La primera vez que el mundo vio a Tahití

Vahirua

Nos sentamos a ver a Tahití por primera vez en nuestras vidas, casi todos esperando una goleada, y hubo goleada. 1-6 ganó Nigeria, y sin embargo parece que el que sale reforzado es Tahití.

Yo personalmente esperaba que fuesen bastante peores.

Arrancó el partido y en su primera jugada los tahitianos la echaron fuera. No pintaba bien. Sin embargo, la segunda vez que tuvieron la pelota combinaron entre varios y acabaron disparando a puerta. “Ojo, que igual no son tan malos”, pensamos todos. Con balón no son tan malos. Se asocian con relativo éxito y sobre todo con mucho descaro. Cualquiera de ellos que reciba el balón, se atreve a avanzar y a encarar a algún contrario. Vahirua y Chong-Hue además lo hacen con bastante acierto.

VahiruaVahirua, único profesional de Tahití, ha hecho carrera en Europa. Foto: picsxam.

Un disparo de Echiejile que tocó en el árbitro y en varios defensas, y Oduamadi aprovechando dos fallos defensivos pusieron el 0-3 en la primera media hora, pero los de Etaeta no cambiaron el plan. Para ellos estar en la Copa Confederaciones ya es hacer historia, han ido a Brasil a vivirlo y disfrutarlo. No han ido a emborracharse, suponemos, pero el resultado “les da igual”. Así, tras varias llegadas con Chong-Hue y Vahirua como protagonistas, en el minuto 54 llegó el momento de la noche. Puede que el instante más histórico que se vaya a vivir en esta competición. Vahirua, la estrella de Tahití, su único jugador profesional, puso un córner desde la izquierda y Jonathan Tehau entró solo en el segundo palo y de cabeza la mandó a la red. Gol. Toda esa pequeña isla del Pacífico, todo mi Twitter y espero que todo espectador neutral gritaron un gol intrascendente en el marcador pero que le dice al mundo que en Tahití también hay gente que sueña, disfruta y vive el fútbol. Estas pequeñas hazañas son maravillosas.

Poco más le duraron las fuerzas a los campeones de Oceanía. En el 68, Vahirua perdió uno de sus primeros balones del partido y la jugada acabó en el 1-4. El ex del Mónaco, casi tieso, abandonó el campo en la jugada siguiente y sin él Tahití ya apenas pudo pasar del centro del campo. Los nigerianos, más fuertes físicamente y también mejores, no nos vamos a engañar, inclinaron el campo, metieron dos goles más y fallaron otra media docena. Ideye pudo marcar tres y los erró todos, pero participó más y mejor que Ujah y no sería de extrañar que le quitase el puesto ante Uruguay.

Pese al resultado, los africanos no convencieron en ninguna de sus líneas. Imprecisos y precipitados arriba, y muy fáciles de superar tanto en el centro del campo como en defensa por una selección semiprofesional. Quizás se dejaron llevar conociendo la debilidad del rival, pero sin duda deberán mejorar si quieren pasar de grupo.

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2 comments

Es muy lamentable que aún no hayamos creado un lobby para que se celebre un Mundial en Oceanía. A ser posible fuera de Nueva Zelanda

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