Los dos mejores se cruzarán en cuartos

Atlético Nacional - Agencia Andes

Es difícilmente discutible. Atlético Nacional y Rosario Central son los dos mejores equipos de lo que va de Copa Libertadores. Los que se han mostrado más dominadores en sus respectivos partidos y, sobre todo, los que han desarrollado un juego más convincente, vistoso e incluso emocionante. Y ambos se cruzarán en cuartos de final. O lo que es lo mismo: uno de los dos mejores de la competición no estará en semifinales.

En un torneo sin sorteos y en el que el cuadro se conoce desde el principio, ambos sabían ya en octavos que si pasaban se encontrarían y cumplieron con su cometido: los colombianos, teniendo que sufrir, superaron a Huracán; mientras que los argentinos arrollaron a Grêmio.

 Ibarbo, tocado físicamente, marcó de penalti. Foto: GettyImages.

En uno de los mejores partidos de lo que va de Copa, lleno de ritmo y alternativas, Atlético Nacional venció por 4-2 (habían igualado 0-0 en Argentina) pero se vio durante media hora fuera de la competición. A pesar de dominar con claridad durante la primera mitad y adelantarse pronto gracias al penalti que provocó Alejandro Guerra y transformó Ibarbo. El internacional venezolano, que se movió con libertad por tres cuartos, empezó ahí a convertirse en uno de los hombres del partido, pues después lo encarrilaría con un doblete. Antes, el joven atacante Cristian Espinoza, habitual escudero de Wanchope Ábila, había aprovechado la primera y prácticamente única llegada del Globo en media hora para empatar el partido y poner a los suyos por delante en la eliminatoria debido al valor doble de los tantos como visitante.

Desde entonces, se dedicó a resistir el equipo de Eduardo Domínguez, pero la discutible expulsión de Mancinelli decantó el encuentro. En un lance con Marlos Moreno, el veterano defensor sacó ligeramente el codo y el colombiano hizo el resto tirándose al suelo para forzar la roja. Con uno más, Atlético Nacional apretó y encarriló el pase gracias al doblete de Guerra, pero Wanchope Ábila quiso dejar su sello y volvió a apretar el marcador con un auténtico golazo de chilena. Copete, en el descuento y tras pase maravilloso de Ibargüen -también de gran partido-, sentenció el duelo.

 Marco Ruben sigue goleando. Foto: GettyImages.

Por su parte, Rosario Central nunca temió por la clasificación y pasó por encima de un Grêmio que no mostró el potencial de su gran plantilla. En la ida, los de Coudet pusieron pronto de cara la eliminatoria por medio de Marco Ruben -el de siempre- y a partir de ahí optó por un planteamiento más conservador de lo habitual, juntando líneas para mantener esa ventaja.

Lo logró, mostrando que también sabe ser un equipo pragmático y ‘copero’, y ante su público completó el trabajo por la vía rápida: en el minuto 25 ya ganaba por 2-0 con doblete de Ruben. En la segunda mitad, Donatti hizo el tercero a balón parado.

Sin Lo Celso -suplente- ni Larrondo -lesionado-, el Canalla exhibió profundidad de plantilla y, aunque ha perdido algo de brillantez en el juego, sigue con la ilusión intacta de hacer algo importante en la Copa.

Foto de portada: Agencia Andes.

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