Paulinho y Luiz Gustavo arrollan a Xavi e Iniesta

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La final de la Copa Confederaciones, pese a que tuvo un guión impensado, se resume fácilmente: se jugó a lo que Brasil quería y no a lo que España ha logrado imponer en la mayor parte de los encuentros que ha disputado en los últimos cinco años. ¿Y por qué sucedió esto? Porque la intensidad y la inteligencia táctica de Paulinho y Luiz Gustavo se impuso a la calidad técnica y a la capacidad asociativa de Xavi e Iniesta. Más que imponerse a ella, la evitó. La hizo imposible. Ni el de Terrassa ni el de Fuentealbilla tuvieron peso en el partido. Desarticulándolos a ellos, Brasil logró su objetivo primordial: no sufrir nada y dejar vía libre a sus atacantes más desequilibrantes para que ganaran el partido.

Es este un buen encuentro para poner como ejemplo del valor que puede tener la intensidad en el fútbol. Brasil salió enchufadísima y arrolló a España desde el primer minuto. Desde el primer centro. Pero no sólo fue una cuestión física: tuvo mucho que ver la mentalidad, la concentración y el estímulo con el que ambos contendientes afrontaron el partido. Sólo así puede entenderse que un centro aparentemente sencillo de defender -un centro que fue a parar al escaso espacio que había entre Arbeloa y Piqué; un centro que pudo ser descolgado por Casillas por la proximidad con la portería- acabara con la pelota en el césped. Luego hubo mala fortuna, claro: el rebote en Neymar beneficia a Fred, que casi se encuentra el balón. Pero si ese centro se defiende bien -y era un centro que debía defenderse bien-, no hay rebotes ni casualidades que valgan. España cometió un error múltiple en el primer minuto y ya no tuvo capacidad para sobreponerse a él.

El ritmo altísimo que imprimieron los brasileños -además de su agresividad, por momentos rozando los límites de lo permisible- pasó por encima del manejo artesanal que suele preferir España. Sólo un hombre jugó un buen partido en el conjunto de Vicente Del Bosque: Sergio Busquets. Pero sus socios habituales estaban desbordados. No les llegaban balones. Y claro, si ya ni llegaban a Xavi ni a Iniesta, ¿qué decir de los delanteros?

En realidad, España tuvo su oportunidad de cambiar el partido en una jugada que merecía el gol: robo sublime de Busquets, gran pase de Torres al espacio, Mata aguanta hasta el final y asiste a Pedro para dejarlo solo ante Julio César. El 1-1 habría sido poco justo con lo que estaba siendo el guión global, pero estuvo ahí. David Luiz sacó la pelota de la línea y España no volvió a verse ya nunca más dentro del choque.

De hecho, ni cuando le pitaron penalti a favor se vio con opciones. Lo provocó Navas, que entró en el segundo tiempo y fue el segundo mejor jugador español del partido. Lo falló Ramos, que asumió los galones de nuevo líder espiritual del equipo. Por si la semana post-Maracaná no iba a estar ya repleta de columnas apocalípticas, encima el error del central añadirá ingredientes a las tertulias que se regodean en la discusión. Y sí, podemos estar de acuerdo en que en el equipo español hay jugadores que aparentemente son más especialistas en el lanzamiento de penaltis. Pero lo que no se puede hacer es subir a los altares a Ramos cuando los convierte con maestría ante Portugal e Italia, colgándole la etiqueta de capitán en el campo y emblema de los nuevos tiempos, y ponerse las manos a la cabeza porque se le entrega esa responsabilidad en una final. Bueno, poderse hacer se puede, pero no parece demasiado coherente.

