El Bombonerazo

Guillermo Barros Schelotto Boca Juniors - Agencia Andes

Independiente del Valle es finalista de la Copa Libertadores 2016 y lo es tras ajusticiar a Boca Juniors en La Bombonera. El equipo de Repetto, que en octavos había sido capaz de eliminar a River Plate en el Monumental, repitió hazaña para seguir alargando el mejor momento de su historia: hace seis años jugaba en la segunda división del fútbol ecuatoriano y nunca antes había superado la fase de grupos en el máximo torneo continental.

Anoche, los negriazules no solo lograron el pase sino que además lo hicieron con solvencia y rotundidad, pues a falta de 40 minutos para el final ya habían sentenciado: vencían por 1-3 y Boca necesitaba hacer cuatro goles. Y aunque ya el mérito de todo esto parece insuperable, hay que destacar también que Independiente empezó perdiendo y poniéndose por debajo en la eliminatoria a los cuatro minutos. Pavón hizo el 1-0 y Boca vio todo de cara, pero el conjunto patrimonial nunca se vino abajo. Dio un paso al frente, empató en el 25′ y a la salida del descanso puso la puntilla definitiva.

 Caicedo hizo el 1-1 a la salida de un córner. Foto: GettyImages.

Constatando una vez más que con él siempre pasan cosas, sean buenas -ofensivamente- o malas -defensivamente-, Frank Fabra generó nada más arrancar el partido la jugada del 1-0. Desbordó por la izquierda y colgó al área para que Cristian Pavón -el mejor de Boca una vez más- batiera a Azcona entrando desde atrás. Prácticamente en la primera, sin permitir que Azcona empezara a calentarse, Boca ya estaba por delante en la eliminatoria gracias al gol de visitante en la ida, pero no supo manejar esa ventaja. Aunque sin lograr desbordar, Independiente del Valle pasó a vivir en campo contrario y con ello metió balones cerca del área y forzó jugadas a balón parado. Suficiente para encontrar el empate: Sornoza la puso desde la esquina y, tras un rebote, el central Caicedo fusiló a Orión y volvió a poner a Boca con la obligación de marcar.

Lejos de abatirse, reaccionó Boca y hasta el descanso firmó sus mejores minutos en el partido, dominando la posesión gracias al buen criterio de Pérez y Zuqui como interiores, desbordando por fuera con Fabra y Pavón, y llenando el área con muchos jugadores. Faltó que apareciera Tevez, que nunca encontró su sitio en el partido, pero aún así mereció el xeneize irse con algo más a un entretiempo que lo cambiaría todo.

Solo seis minutos después de que Fedorczuk decretara el inicio del segundo período, la eliminatoria se terminó. Una acción directa y perfecta de Independiente terminó primero en el golazo de Cabezas y, acto seguido, seguramente aturdido aún por el tanto anterior, Agustín Orión le regaló el tercero a Julio Angulo con una mala cesión que selló la caída de Boca.

Lodeiro falló un penal y Pavón confirmó que era de los pocos que se salvaban con un golazo en el descuento, pero lo que pasó en la última media hora fue ya como el funeral por adelantado de lo que seguro traerá esta derrota. Aunque lo normal es que Barros Schelotto siga en el banquillo, hombres hasta ahora importantes como Agustín Orión o Cata Díaz quedan señalados y marcados para protagonizar la regeneración.

Tras eliminar al vigente campeón -River Plate-, a uno de los mejores equipos del torneo -Pumas UNAM- y remontar en la cancha de un gigante -Boca Juniors-, Indpendiente del Valle irá ahora a por una final histórica para ellos y el fútbol ecuatoriano. No serán favoritos ante un Atlético Nacional que ha maravillado durante todo el torneo, pero llevan así tres rondas y nadie ha podido con ellos.

 Se terminó el sueño de Carlitos. Foto: GettyImages.

Foto de portada: Agencia Andes.

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