The Strongest fue el más fuerte

Estadio Hernando Siles - manumental

El Defensor Sporting viajó a Bolivia en busca de un resultado que no le dejase fuera de la Copa Libertadores en el partido de ida. Los octavos de final son un gran resultado para la escuadra uruguaya, que sueña con igualar su récord histórico en la competición y ser, como mínimo, uno de los ocho mejores conjuntos del continente.

The Strongest, por su parte, contaba todos sus partidos por victorias en su feudo en esta edición de la máxima competición continental de clubes. La Paz y su fútbol harían el resto.

En el estadio Hernando Siles, a 3.604 metros de altura, el fútbol es un deporte de 11 contra 11 donde siempre pierde el oxígeno. Leyendas como Messi han sufrido las consecuencias. Y los jugadores de Defensor no iban a ser menos. Cada esfuerzo, cada carrera, cada repliegue o contragolpe era medido con lupa por parte de los futbolistas uruguayos, que no le perdieron la cara al choque a pesar de ser, físicamente, netamente inferiores.

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Estadio Hernando Siles - manumental

Estadio Hernando Siles, La Paz. Foto: manumental

Del 1′ al 15: Solíz, el rayo boliviano

Como era de esperar, el The Strongest salió a intimidar a su rival y a hacer valer su localía desde los primeros compases. Se esperaba a Giorgian De Arrascaeta pero, en ese cuarto de hora, el protagonista fue el menudo extremo derecho boliviano Nelvin Solíz. A sus 24 años y con apenas 160 centímetros de estatura, llevó el peligro de manera constante por la banda derecha. Centró hasta en cuatro ocasiones en los primeros ocho minutos y un disparo potente suyo, a los 5’, fue lo más peligroso de los suyos. Defensor se replegaba. No estaba dispuesto a quemar sus energías tan temprano. De Arrascaeta tocó su primer balón a los 14 minutos. Y erró el pase.

Del 15′ al 30′: Gedoz avisa

De Arrascaeta combina con Gedoz por primera vez. Resultado: falta peligrosa. El brasileño toma carrera, poca, y lanza un misil que se estrella en el larguero: el balón sube poco, le da vértigo y, sin apenas girar, cae deprisa y choca violentamente en la madera. Aviso. “Estamos vivos”, parecían decir unos uruguayos cuyo esfuerzo ofensivo duró lo que tardó en caer esa pelota.

Pablo Escobar, a la contra, devolvía el habla a sus aficionados poco después con un zurdazo que se marchó fuera por poco. Minutos trepidantes.

Del 30′ al 45′: The Strongest domina

A partir de ese momento y hasta el descanso, The Strongest dominó el cuero y pudo marcar hasta dos veces: de nuevo Escobar, con un disparo fortísimo desde lejos (38’) y un fallo de comunicación en la zaga del Defensor (41’), que se echó demasiado atrás, pudieron desnivelar la balanza.

Al final de la primera mitad, 0-0 tras 45 minutos eternos para los visitantes, que pudieron coger aire al descanso.

The Strongest - smithdm3

Aficionados de The Strongest. Foto: smithdm3

Del 45′ al 60′: de Arrascaeta lanza, Gedoz ejecuta

Todo siguió igual. Solíz atemorizaba con su velocidad y Escobar no se lo pensaba desde lejos. Los locales esprintaban de izquierda a derecha, de arriba a abajo, mientras los uruguayos intentaban trotar con brío. A veces, sin suerte. Nadie era capaz de trenzar una jugada de mérito… hasta que aparecieron los de siempre. De Arrascaeta lanzó la contra con magia, rompiendo filas con un pase incisivo. El balón le llegó a Gedoz, que partió desde la izquierda, y su enfadado disparo obligó al arquero local a esforzarse al máximo (56’). Cuando el talento es superlativo, es la mente la que juega. El cuerpo pasa entonces a un segundo plano.

Del 60′ al 75′: Reinoso adelanta a los locales

Matías Alonso, hermano de Iván Alonso, primo de Diego Alonso y ex del Murcia y el Granada entre otros, defendió por todos. Partiendo desde la punta, recuperó balones como extremo, mediocentro e, incluso, como central. Su sacrifico defensivo fue clave para los suyos… pero insuficiente.

Y es que a los 69 minutos, el colombiano Jair Reinoso adelantó al The Strongest con un potente testarazo que sólo pudo acariciar Campaña. El ariete local no pudo contener las lágrimas. Con él lloraba emocionada parte de Bolivia.

Del 75′ al 90′: Sentencia

El júbilo estalló de nuevo en el Hernando Siles poco después cuando Castro, con varios segundos por delante en la frontal del área para controlar, perfilarse, pensárselo una vez, y otra vez, y otra, golpeó el balón, que botó delante de Campaña y subió el ‘2’ al luminoso (80’).

Inmediatamente, De Arrascaeta abandonó el campo, cabizbajo. Frustrado. La imagen de un equipo y una afición hundidos.

Aún tuvo tiempo Gino de disparar desde Uruguay y sembrar el pánico en La Paz (87’), así como The Strongest de sentenciar la eliminatoria con un chut que no entró por milímetros (89’).

El colegiado señaló el final y, con él, dos estados de ánimo muy diferentes. El conjunto boliviano que no entrena Xabier Azkargorta consiguió una ventaja merecida que le sitúa con un pie en los cuartos de final de la Libertadores. El primer campeón uruguayo cuyo nombre no es Nacional ni Peñarol (en el 76) deberá remar con todo en contra si quiere soñar con la remontada. Para ello, tendrá que contar con una mejor versión de Gedoz y De Arrascaeta, con más oxígeno en sus pulmones y una fe inquebrantable. La solución, en 12 días, en el Luis Franzini.

Foto de portada: manumental

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