Y digo que incluso cuando se pitó el penalti España lo veía perdido porque el partido iba ya 3-0 y tenía más pinta de llegar el cuarto que otra cosa. El choque había entrado en la fase del festival de un Neymar que lo pasó en grande disfrutando de los espacios que España se vio obligada a concederle. Y cuando no se los concedió, él se los inventó. Como había hecho en el 2-o, engañando a Arbeloa con un pase al medio para ganarle la espalda en el momento de la devolución de la pared. O como en el 3-0, en el que tiró una diagonal hacia el punto de penalti y sin tocar la pelota habilitó a Fred para que firmara su doblete. El nuevo jugador del Barça ha jugado una Copa Confederaciones extraordinaria.

Con Piqué expulsado y una última media hora sin emoción, el derrotismo se acentuó en el entorno del equipo español, que tuvo muchos minutos para asumir que el partido estaba perdido y para pensar en caliente sobre el futuro. Lo mejor, quizá, será irse a dormir y dejar pasar unos días. Uno siempre debe analizarse a sí mismo e intentar corregir los errores cometidos, pero un partido concreto no puede hacerte tomar decisiones que no habrías tomado veinticuatro horas antes.

 

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4 comments

Yo antes del partido comentaba que con las bandas que tenía Brasil(Marcelo con Neymar y Alves con Hulk), del Bosque debería haber alineado a Navas y Pedro para ayudar a los laterales. Javi Martínez para ayudar al centro del campo y arriba nunca Torres; Villa, Cesc o Mata, pero nunca Torres.

Para mí hay algo vital: la España de la posesión, de 2008 a 2012, se cimentó en puerta a cero. Y Casillas se ha convertido en una broma de jugador. Valdés debe ser el portero titular. Si la figura de Casillas es importante como capitán, que vaya de tercer portero, prescindamos de Reina y pongamos de segundo de Valdés a De Gea o Diego López.

Magnífico el apunte sobre el penalti de Ramos, si uno es coherente es imposible que lo vea de otra forma más "polémica"

Axel, me gustaría saber, si esta gran Copa Confederaciones que ha jugado Neymar: ¿a ti te ha sorprendido? Porque está claro que quien no lo haya visto nunca jugar, no se esperaba este nivel del crack brasileño. Pero los que hemos visto y sabemos más del ya jugador "culé", por lo menos yo, no es una sorpresa absoluta. Eso sí, no pensé que fuera a ser tan decisivo. No sé si me explico

Para mi ha sido un partido parecido a la final del mundial contra Holanda, un equipo que, para evitar que España desarrolle su juego, usa la fuerza y la violencia (obviamente amparado por el arbitro, sin un arbitro permisivo no podria desplegar ese juego) pero con la diferencia de que España estuvo defensivamente muy mal. Los 3 goles fueron graves fallos defensivos. En el primer minuto, Casillas y Arbeloa estan claramente pasivos en el primer gol. En el segundo gol Arbeloa vuelve a fallar dejando a Neymar chutar sin oposicion, primero esta con Neymar, este cede al medio y Arbeloa deja solo a Naymar para tapar a quien? A nadie. Su mision era tpar a Neymar y se despisto para no ayudar a nadie. El ultimo gol es Azpilicueta quien no tapa.

El primer centro de Brasil muestra como salieron al campo, Casillas y Arbeloa no salieron a comerse a nadie precisamente.

Scolari sabia que el arbitro les seria propipio pues estaban en su propia casa, tendrian licencia para arrollar a los jugones por lo civil o por lo criminal como al final sucedio.

Y el problema es que todos habran tomado buena nota. El proximo mundial nos jugaran exactamente igual. Con Holanda tambien el partido casi acaba en empate, si nos juegan a dar palos España no desplega su juego y no hacemos goles. Asi que lo vamos a tener dificil.

Si nos encontramos con Brasil el proximo mundial yolo veo casi imposible, porque ellos apenas recibiran amarillas cuando empiecen a repartir. Del Bosque tiene un año para pensar en la solucion, pero para poder ganar necesitamos no cometer errores atras y enchufar al menos una ocasion.

Las jugadas de estrategia nunca le sacamos partido… Asi que a ver…

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