Uruguay se despide de la Copa América

Godín capitaneará la selección charrúa. Foto: Focus Images Ltd.

Uruguay es la primera gran decepción de la Copa América Centenario. En uno de sus torneos fetiche, la selección charrúa ha sido incapaz de ganar a México y Venezuela en sus dos primeros choques. Ha perdido ambos encuentros y solo ha marcado un gol, por lo que se irá a casa con un sabor de boca muy amargo. Con Suárez todavía renqueante de sus problemas físicos -formalmente no entró en la convocatoria facilitada por Uruguay, a pesar de que salió a calentar y exteriorizó un enfado evidente al no ser el último cambio del combinado charrúa-, los de Tabárez firmaron una actuación paupérrima contra Venezuela. A pesar de la necesidad de sumar los tres puntos tras la derrota en el debut frente a México, Uruguay apenas se acercó al arco de Dani Hernández. Cambiaron varias piezas en el once titular, pero el resultado fue el mismo: un equipo plano, sin ideas, sin creatividad en campo rival e incapaz de hacer circular el esférico con fluidez. Gastón Silva no intimidó con sus incorporaciones desde el lateral zurdo, Arévalo Ríos, Álvaro González y Carlos Sánchez no generaron nada y Gastón Ramírez apareció intermitentemente. Si, además, Cavani se muestra errático en los controles y especialmente en la definición, solo las jugadas a balón parado podían inquietar el arco vinotinto.

Uruguay Cavani Focus
Cavani no cuajó un buen partido. Foto: Focus Images Ltd.

Peñaranda, Rondón, Rosales, la temporada de consagración de Juanpi Añor en el Málaga, los sempiternos Vizcarrondo y Rincón… los focos señalaban a muchos futbolistas venezolanos antes del arranque de la Copa América, pero muchos quizás pasamos por alto el excepcional estado de forma de Alejandro Guerra. Aseguran con vehemencia aquellos quienes siguen de cerca el fútbol latinoamericano a nivel de clubes que el mediapunta de Atlético Nacional es uno de los futbolistas del momento en el continente. Uno de los mejores. A tenor de lo visto en la competición, no exageran. Y, además, lo está traslandando a la Copa América, competición incluso más exigente que la Libertadores, donde ha destacado con la entidad colombiana. Por eso, porque Guerra rebosa confianza, el venezolano se atrevió a probar fortuna con un disparo desde el centro del campo, poco antes del descanso. Hasta entonces el partido había sido lento, espeso, apenas había tenido continuidad el juego de ambas selecciones e incluso una falta lateral colgada por Gastón Ramírez se topó con la madera.

Pero Alejandro Guerra levantó la cabeza y vio a Muslera ligeramente adelantado. Su disparo superó al arquero charrúa, que desvió ligeramente el esférico con la yema de los dedos pero no pudo evitar que que la pelota rebotara en el larguero y cayera en los pies de Salomón Rondón, atento a la hora de acompañar la jugada. Rondón puso el balón en la red y su apellido en los libros de historia para cuando revisemos qué ocurrió en la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa América, pero el recuerdo colectivo, los elogios, los acaparó Alejandro Guerra con su tiro de fantasía que no entró.

Salomón Rondón Venezuela Colombia - Ederik Palencia
Salomón Rondón Venezuela Colombia – Ederik Palencia

Si hasta entonces Uruguay había rondado el arco de Dani Hernández sin generar excesivo peligro, el gol en contra le complicó todavía más el escenario a la selección charrúa. Trabajó bien la Vinotinto en defensa para atascar el juego de los uruguayos, absolutamente atenazados ante la necesidad de anotar dos goles para no despedirse antes de tiempo de la Copa América. Solo las incorporaciones de Maxi Pereira, encargado de llevar la pelota a campo rival, generaban algunos problemas a los de Dudamel. Sin embargo, más peligrosos fueron los contragolpes de la Vinotinto, letal con espacios. Rondón y sobre todo Peñaranda rajaron la defensa charrúa en la última media hora. A Peñaranda solo le faltó un poco más de precisión en el último gesto, en el último pase, en el último toque a la hora de disparar, para sentenciar a Uruguay antes del pitido final, pero la actuación del atacante del Granada fue soberbia, con un desparpajo enorme y un contexto favorable para explotar sus virtudes. Y, a pesar del mal partido de Uruguay, de su pésimo despliegue sobre el césped, gozó de una oportunidad clarísima para igualar la contienda en el minuto 89. Pero esta vez Cavani, completamente solo en el área, remachó fuera. Con la victoria de México ante Jamaica, los de Osorio y los de Dudamel se jugarán la primera plaza del grupo en la última fecha.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

Deja un comentario

*