La primera final de Ronaldinho y At. Mineiro

Clube Atlético Mineiro

Pues hubo remontada. Habíamos avisado de que si algún equipo tiene a día de hoy pegada suficiente en Sudamérica como para levantarle un 2-0 a Newell’s Old Boys ese es Atlético Mineiro, y así fue. Aunque no sin sufrimiento.

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Foto:  Clube Atlético Mineiro

Salió enchufadísimo el Galo, en un Independência con un ambiente espectacular, y a los dos minutos ya ganaba 1-0. Ronaldinho vio la diagonal de Bernard y asistió al joven brasileño que batió a Guzmán con un disparo raso. Los brasileños ya estaban a solo un gol de empatar la eliminatoria. El Tata bebió un trago de agua, que es lo que hace cuando sufre, salió del banquillo e intentó despertar a los suyos, pero sin demasiado éxito.

Con Marcos Rocha casi de extremo, Tardelli en la izquierda y Bernard moviéndose con mucha libertad, Mineiro siguió acosando a Newell’s y Guzmán tuvo que salvar a los suyos en varias ocasiones. Todo eran problemas para la Lepra y en el minuto 26 Heinze se tenía que ir sustituido por lesión y dejaba su lugar a Víctor López. Al descanso se llegaba con 1-0 y la sensación de que el resultado era corto.

No sabemos qué les dijo el Tata a los suyos pero tras el intermedio los argentinos salieron mejor y tuvieron el partido controlado sin demasiados problemas. Diego Mateo continuó con su buen rendimiento de los últimos partidos, se fue haciendo con el centro del campo, y Newell’s tuvo varias llegadas peligrosas a la contra para sentenciar la eliminatoria. Así hasta que en el 77 se fue la luz. Tras diez minutos de incertidumbre, con el juego parado y los jugadores sobre el campo, en el 88 se reanudó el encuentro.

Cuca dio entrada a Alecsandro para acompañar a en la punta y el Galo empezó a llegar al área con más facilidad. En un mal despeje de Diego Mateo, quizás su primer error en más de 180 minutos de eliminatoria, Guilherme agarró el balón en la frontal y de volea la mandó a la red. Era el minuto 95 y la semifinal estaba empatada. Tras 103 minutos de partido y casi 200 de eliminatoria, tocaba ir a los penaltis.

Con Cuca arrodillado y Martino bebiendo agua, los aciertos y errores se fueron sucediendo y se llegó al último de la tanda con 3-3 en el marcador. Le tocaba tirar a Ronaldinho, bastante tapado durante el partido pero decisivo en el 1-0, y no falló. Toda la responsabilidad era ahora para Maxi Rodríguez, sin duda el gran protagonista hace siete días. Si marcaba seguían tirando y si fallaba Mineiro estaba en la final. Paró Víctor, en una confirmación absoluta de que está siendo el mejor arquero de esta Copa.

La maravillosa etapa del Tata Martino en Newell’s Old Boys termina a las puertas de una final, y de la manera más dolorosa posible. Algo que, sin duda, su fútbol no merecía.

Atlético Mineiro y Ronaldinho jugarán la primera final de Copa Libertadores de su historia.

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