La moneda y la zurda de seda

James Rodríguez Colombia - calciostreaming

El señor Heber Lopes nació en Londrina, una ciudad brasileña al norte del estado de Paraná, región al sur de Brasil. El tiempo de su día a día laboral lo ocupa, en su gran mayoría, en su trabajo como profesor de educación física en una escuela brasileña. El señor Heber Lopes escribió ayer una pequeña historia de forma involuntaria que quedará en la leyenda futbolística para siempre. En su otro trabajo, el señor Heber Lopes es colegiado internacional por la CBF y la pasada noche dirigió el partido entre Colombia y Paraguay. Sucedió justo en el momento de cortesía e irrelevancia previa al inicio. Sucedió que, por primera vez en el recurdo común, Heber Lopes lanzó al aire la moneda del sorteo inicial, quedando esta, milagrosamente y para la sorpresa de todos, clavada de forma vertical en el césped, sin decantarse por ningún lado. Por primera vez no salió cara ni cruz. Por primera vez salió canto: ¡Bravo señor Lopes!

Después de tal machada, muy interesante tenía que ser el partido para no quedar empequeñecido. Y ciertamente lo fue. Es conocido que la Colombia de Pekerman ha bajado algún escalón respecto a aquella selección que llegó a ocupar los primeros lugares en el ranking FIFA, pero sigue siendo un plantel talentoso. Ante los guaraníes volvió el técnico argentino a juntar los cuatro talentos más destacados del equipo muy cerca en la cancha. Con Cardona y Cuadrado en bandas pero con la opción de jugar más por dentro sin problemas, asociándose con James y dejando a Bacca por encima de esta línea, aprovechando cualquier opción u oportunidad de balón muerto cerca del área. El esquema paraguayo por su contra y pese a disponer a los jugadores de forma similar, era claramente más conservador en su concepción del uso del balón. Esta es una selección que vive del físico, las jugadas a balón parado y la habitual pegada de sus delanteros. Una fórmula que “El Pelado” Díaz no ha evolucionado, sino que la ha intentado dotar de alternativas.

Paraguay - Agencia Andes
El gol paraguayo no sirvió de mucho / Foto: Agencia Andes

Sin embargo ya desde muy pronto era mejor Colombia; no se escondió Cardona, Cuadrado tuvo varias acciones de merito en la banda y Bacca se movía sin descanso, aunque el partido no se iba a romper hasta la aparición del 10 “cafetero”. Es James Rodríguez una estrella del fútbol que lleva una temporada muy extraña y decepcionante. Completamente ajeno a sus problemas en Madrid, en su selección James demuestra que probablemente sea la zurda del mundo con más recursos para impactar el balón. Ya sea a balón parado, pases o lances del juego, da igual: de exterior, interior, con el empeine, puntera. Da absolutamente igual. Así que de repente James miró su propio catálogo y eligió: dos golpeos tremendos con el interior, uno para casi marcar el primero y otro para asistir a Bacca y de paso un disparo cruzado con el empeine para marcar el segundo y reventar el partido. 2 a 0.

No podemos decir que ahí murió Paraguay, ni mucho menos. Con el orgullo habitual que les caracteriza tuvieron varias oportunidades para descontar en el marcador incluso en la primera mitad, aunque siendo justos casi todas ellas en jugadas a balón parado, por medio de Lezcano u Óscar, el menos talentoso de los hermanos Romero (Ángel no está en la lista) pero el más luchador, a veces demasiado impulsivo. En la recta final del partido volvió a animarse el encuentro, se relajó Colombia, y la entrada de Sanabria y sobre todo el empuje y golazo sensacional de Víctor Ayala pusieron la emoción en el mítico Rose Bowl, sí, allí donde falló Roberto Baggio el penalti más amargo para Italia, hace 22 años.

Colombia v Uruguay2014 FIFA World Cup
Cuadrado y Colombia sumaron 3 puntos importantes / Foto: Focus Images Ltd

El ímpetu excesivo de Óscar Romero le pasó a factura al jugador de Racing, que se marchó expulsado por doble amarilla, aunque en realidad pudo ver cuatro amonestaciones, sin exagerar. Fue entonces cuando pudo matar el partido Colombia. No lo hizo mediante Bacca y eso casi le cuesta el empate al final, lo que hubiera sido un premio para los guaraníes y un castigo, tal vez injusto, para una notable Colombia, al menos durante dos tercios del partido. Al final tres puntos que clasifican a los de Pekerman, y un partido marcado por una genialidad arbitral propia de un mago y de un mago del balón propio del Olimpo del fútbol.

Foto de portada: Calciostreaming.

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