La noche de Pavón y Orión

Pavón Boca Juniors - Manny Fresh

Uno fue héroe y villano en el mismo minuto. El otro, héroe sin discusión. En una noche que quedará ya como una de las grandes de Boca Juniors en la Copa Libertadores, Cristian Pavón y Agustín Orión fueron los dos grandes protagonistas y rescataron al xeneize cuando parecía ya más fuera que dentro de la competición. El primero forzó los penaltis. El segundo los ganó.

Tras empatar 1-1 en Uruguay, Boca buscaba confirmar en La Bombonera el pase a semifinales ante un rival que se ha mostrado más que competitivo durante toda el torneo y que incluso pareció sentirse más cómodo como visitante. El Nacional de Munúa no es un equipo vistoso ni alegre, pero sí ordenado, sobrio y con capacidad para hacer daño a la contra. Aún sin Nico López, que arrancó en el banquillo por molestias físicas, los charrúas lograron adelantarse gracias a una buena acción de Seba Fernández que envió a su propia portería el Cata Díaz. Y a partir de ahí el Bolso pudo hacer lo que mejor sabe: defender.

 El autogol del Cata. Foto: GettyImages.

Desde que Boca se puso por debajo en la eliminatoria en el minuto 21 y hasta que la volvió a igualar en el 73, el partido se convirtió en una lucha del xeneize contra la ansiedad. Cada segundo que pasaba el ataque local parecía un poco peor, más precipitado, pero encontró en Pavón un puñal por la derecha al que agarrarse. El joven extremo ha sido una de las grandes apuestas de Guillermo Barros Schelotto desde que llegó a Boca, quizás su gran decisión en forma de nombre, y el futbolista le respondió en el peor momento: lo probó una y otra vez encarando y buscando el desborde y, después de que sus buenos centros fueran desperdiciados, se encargó de igualarlo él mismo. Tras un gran balón largo de Leonardo Jaramuy destacable el nivel que está ofreciendo como mediocentro-, Pavón controló hacia dentro y cruzó raso ante Conde, que hasta ahí lo había parado todo. Estalló de júbilo él y toda La Bombenera, pero al momento se hizo el silencio cuando Heber Lopes lo mandó a la ducha por quitarse la camiseta. Era la segunda amarilla y Boca se quedaba con diez.

Aunque Guillermo no hizo cambios para que su equipo retrocediera, la inferioridad mandó unos metros más atrás al conjunto local y Munúa aprovechó para dar entrada a Nico López. El punta uruguayo, uno de los mejores delanteros del torneo, tuvo una y la metió, pero estaba en fuera de juego.

Orión, que cumplía 200 partidos como azul y oro, evidenció cada vez que agarró la pelota que quería que la noche acabara en los penales y allí se convirtió en el héroe. Nacional empezó impecable, anotando los tres primeros. Falló entonces Pablo Pérez dejando por debajo a Boca, pero emergió Agustín parándolo todo: detuvo tres consecutivos, uno de ellos que evitaba la eliminación, hasta que Carrizo metió el definitivo.

Boca, en clara línea ascendente y habiendo superado ya varios momentos críticos, estará en semifinales.

 Munúa puede estar satisfecho con el trabajo realizado. Foto: GettyImages.

Foto de portada: Manny Fresh.

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