésimo despiste de la zaga camerunesa pero su vaselina fue desviada a tiempo por el central Ngadeu-Ndjui.

Llegó la remontada pero persisten las dudas

Cosas del fútbol, cuando Camerún empezaba a dar síntomas de un cuadro de histeria, Moukandjo -prácticamente desaparecido hasta el momento- consiguió ceder el cuero de cara a Siani para que el centrocampista del KV Oostende rematara con un muy buen derechazo y pusiera el empate en el marcador. Con la igualada, Camerún logró algo de tranquilidad; las llegadas ya no eran tan alocadas, Guinea-Bisáu cada vez andaba más cerca de su área y lo que antes eran centros puestos por poner se habían convertido en verdaderos problemas para el rival.

En el cuarto de hora final, con el cuadro bisauguineano sacando agua de su zona, Ngadeu-Ndjui culminó una excursión al ataque con otro potente disparo con la diestra en una acción algo similar al primer tanto. Con el gol del 2-1, el central disimuló gracias a su acierto ofensivo una velada bastante gris en defensa.

Camerún logró quitarse el susto, ganar y sumar cuatro puntos que le dejan en una muy buena posición en el grupo A. Pese a ello, las sensaciones no son nada buenas: un combinado muy inferior como Guinea-Bisáu le generó una cantidad importante de males de cabeza en defensa, no pudo dominar el centro del campo realmente hasta que no tuvo cuesta abajo el encuentro y las soluciones de los hombres teóricamente diferenciales aún están por llegar, de hecho en el minuto 63 Hugo Broos ya había sustituido a N’Jie y a Aboubakar. Venció pero no convenció Camerún.

Foto Portada: Imágen propiedad de marcadorint.com

Related posts

Deja un comentario

*