Tigre es cancherismo

Estadio Manuel Ferreira

“Hoy tenemos la posibilidad de seguir haciendo historia, ¡vamos ahí!”, le gritaba el Patito Galmarini a sus compañeros en el túnel de vestuarios mientras la pirotécnica atronaba en el Coloso de Victoria. Las entradas a la cancha siempre parecen más bonitas en Sudamérica.

Galmarini no es malo. Tampoco es bueno. Y es que en Tigre casi ninguno parece malo, y solo Botta y Pérez García parecen buenos. Y Orbán. Orbán también es bastante bueno, aunque acostumbre a romperle la nariz de un codazo a algún contrario en cada partido.

Estadio Manuel FerreiraEstadio Manuel Ferreira, donde se disputará la vuelta. (Foto: ccarlstead)

Bueno. Resulta que Galmarini, el capitán, le gritaba eso a los suyos porque Tigre disputó ayer los octavos de final de la Copa Libertadores por primera vez en sus 110 años de historia. El equipo entrenado por Néstor Gorosito recibía a Olimpia, uno de los mejores equipos de la Copa hasta la fecha. Peñalba en una jugada a balón parado y Pérez García después de una gran acción colectiva pusieron el 2-0 en el marcador en un encuentro en el que el talento de Pérez García y la velocidad de Botta descosían a los paraguayos. Hasta que apareció Miranda y recortó distancias con un golazo de libre directo.

Todo abierto para la vuelta en Asunción, donde Olimpia ya goleó a Newell’s y a Universidad de Chile en la fase de grupos. Tigre necesitará entonces que los buenos hagan de buenos y que los malos no parezcan malos para seguir demostrando que es uno de los equipos más cancheros y competitivos de Sudamérica. Porque lo de ponerse a perder tiempo desde el pitido inicial ya lo probaron en São Paulo y no salió del todo bien.

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2 comments

¿Y qué opinión tienes de Rusculleda? A mí, me pàrece bueno, igual que sus dos mediocentros, Peñalba y Ferreira. Es un equipo que se asemeja a Arsenal en lo que te refieres con lo de " ninguno parece malo". Magnífica expresión.

Un saludo

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