Dempsey tumba a Ecuador

Picture by Andrew Tobin/Focus Images Ltd. 07710 761829.. 07/01/12. Clint Dempsey (23) of Fulham leaves the pitch with the match ball after scoring a hat trick during the FA Cup third round match between Fulham and Charlton Athletic at Craven Cottage stadium, London.

El primer partido de cuartos de final de la Copa América no decepcionó. Ecuador y Estados Unidos firmaron un encuentro a la altura de las expectativas, con todos los ingredientes que uno puede pedir a estas alturas de torneo: emoción, ritmo, alternativas, tensión, goles e incluso expulsiones. También aparecieron las estrellas, y en especial fue decisiva la figura de Clint Dempsey, uno de los nombres propios de lo que llevamos de Copa América. El “8” estadounidense abrió la lata con un fantástico cabezazo y asistió a Zardes en el segundo tanto de los anfitriones para certificar el pase a las semifinales.

No necesitó el espectador neutral tirar de café para disfrutar el choque disputado en la ciudad donde se fundó Starbucks, Seattle, uno de los núcles urbanos más futboleros del país. A pesar de coincidir con el sexto partido de las finales de la NBA -que al final tampoco fue el decisivo-, el duelo de soccer tuvo alicientes para mantener al espectador pegado a la pantalla. Empezó mejor Estados Unidos, que minimizó el peligro ecuatoriano mediante un buen trabajo colectivo. Salió Besler en el lateral izquierdo por la sanción de Yedlin, lo que desplazó a Johnson a la banda derecha. Y el lateral del Borussia Mönchengladbach completó una fantástica primera mitad, apretando siempre a Jefferson Montero para que recibiera de espalda a portería y no pudiese girarse para encarar. A pesar de que Arroyo vigilaba de cerca a Bradley, Estados Unidos tuvo buenos tramos de posesión y dominio. El sustituto de Miller Bolaños en la mediapunto tapó al capitán de los anfitriones, pero estos se estiraron con un profundo Wood en el primer tiempo. El delantero fichado por el Hamburgo, autor de 17 dianas este curso en el Union Berlin, es una pieza clave en el esquema de Klinsmann.

Como pareja de Dempsey en punta, Wood estira al equipo con constantes desmarques de ruptura y caídas a banda, lo que abre huecos para las incorporaciones de segunda línea, facilita los contragolpes y desordena a los adversarios. Así se fabricó el 1-0. Wood aguantó bien un balón en el área, lo retrasó para Jones y este lo puso de primeras en la cabeza de Dempsey, que no perdonó. Quizás la influencia del atacante de Seattle Sounders ya no es tan elevada en el juego de su equipo, pero sigue siendo un futbolista determinante, con muchísimo instinto en el área rival y enormemente productivo a nivel de goles y asistencias. El partido de cuartos de final fue un ejemplo más.

Se animó Ecuador en el tramo final del primer tiempo, sobre todo con una ocasión de Arroyo que tapó Guzan, pero en líneas generales los de Quinteros no inquietaron demasiado el arco estadounidense. Cameron y sobre todo Brooks volvieron a firmar una actuación notable en el eje de la zaga, a pesar de que todo se complicó al inicio de la segunda parte. Antonio Valencia vio la segunda tarjeta amarilla por soltar una patada a destiempo, y en la tangana posterior el colegiado expulsó a Jermaine Jones. Lo decidió más por su fama de futbolista conflictivo que por haber agredido a algún rival, a tenor de lo que se pudo apreciar en las repeticiones que ofreció la realización televisiva. Sea como fuere, ambos equipos se quedaron con diez y Ecuador gozó de más espacios. Mejoró la producción ofensiva de los de Quinteros, aunque en un acercamiento local llegase el 2-0, en una acción en la que la defensa ecuatoriana se mostró especialmente blanda. Zardes solo tuvo que empujar un centro-chut de Dempsey.

Pero, a pesar del golpe encajado a falta de 25 minutos para el final, Ecuador no se rindió. Del mismo modo que ya empató contra Perú un encuentro en el que iba perdiendo por dos goles, los de Quinteros se repusieron y apretaron con muchísima personalidad. Fue clave la aportación de Jefferson Montero, el futbolista más desequilibrante y productivo en la recta final del encuentro. Cada vez que recibe el balón pegado al sector izquierdo, todo el mundo sabe que lo va a intentar y de qué manera lo va hacer. Lo sabe el estadio, los entrenadores y los defensores, e incluso lo saben las casas de apuestas que ya no permiten ni apostar al regate de siempre del extremo del Swansea. Pero igualmente Montero se echa el balón largo hacia la lïnea de fondo, esprinta y saca el centro hacia una zona intermedia entre el punto de penal y la frontal del área pequeña. Siempre hace lo mismo y casi siempre le sale bien con la selección ecuatoriana. Y, por supuesto, siempre lleva peligro. Uno de sus envíos estuvo a punto de convertirse en un autogol de Brooks.

Recortó la diferencia Arroyo con un buen disparo que culminó una jugada de estrategia y sufrió mucho Estados Unidos en los últimos minutos, absolutamente encerrada en su área mientras los centrales achicaban agua. Ayudó a su clasificación para semifinales que Enner Valencia se mostrar sorprendentemente errático en el remate a portería. El delantero del West Ham desaprovechó varias ocasiones clarísimas, de todos los colores aunque sobre todo cabezazos que no impactó con acierto, y eso terminó desconectándolo del choque, pues Enner acabó muy frustrado consigo mismo. Por eso, quien estará en semifinales es la selección estadounidense, que ha ido ganando en solidez a medida que avanzaba el torneo pero que echará de menos a los sancionados Jermaine Jones, Bedoya y Bobby Wood en la penúltima ronda del campeonato.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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