Campeón contra las cuerdas

Independiente del Valle - Agencia Andes

River Plate, vigente campeón de la Copa Libertadores, protagonizó la mayor sorpresa de los partidos de ida de octavos de final y cayó por 2-0 en su visita a Independiente del Valle. Tanto por historia como por potencial de los planteles, el duelo parecía el más desequilibrado de los ochos cruces, pero el mal momento millonario contrastó con la ilusión ecuatoriana y propició un encuentro de claro dominio local en el que los de Pablo Repetto fueron superiores de principio a fin.

Seguramente perjudicados por la altura, el cuadro argentino salió perdedor de prácticamente todas las disputas físicas e individuales y nunca pudo alcanzar el ritmo de juego local. Aunque la posesión estuvo repartida (52-48), los ataques que llevaron mayor peligro fueron siempre los negriazules debido a la velocidad y profundidad con la que ejecutaron sus atacantes.

 Celebración del segundo gol. Foto: GettyImages.

El delantero José Angulo y el extremo Bryan Cabezas, que ya llegaban a la cita con el nombre subrayado en fosforescente, confirmaron por qué son dos de los atacantes revelación del torneo y superaron una y otra vez a su par. El primero, delantero centro, fue capaz de hacer sufrir al mismísimo Jonathan Maidana, acostumbrado a secar a los mejores atacantes del continente, y no paró de insistir con su movilidad hasta que encontró el gol: cumplida la hora de juego, recogió un balón muerto en el área y fusiló a Barovero para abrir el marcador. Por otro lado, Cabezas pudo con Mercado -lateral titular de Argentina en sus últimos partidos- y descosió a River desde la izquierda. Ambiestro, el joven de 19 años tiene capacidad para salir hacia los dos perfiles y con ese recurso generó peligro tanto centrando desde línea de fondo como buscando el disparo hacia dentro.

Una vez más, como director de cada ataque apareció el enganche Junior Sornoza, que tras su paso por México ha vuelto a asumir la responsabilidad de liderar ofensivamente a Independiente del Valle y con su tranquilidad y buena técnica aporta la pausa y precisión necesaria para encauzar la velocidad del resto de atacantes. Encargado de todo el balón parado, no le tembló el pulso a la hora de ejecutar en el descuento el penalti que significó el 2-0 definitivo.

Atrás, el internacional Arturo Mina presumió de físico y se mostró dominador ante los puntas rivales, firmando esta vez una actuación impecable: posee grandes condiciones pero tiene facilidad para el error técnico-táctico. Lucas Alario, que había ingresado en el segundo tiempo, fue el único que logró zafarse de su marca y en una acción de estrategia pudo anotar un tanto que habría significado el 1-1. Erró y ahora el campeón tendrá que remontar en el Monumental para no quedar ya eliminado en los octavos de final.

 Arturo Mina firmó un partidazo. Foto: GettyImages.

Foto de portada: Agencia Andes.

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