Resistencia de Maidana y sentencia de Viudez

Monumental River - azotesdivinos

El chileno Bascuñán levantó los brazos hacia el cielo de Asunción, pitó el final del partido y a mí me entró un poco de nostalgia por ver cómo se terminaba para siempre el duelo entre Federico Santander y Jonathan Maidana. Fue una batalla preciosa que no tendrá continuidad pues Guaraní está eliminado y el paraguayo pondrá ahora rumbo al Copenhague. River Plate, no sin sufrimiento, se metió en la final de la Copa Libertadores por primera vez desde 1996 después de aguantar en Paraguay gracias al nivelazo del central de Adrogué.

Barovero River Plate - Luca Herrera Barovero no tuvo mucho trabajo por el buen hacer de Maidana. Foto: Luca Herrera.

Como en todo el torneo, Guaraní no paró de buscar en largo y en corto a Santander, que siempre decide bien pero ante la presencia de Maidana tuvo que centrarse en descargarlo todo a sus compañeros porque el defensor no le dejó girar ni disparar. A diferencia de lo habitual, Fernando Jubero apostó de inicio por Fernando Fernández como segundo delantero, retiró un centrocampista y dio libertad a Julián Benítez por detrás para tener así más llegada al área rival. La idea parecía buena, pues ya en la ida Jonathan había estado siempre encima de Federico impidiéndole rematar, y así dispondrían de Fernández -45 goles en liga paraguaya desde febrero de 2014- para tratar de finalizar. El plan salió a medias pero no porque estuviera mal diseñado: los acompañantes de Santander dispusieron de ciertas ventajas pero no tuvieron su noche.

Así que tras el arreón inicial sostenido por Maidana, River Plate dio un paso al frente, se vio superior y comenzó a buscar el gol que prácticamente mataría la eliminatoria -Guaraní pasaría a necesitar cuatro-. La claridad de Lucho González, el empuje de Carlos Sánchez, la velocidad del Pity Martínez y los buenos movimientos de los de arriba -es fascinante lo bien que se entienden Mora y Alario llevando solo un mes juntos- amenazaron fuertemente a los aurinegros, que recibieron el descanso con gusto.

Ahí movió ficha Jubero y ajustó la posición de Benítez, su único jugador con desborde, mandándolo sobre la derecha. Acertó el catalán, pues el 7 comenzó a encontrar espacios desde donde centrar al área y en uno de sus balones llegó el 1-0 de Fernández. Crecidos, apretaron durante diez minutos los paraguayos y rozaron el segundo -salvó Carlos Sánchez bajo palos-, pero apareció Marcelo Gallardo para cambiar defintivamente el partido.

Lejos de añadir defensas, el Muñeco refrescó el ataque y dio entrada primero a Tabaré Viudez por Martínez y después a Cavenaghi por Mora. El uruguayo, que llegó para la delantera pero se estrenó en el costado zurdo, no tardó en demostrar por qué Gallardo había insistido tanto para ficharlo. En el primer balón que tocó, inició la mejor jugada de River hasta el momento y que a punto estuvo de terminar en gol de Alario. En el segundo, dejó solo a Cavenaghi pero el Torito se encontró también con el meta Aguilar. En el tercero, se la puso de nuevo a Lucas Alario y el ex de Colón no falló: picadita por encima del portero, 1-1 en el 80 y fin de la eliminatoria. Solo cuatro años después del infierno, River Plate está en la final de la Copa Libertadores.

Gallardo sobre Viudez: “Lo conozco y sé la clase de jugador que es. Entró en un partido difícil, que estaba muy complejo, y sin embargo tuvo la personalidad que yo conozco, ese desparpajo para jugar y ese talento que nos dio la posibilidad de meternos en el partido de nuevo”.

Tabaré Viudez Nacional - Jimmy Baikovicius Viudez coincidió con Gallardo en Nacional de Montevideo. Foto de portada: Jimmy Baikovicius.
Foto de portada: azotesdivinos.

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