Brasil-Italia: videojuegos, Roberto Baggio, Caminero, 1994…

Roberto Baggio, en una imagen reciente (Foto: kanegen)

Durante mi adolescencia, los videojuegos se vendían con duelos entre Italia y Brasil en la portada. De hecho, si querías jugar una partida rápida, un friendly sin tener que elegir demasiadas cosas, la computadora te ofrecía por defecto un Brasil-Italia. Y a todos nos parecía lo más normal del mundo. ¡Claro! ¡Eran las finalistas de Estados Unidos 1994! No había otro duelo posible en el fútbol mundial. Brasil-Italia como marca.

Recuerdo bien la noche de esa final de Pasadena. Me recuerdo en el apartamento de verano en sa Colònia de Sant Jordi (Mallorca) viendo el partido solo, como refugiado, como escondido, porque el resto del pueblo quería que ganara Brasil y yo iba con Italia.

¿Por qué todos iban con Brasil? La selección brasileña del 94 no ha pasado a la historia precisamente como un equipo extremadamente divertido. De hecho, juntaba a Dunga, Mauro Silva y Mazinho, quizá un poco excesivo si la idea era dar equilibrio al bloque. Pero los delanteros eran Romário y Bebeto y, no lo olvidemos, estábamos en 1994. O sea, el año del penalti de Djukic, el año de los treinta goles de Romário con el Barça -treinta, señores, treinta; parecían una locura treinta, y mira hoy a Messi y a Cristiano-. El año en el que el Deportivo casi gana la liga con Bebeto de figura; el año en el que el Barça ganó la liga con Romário de figura. Pues eso, que todos iban con Brasil.

Ojo, también iban contra Italia. Por la agresión a Luis Enrique, por el mano a mano que Pagliuca le sacó a Julio Salinas, porque Abelardo no llegó a sacar ese tiro esquinado de Roberto Baggio. Porque en Foxborough había muerto injustamente la mejor España de Clemente: una España que, ciertamente, no enamoraba al mundo como la de hoy desde un punto de vista estético, pero que en aquel campeonato no estuvo por debajo de ningún rival en términos de juego y de competitividad (ese partido pudo ganarse perfectamente, y luego la semifinal era contra Bulgaria, y llegados al punto de una hipotética final… ¿quién sabe?).

Pero, pese a todo ello, pese a que me había dolido mucho que Italia se cargara a la España de Caminero -¡qué jugador aquel Caminero!, ¡qué jugador aquel Caminero ya en Estados Unidos 94, antes del doblete del Atlético, antes del recorte a Nadal en el Camp Nou!-, yo en la final iba con Italia. Porque aquella Brasil no me gustaba: ganaba todos los partidos por la mínima frente a rivales a los que debería golear -Estados Unidos en octavos, Suecia en semifinales…-. Y, más importante aún, porque amaba a Roberto Baggio por encima de todas las cosas en el mundo. Roberto Baggio había decidido todos los duelos de Italia en el camino hacia la final de Pasadena (contra Nigeria, contra España, contra Bulgaria) y merecía ser campeón del mundo.

Roberto Baggio, en una imagen reciente (Foto: kanegen)
Roberto Baggio, en una imagen reciente (Foto: kanegen)

Pero Italia perdió, con Roberto Baggio fallando el penalti decisivo en la tanda tras el 0-0 interminable del tiempo reglamentario.

Hoy juegan Brasil e Italia de nuevo y yo me acuerdo de los videojuegos, de penaltis que se van a las nubes, de Roberto Baggio con las manos en la cabeza sintiéndose perdedor después de haber jugado un Mundial antológico.

 

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7 comments

Buenos días,
soy estudiante de Periodismo aficionado al deporte y al futbol en general.
me gustaría colaborar con Marcador Internacional. ¿Sería posible?
Ya me diréis algo
Muchas Gracias
Gerard

Buenas tardes,
Creo que realizáis un trabajo muy bueno, pero como crítica constructiva, creo que deberíais prestar más atención a los play off de ascenso a Segunda y Segunda B, son partidos únicos. Hoy por ejemplo, partidazo en Ipurua, Eibar-L’Hospitalet a las 20:00.
Un saludo, ¡y seguid así!

Es algo que hemos estudiado a fondo y nos planteamos hacer algo así de cara a la próxima temporada, aunque pensamos que igual debería ser en un producto distinto, porque no acaba de cuadrar mucho con la marca “Marcador Int”. Un saludo y gracias.

Como me he sentido identificado con este artículo, Axel. Amo a Roberto Baggio desde que le vi durante la final de la UEFA del 93 con la Juve contra el Dortmund. Gran jugador y un personaje fascinante. Le faltó un pelín de suerte para haber sido todavía más grande.
Y, por supuesto, siempre voy con la Azurra y más cuando juega contra Brasil, pero es que además la canarinha del 94 era insoportable.

Hola, otro colaborador aquí para lo que haga falta 😉 Y encima fan del Sabadell jeje

Bueno, la verdad es que escribo para felicitarte por el artículo, Axel, algo retro, pero muy bueno. Me encanta lo de que “los 30 goles de Romario parecían una locura”. Porque es cierto, cuando pase el tiempo y los goleadores vuelvan a ser como siempre (30 goles máximo) es cuando más valor le daremos a Messi y CR7.

Respecto al cruce España-Bulgaría del 94, ahora suena a pan comido, con Berbatov ganando año tras año el premio de “mejor jugador búlgaro” hasta cansarse de él. Con eso está dicho todo sobre el nivel de Bulgaria. Pero en 1994 había un tal Stoichkov, un tal Kostadinov (el del decisivo gol en París, creo recordar), un tal Letchkov, un tal Penev… Que esas semis no hubieran sido nada fáciles para aquella España. Fue una generación búlgara irrepetible en tiempo, me recuerda a la generación que tiene Bélgica ahora, que si tiene suerte en los cruces, llegará a semis en Brasil 2014.

Hola MI, lEl otro dia me puse a hacerPC Calcio 3 y el ISS me han traido hasta aqui.

Recuerdo aquella epoca con mucha admiración por todo lo extrangero y fustración o complejo de inferioridad en mi sentir con la selección y mi club (Real Madrid). Para mi todas aquellas estrellas mundiales que la mayoriani sabia como se llamaban eran semi-dioses extrangeros que jugaban en clubes y selecciones extrangeras que siempre nos ganaban, en los mundiales, en la eurocopa, en la UEFA en la Copa de Europa/UCL…

Un saludo a todo el equipo de MI , haceis un tabajo excepcional.

PD: Respecto a aquella Bulgaria citada mas arriba ( o hace 3 años…) aparte de Letchkov me encantaba Balakov, siempre era mi primer galactico en fichar desde el PCFUTBOL 5 al 7. De mediapunta detras de Raul y otro mas. No existia el 4-3-3, si lo ponias el juego se colgaba. Solo estaba el rombo de Valdano o el doble pivote de Capello.

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