Cuando fuimos reyes

Atanasio Girardot - Palz44

Me permito la licencia de tomar prestado este famoso título del documental de la pelea entre Muhammad Ali y George Foreman para describir, en pocas palabras, lo que vivió Defensor Sporting este jueves en Medellín. “Rumble in the Jungle”, el histórico evento deportivo pugilístico que tuvo lugar en Zaire en 1974 es, para los amantes al boxeo, lo mismo que para los aficionados del pequeño equipo sudamericano el 8 de mayo de 2014. El día que fueron reyes. “When We Were Kings”.

Porque seamos realistas, nadie, en ninguno de los escenarios previos al choque, preveía el resultado que se acabaría dando bajo la intensa lluvia colombiana. Atlético Nacional era, por méritos propios y futbolistas, uno de los máximos favoritos para acabar levantando la Copa Libertadores. Si no el máximo favorito. Enfrente, un Defensor que llegaba con ilusión, grandes y jóvenes futbolistas pero con muy poca experiencia en un escenario similar. No en vano, sólo ha llegado a esta instancia de la competición en dos ocasiones: en 2007 y en 2009, cayendo eliminado en ambas.

Bocanegra Atlético Nacional - Clube Atlético MineiroEl conjunto colombiano venía de eliminar al equipo de Ronaldinho. Foto: Clube Atlético Mineiro.

El encuentro tuvo tres nombres propios. El primero, el del meta uruguayo Martín Campaña. El arquero visitante atajó cada uno los disparos de sus rivales: desde cerca, desde lejos, por arriba y por abajo. Su figura creció con el paso de los minutos y mantuvo siempre vivo a su equipo en el partido, que sufrió un asedio durante una hora. Es uno de los nombres propios del torneo y varios equipos le siguen la pista. A sus 24 años (cumplirá 25 el 29 de mayo), su desembarco en Europa podría estar cerca. Muy cerca.

El segundo futbolista determinante de la noche fue el ex del Espanyol y el Sabadell Adrián Luna. Como un invitado al que no se espera, que llega a última hora, acaba ligando con la chica más guapa de la fiesta y deja a todos boquiabiertos. Su relevancia fue máxima. Sustituyó a un desaparecido Gedoz a falta de 30 minutos y cada acción suya llevó peligro. En el 1-0, asistió con un centro medido a Pais, que “sólo” tuvo que empujarla. En el 2-0, maravilló con un contragolpe a 50 metros del área rival que introdujo en la meta Nicolás Olivera.

Párrafo aparte merece éste, al que he bautizado como Nico “el mito” Olivera. Ingresó en el campo por la nueva figura de Defensor, un Giorgian de Arrascaeta que, al salir del campo, declaró: “No puedo más”. Sinceridad. Honestidad. Cercanía. La sensación de que el nuevo ídolo daba paso en el campo a la leyenda. Y no defraudó. Inició la jugada del primer tanto con un soberbio pase al espacio y sentenció ¿la eliminatoria? llegando y rematando desde segunda línea tras recorrer todo el campo. Con fe y determinación. Hay que recordar que Olivera ya fue clave, con un gol y el penalti decisivo, en la victoria ante The Strongest en el Luis Franzini.

Defensor Sporting tiene, más cerca que nunca, la clasificación para las semifinales de la Libertadores. Por primera vez en su historia. Gracias a Martín. A Giorgian. A Adrián y, sobre todo, a Nico. La vuelta, el 15 de mayo en el estadio Centenario, será épica. Nada está aún decidido, aunque el marcador pueda indicar lo contrario. Pero da igual. La afición y estos jugadores ya han vivido un momento que les definirá como futbolistas y como ídolos para siempre. Cuando sean mayores, unos y otros, podrán decir: “Yo estuve ahí, cuando fuimos reyes”. Y Nico, tras la contienda, lo definió mejor que nadie: “Qué lindo es ser de Defensor”.

Foto de portada: Palz44.

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