Rusia está muy lejos de Portugal a un año del Mundial

Cristiano Ronaldo Portugal Focus

A pocas semanas de cumplir un año en el cargo de seleccionador ruso, Stanislav Cherchesov ha conseguido el primero de sus objetivos: construir un equipo que rompiera con el bloque envejecido que logró clasificarse para las semifinales de la Eurocopa 2008 pero que se acomodó y decepcionó en las citas posteriores. El segundo, hacerlo competir al más alto nivel para firmar una actuación respetable como anfitrión del Mundial 2018, parece aún lejano. Lo evidenció la derrota ante Portugal ayer en Moscú: por la mínima en el resultado, pero bastante abultada en las sensaciones.

Rusia 0
Portugal 1 (Cristiano Ronaldo 8′)

Portugal vs Rusia - Football tactics and formations

Portugal, especialmente después de que Fernando Santos modificara la estructura y las prioridades del equipo tras una primera fase de la Eurocopa de Francia en la que encajó demasiados goles (cuatro en un grupo con Islandia, Austria y Hungría), tiene fama de equipo eminentemente conservador. No suele asumir la iniciativa en sus contiendas, y de hecho, esa cara de orden, robo y transiciones es la que adoptó en su debut en la Copa Confederaciones ante una mucho más propositiva selección mexicana. De ahí que resulte especialmente significativo lo que presenciamos en la primera parte de este duelo de Moscú: Rusia, pasiva, cedió toda la iniciativa a los lusos, y fue incapaz de mostrarse sólida ante una campeona de Europa de la que se ha dicho muchas veces que tiene dificultades para generar ocasiones de peligro si no goza de espacios. Pues aquí no tuvo espacios, y en cambio fabricó suficientes oportunidades como para no tener que llegar al tiempo de descuento con un marcador ajustado. Igor Akinfeev fue el principal responsable de que los portugueses no solucionaran el choque mucho antes. Si en defensa el 5-4-1 de Cherchesov no funcionó, en ataque aún menos. La única aproximación en toda la mitad inicial del partido fue un tímido remate de Smolov que se marchó desviado. Al ex guardameta que dirige a Rusia desde la marcha de Slutski no le salió bien la sorprendente decisión de situar a Shishkin, un lateral de formación, como medio centro posicional, y sobre todo alejó del corazón del juego al futbolista más destacado del equipo en cuanto a trato de balón y capacidad asociativa se refiere, Aleksandr Golovin.

Golovin, sustituido al descanso, después del pitido final
Aleksandr Golovin, en una imagen del Europeo Sub-19 de hace dos veranos en Grecia. En poco tiempo ha pasado de ser una promesa que actuaba en categorías inferiores a convertirse en la principal esperanza de Rusia para el Mundial absoluto de 2018. (Foto: MarcadorInt).

Al tratarse de un partido bastante más complicado, Cherchesov había apostado por un esquema algo distinto al empleado ante Nueva Zelanda en el debut: repetía con la misma línea de cinco atrás, pero se quedaba fuera el delantero Poloz. Ante la nulidad ofensiva del primer tiempo, el entrenador modificó algunas piezas en el descanso. Quitó a Shishkin y dio entrada a Erokhin, retratando la posición de Golovin, que se adueñó del centro del campo y le cambió la cara a Rusia casi por completo. No evitó, sin embargo, que la estructura defensiva siguiera flaqueando, y Cristiano Ronaldo, que jugó un partido sobresaliente, estuvo varias veces cerca del 0-2. Aunque el segundo cambio también fue de ataque (Poloz por Kombarov), llamó la atención que hasta el minuto 83 no abandonara Cherchesov la idea de la línea de cinco. Con tan poco en ataque, a Rusia no le daba para hacerle daño a Portugal, y el técnico tardó mucho en arriesgar de verdad. La única ocasión clara para empatar llegó en el descuento, cuando el central Dzhikiya, flojísimo en acciones defensivas, cabeceó arriba por poco en una jugada de estrategia.

El encuentro reforzó la candidatura al título de Portugal y le permitió a Fernando Santos probar piezas distintas. Volvió a salir con un 4-4-2, esta vez sí con André Silva junto a Cristiano, y repitió con André Gomes como falso extremo entregándole el otro costado a un futbolista más acostumbrado a partir desde la banda -esta vez, Bernardo Silva-. En realidad, el atacante de Madeira se benefició enormemente de la compañía del nuevo fichaje del Milan, que en la acción del 0-1 atrajo la atención de los centrales y le permitió a él ir a buscar el buen centro de Raphaël Guerreiro mucho más lejos. Habrá que ver si ante Nueva Zelanda, contra la que un punto serviría para asegurar la clasificación para semifinales, Santos imita a Zidane y dosifica a su arma letal ofensiva pensando en las rondas en las que se va a decidir quién levanta la copa.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

¿Podemos estar ante la peor selección anfitriona de la historia de un Mundial desde Sudáfrica 2010?

Sería una pena, porque creo que el Mundial lo van a organizar bien. Pero donde no hay mata no hay patata.

Tampoco es muy dificil ser peor anfitrion que Brasil, que mundiales no ha habido tantos :p.
Si que es verdad que se ve un equipo bastante flojillo. A la que tengan un buen sorteo (seran cabezade serie seguro), podrian pasar de grupo, pero ahi estara el limite, en mi opinion.

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