Inyección de autoestima

Philippe Coutinho of Brazil and Mauricio Isla of Chile battle for possession during the International Friendly match at the Emirates Stadium, London
Picture by Richard Calver/Focus Images Ltd +44 7792 981244
28/03/2015

Brasil estaba obligada a vencer y cumplió con el pronóstico. Era previsible, aunque el resultado final en el luminoso del Camping World Stadium de Orlando puede ofrecer una conclusión engañosa de lo sucedido durante el transcurso de los noventa minutos. No es que Haití pusiera en demasiadas apreturas al combinado brasileño. Todo lo contrario. Pero se trató de un triunfo más por inercia que por convicción y fútbol. La diferencia, a pesar de las ausencias, es abismal. Y eso que el cuadro caribeño saltó empeñado en ofrecer una honrosa imagen. Más allá del anecdótico gol de James Marcelin, el conjunto adiestrado por Patrice Neveu trató de proponer una digna performance mediante la salida de balón desde atrás, sin perder la compostura en el cuerpo a cuerpo. Sin embargo, el goteo acabó haciendo mella y se convirtió en un abuso a ojos del espectador.

Fue en la limitada calidad de Haití para elaborar desde atrás donde Brasil incidió con más constancia forzando pérdidas para recuperar cerca del arco defendido por un Johny Placide, que a pesar de encajar siete, salvó de otros tantos a su combinado. La fórmula surtió efecto para que la escuadra de Dunga consiguiera lo que necesitaba. Tomar ventaja en una victoria -y más holgada- que a la postre, supone un espaldarazo a su maltrecha autoestima. Era el rival idóneo. El más débil de todo el torneo. Para más inri, a esta Brasil de circunstancias se le presentó la figura de Philippe Coutinho allanando el esfuerzo prematuramente y así aplacar cualquier signo de hiperventilación tras el empate inicial sin goles frente a Ecuador.

Coutinho Liverpool Focus
Con tres goles, Coutinho condujo a su selección al primer triunfo en esta Copa América Centenario | Focus

Coutinho fue el jugador que aportó destellos de mayor clarividencia y determinación -con y sin balón- para marcar una distancia que él mismo se encargó de abrir, confirmar y cerrar, aprovechando el desorden táctico haitiano. Arrancó pegado a la cal del costado izquierdo pero su inercia le llevó a trazar diagonales hacia la mediapunta. Allí donde encuentra su mejor hábitat para apuntalar hacia portería. Junto a Willian y las asistencias de Dani Alves, consiguió rebasar líneas de un rival desbordado con el paso de los minutos, que ni siquiera logró frenar esas embestidas acumulando jugadores en el pasillo central. Renato Augusto, Gabriel y Lucas Lima se sumaron al festín para recobrar confianza aunque de poco les servirá si se enredan en el entramado del ‘Tigre’ Gareca de aquí a unos días frente a ‘su’ Perú.

Neymar Alves Brasil - calciostreaming
Alves asistió a Augusto y Lima aprovechando la endeblez de su par en el carril diestro brasileño | calciostreaming

Tal vez era lo que esperábamos. Sin apenas oposición y con el marcador a favor tan pronto, entraba dentro de la lógica suponer que el ritmo irregular de la posesión brasileña y las imprecisiones en entregas ofensivas eran consecuencia de un contexto que no invita a extraer grandes análisis ni conclusiones para el futuro más próximo. Con todo ello y sin restar méritos, Brasil venció porque la lógica futbolística, que en estos casos suele dar un ínfimo margen para la sorpresa, imperó sin paliativos. Pero sus argumentos hasta la fecha y la entidad de la selección que en esta ocasión tenía en frente, no le otorgan (todavía) suficiente crédito como para pensar seriamente en el trofeo.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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