Final definitoria y consagratoria

Marcelo Gallardo River Plate Nacional - Jimmy Baikovicius

Como siempre en los partidos grandes, y ya se ha perdido la cuenta de cuántos van, todo salió tal y como lo había escrito Marcelo Gallardo. River Plate es campeón de la Copa Libertadores 19 años después y lo es tras haberse convertido en un auténtico equipo de entrenador. Un conjunto con las ideas siempre claras, con una fe inquebrantable que le ha llevado a la gloria pese a ser el peor 2º de la fase de grupos y que en la final mostró todo lo que ha caracterizado al mandato ultraganador del Muñeco: en apenas 14 meses como técnico ha logrado levantar tres títulos continentales exhibiendo fortaleza defensiva, agresividad extrema en las disputas, aprovechamiento máximo del balón parado y goles en los momentos claves. Todo eso apareció en la definición ante Tigres UANL.

River con Gallardo: campeón de la Copa Sudamericana 2014, campeón de la Recopa Sudamericana 2014 y campeón de la Copa Libertadores 2015

river tigres No hubo sorpresas en los onces de ambos equipos. Grafismo: sharemytactics.com

Desde el primer momento, River quiso marcar territorio y obligar al referí a poner bien alto el listón de las cartulinas. Y es que tan elogiable es la intensidad con la que pelea cada balón el conjunto de Gallardo como obvio que en todas las noches grandes suele pasarse de violento y gozar de la permisividad arbitral. Esta vez, fue el uruguayo Darío Ubríaco el que no se atrevió a castigar como se merecía una durísima entrada con la plancha de Lucas Alario, que poco después se convirtió en protagonista decisivo de la noche. Entre caricias de Ponzio, la desesperación mexicana y muchísimo balón largo, avanzó entonces un primer tiempo en el que pasaron pocas cosas y lo más destacable a nivel táctico fue la presión millonaria sobre Guido Pizarro y Rafael Sóbis, principales faros de Tigres por dentro. Cuando parecía que al descanso se llegaría sin goles -y sin apenas ocasiones-, apareció Leonel Vangioni para desprenderse de la marca en conducción y poner un centro maravilloso al área que Alario cabeceó a la red. Histórico lo de Lucas Alario (Santa Fe, Argentina; 1992), que llegó Colón en el parón y se ha convertido en el primer jugador en anotar en semifinal y final con la camiseta de la banda.

Rafael Sóbis: “Cuando jugábamos mejor, nos marcaron. El gol de River en la primera parte fue crucial”.

En el 45 y prácticamente en su primer acercamiento peligroso en toda la final, River golpeaba con fuerza y llegaba al descanso por delante. Curioso lo del equipo de Gallardo, que habitúa a perdonar y desperdiciar ocasiones de gol en partidos ligueros o de primeras rondas -eso estuvo a punto de dejarle fuera en los grupos-, pero acierta siempre cuando la cita es importante. Desde la reanudación, el plan fue el habitual cuando los argentinos se ponen por delante: intentar que se juegue poco pero siempre lejos de la meta de Barovero. Funcionó. Aguantando la pelota y provocando muchas faltas, River evitó que Tigres se asentara en campo contrario y solo la velocidad de Jürgen Damm -el mejor de su equipo- y el ímpetu de Israel Jiménez por la derecha acercaron el peligro a la zona defendida por Maidana y Funes Mori. Notable lo de ambos centrales, sobre todo Jonathan, que lograron mantener a raya durante 180 minutos al francés André-Pierre Gignac.

Sin que los mexicanos pudieran hacerse con el mando del encuentro y cuando empezaba a desesperar el inmovilismo del Tuca Ferretti, un error de Aquino cerca de área propia se transformó en lo habitual cuando un atacante baja a defender: penalti. Carlos Sánchez, como en el cruce ante Boca o en la Recopa ante San Lorenzo, no falló y encarriló el título. Faltaba solo el gol a balón parado para redondear la noche con todo lo que ha caracterizado el último año inolvidable de River, y llegó con el mejor lanzador -Pisculichi- y el mejor cabeceador –Ramiro Funes Mori-.

Fiesta completa en El Monumental, que alcanza el título más importante del continente solo cuatro años después del descenso a la B. Gloria para Marcelo Gallardo, que se suma a la corta lista de hombres que han logrado levantar la Libertadores como jugador y entrenador y se convierte en leyenda viva de River Plate al haber formado parte de dos de sus cuatro Copas.

Marcelo Gallardo: “La idea era tener el título tan deseado por todos los hinchas. Estábamos esperándolo hace 19 años. Este es un grupo de profesionales que se entrena con mucha dedicación y siempre siguió así hasta el final. Y va a por más, siempre fue competitivo más allá de sobresaltos y muchos obstáculos en los que tuvo que sacar algo para volver a brindarse. No fue fácil el recorrido”.

Ramón Díaz - rogeriotomazjr Gallardo mejoró y redondeó la obra que inició Ramón Díaz. Foto: rogeriotomazjr.
Foto de portada: Jimmy Baikovicius.

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