Estados Unidos levanta el vuelo

Clint Dempsey asumirá la responsabilidad en ataque. Foto: boomcha7.

Tras un primer partido ante Colombia en el que Estados Unidos transmitió pésimas sensaciones, la selección de Jürgen Klinsmann ha ido ajustando las piezas de su once para convertirse en un equipo mucho más competitivo. No ha cambiado a nadie, sino que ha recolocado a los futbolistas sobre el tablero, con Bedoya cerrando la banda derecha y Zardes entrando por la izquierda, modificaciones que han permitido acompañar a Dempsey con Wood. Así, el ex de Fulham y Tottenham no se encuentra tan aislado en punta y el equipo estadounidense junta a más gente por dentro sin perder capacidad de desborde por fuera. Así llegaron sus mejores minutos frente a Paraguay, cuando los futbolistas de tres cuartos combinaron a pocos toques. Cuando Bradley juega de primeras en el mediocentro, la fluidez del juego estadounidense mejora y sus compañeros se contagian. Así, en una jugada bastante rápida Zardes regateó por la banda derecha y puso un centro al corazón del área que Dempsey empujó al fondo de la red.

Estados Unidos necesitaba puntuar para certificar su pase a los cuartos de final, mientras Paraguay debía remontar para superar la fase de grupos. Sin embargo, el conjunto guaraní evidenció todas sus limitaciones ante los de Klinismann. El juego de los de Ramón Díaz era lento, previsible, con muy poca profundidad por el perfil derecho en el que Da Silva era un lateral de perfil marcadamente defensivo. Solo la picardía de Lezcano logró desordenar la zaga estadounidense, que pecó de ingenua en varias ocasiones cometiendo faltas innecesarias en su propio campo ante un equipo con dificultades para hilvanar jugadas de peligro. Las pocas que generó Paraguay, las desaprovechó. Guzan detuvo un tiro de Lezcano desde dentro del área y un inmenso Brooks frenó a Almirón en un contragolpe muy claro del combinado guaraní.

La de Almirón es una de las situaciones que mejor explica lo que ha sido Paraguay en la Copa América. El centrocampista paraguayo fue uno de los mejores jugadores de Lanús, campeón argentino este curso, pero sin embargo en la selección ha actuado más cerca de la banda izquierda. Allí pesa menos en los partidos y le costó mucho más entrar en contacto con el esférico. Le faltó clarividencia a Paraguay, que jugó toda la segunda mitad con un hombre más por la torpe expulsión de Yedlin, que vio dos tarjetas amarillas por dos faltas clarísimas a destiempo cometidas en el mismo minuto de juego. Sin embargo, ni la torpeza del lateral derecho estadounidense sirvió para echar un cable a Paraguay. Los de Klinsmann cerraron filas, cohesionaron su centro del campo y los de Díaz se convirtieron en un embudo. Derlis González, mediapunta durante gran parte del segundo tiempo, estuvo especialmente impreciso y desafortunado en la toma de decisiones, Iturbe despertó tarde, ya en el último cuarto de hora, y Brooks se convirtió en el amo y señor del área de Guzan con una actuación colosal.

El desempeño paraguayo fue decepcionante pues ni la necesidad de anotar dos goles ni la expulsión de Yedlin bastaron para inquietar el arco estadounidense. Las ocasiones de Paraguay posiblemente se pueden contar con los dedos de una mano. Por otro lado, en un partido de cara o cruz, Estados Unidos sobrevivió sin sufrir, cuajó un buen primer tiempo y sumó tres puntos que, combinados con la derrota de Colombia ante Costa Rica, le otorgan el liderato del grupo. Tras el partido inaugural pocos hubiesen apostado por ello.

Foto de portada: boomcha7.

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